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¿Cómo es la situación en los países de Centroamérica en 2021?

Refugiados en países de Centroamérica

Tiempo estimado de lectura: 6 minutos.

Costa Rica ante la pandemia

Ante el avance de la pandemia de COVID-19, ACNUR adaptó los programas que tenía vigentes en Costa Rica para seguir dando asistencia adaptada a esta nueva realidad. De esta manera, se tomaron las respectivas medidas sanitarias para reducir el riesgo de exposición al virus y evitar su propagación, en uno de los países de la emergencia en Centroamérica con una situación delicada.

Según Milton Moreno, representante de ACNUR en ese país, “las necesidades de las personas que atendemos se han agravado muchísimo, principalmente las de alojamiento y alimentación”, por lo que hace un llamado a profundizar la cooperación internacional para mejorar las condiciones de vida de los refugiados y aliviar la carga de las comunidades que los acogen.

Desde el inicio de la pandemia, ACNUR en Costa Rica entregó ayuda humanitaria en efectivo a las familias que se encuentran en la más acentuada vulnerabilidad económica, así como también módulos de lavados de manos, campañas de desinfección y entrega de material sanitario desechable.

ACNUR en Costa Rica mantiene una presencia continua desde la instalación de una oficina en 1978 en su capital San José. En 2018 inauguró una oficina de terreno en Upala, en la zona norte del país. A través de diferentes socios locales, también mantiene actividad en las fronteras sur y norte.

La mayor parte de los refugiados y solicitantes de asilo en Costa Rica provienen de Cuba, Venezuela, Nicaragua y el norte de Centroamérica. En agosto de 2020, también había 80 apátridas reconocidos por Costa Rica, para los cuales ACNUR brinda apoyo técnico al gobierno de ese país para que se logren avances en el cumplimiento de la erradicación de la apatridia.

Los desplazados internos de El Salvador

El desplazamiento interno debido a extorsiones y amenazas causadas por las pandillas armadas es uno de los flagelos más acentuados que soporta El Salvador. Un acuerdo firmado en 2020 ratifica la presencia oficial de ACNUR en ese país para brindar asistencia a las miles de víctimas de este problema. Durante la primera mitad de 2020, ACNUR actuó en coordinación con sus socios locales y atendió las necesidades de más de 13.000 personas desplazadas internas o que se encontraban en riesgo de desplazamiento forzado.

Hacia finales de 2020, los datos de ACNUR reflejaban un total de 71.500 desplazados dentro de El Salvador. En el mismo informe, figuran 609 casos de extorsión y 759 casos reportados de violencia sexual (la gran mayoría contra mujeres) y 587 homicidios, las tres cifras correspondientes a la primera mitad de 2020. 

La diáspora en Nicaragua

La última crisis social y política en Nicaragua dejó como saldo más de 100.000 personas forzadas a huir del país y obligadas a buscar asilo en otro territorio a causa de las violaciones constantes a los derechos humanos. Costa Rica, Panamá, México y algunos países de Europa son los destinos principales para los exiliados de Nicaragua.

Pero nadie podía imaginarse que a esta diáspora y a todos los riesgos del viaje que se emprende durante el exilio,  se le sumara la llegada de la pandemia de COVID-19 en 2020. De acuerdo a una evaluación humanitaria llevada a cabo en terreno, ACNUR comprobó que más de las tres cuartas partes de solicitantes de asilo y de refugiados nicaragüenses en Costa Rica pasaban hambre y comían solo una o dos veces al día, todo a causa de la crisis económica provocada por la pandemia.

Belice: iniciativas para mejorar las condiciones de refugiados y solicitantes de asilo

“Estoy muy agradecida con este país, me han dado un hogar después de haber tenido que huir del mío”, dice Karla Hernández, una solicitante de asilo hondureña que durante su tiempo libre contribuye con la comunidad de Belice en la fabricación de mascarillas para frenar la incidencia del COVID-19.

El gobierno beliceño ha decretado medidas de prevención tales como toque de queda y uso obligatorio de mascarillas, mientras que la labor de cientos de personas refugiadas y solicitantes de asilo sirve como un refuerzo fundamental en este contexto. Karla ha sido una de las tantas personas en recibir capacitación en el taller de costura de Humana People to People, uno de los socios de ACNUR en Belice. A través de este proyecto, se cosen mascarillas que luego son distribuidas en clínicas para asegurar que todo el mundo tenga la suya. Una iniciativa que, además de hacer un aporte decisivo contra la pandemia, también ayuda a la integración en ese país de las personas refugiadas y solicitantes de asilo.

ACNUR también ha encabezado iniciativas vinculadas con la apertura de dos salones de clases y un centro de datos para reforzar el acceso a la educación y al trabajo de las personas refugiadas y solicitantes de asilo en Belice. Y ya están en marcha otros proyectos: la restauración de un puente de madera en Harmonyville y la construcción de otros salones de clase en diferentes localidades y de un parque comunitario en Valley of Peace.

México contra la apatridia

En su Agenda para la protección de personas refugiadas en México: 2019-2024, ACNUR reconoce la protección y el asilo a miles de personas que ha brindado este país a lo largo de su historia. En los últimos años, la mayor parte proviene del Norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala) y de Venezuela, en todos los casos personas que huyen de sus respectivos entornos de violencia y persecuciones.

A mediados de diciembre de 2020, la Cámara de Diputados de México aprobó una reforma al artículo 30 de la Constitución de ese país que representa un avance importante al momento de garantizar el derecho a la identidad y a la nacionalidad de las personas, ya que contribuye a prevenir casos de apatridia. Con esta aprobación, se establece que aquellas personas que nazcan en el extranjero y sean hijas o hijos de padres mexicanos tendrán la nacionalidad mexicana también. Esto representa un avance considerable para evitar la apatridia, ya que las hijas e hijos de padres mexicanos que nacían en el extranjero corrían el riesgo de estar sin nacionalidad cuando el tercer país no contempla la nacionalidad por nacimiento en su territorio.

ACNUR en México mantiene una actividad constante a la hora de luchar por los derechos y la dignidad de aquellas personas que han tenido que huir de sus países por causa de la violencia. Su estrategia tiene como puntos fundamentales el monitorio de puntos fronterizos y albergues de migrantes, el seguimiento de la situación legal de los refugiados, la capacitación de funcionarios que intervienen en casos de crisis humanitarias y el apoyo técnico en la protección internacional de las víctimas de trata de personas, niñas y niños no acompañados y personas apátridas.

Ayuda a los refugiados

Tipo de aportación
¿Qué cantidad mensual?
Acceso médico a 3 familias, cada año
Acceso médico a 4 familias, cada año
Ayuda médica para 3 supervivientes de violencia sexual
Otra cantidad
¿Qué cantidad puntual?
Acceso médico para 3 refugiados durante 1 año
Acceso médico para una familia durante 1 año
Lonas de plástico para el refugio de 24 familias
Otra cantidad
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