Contacta con nosotros900 907 826 / eacnur@eacnur.org

Cómo es vivir en un campo de refugiados en invierno y qué materiales se necesitan

Campo de refugiados en invierno

Tiempo estimado de lectura: 3 minutos.

Cuando huyó junto a su familia de Siria, Khod no imaginó las dificultades que tendría que enfrentar en un campo de refugiados de Líbano, sobre todo cuando llega el invierno y debe luchar contra el frío y ni siquiera usando el colchón como manta consigue calentarse. En mayo de 2020, su esposo murió y ella se quedó sola para mantener a sus hijos, como única proveedora para asegurarles que no pasarán hambre ni frío.   

“Ojalá mis hijos pudieran recibir una educación y tener una vida mejor que la que yo he vivido; vivir una vida mejor que el sufrimiento que hemos soportado”, dice esta mujer que, gracias al programa de asistencia económica de invierno de ACNUR, puede hacer frente a las necesidades básicas de comida, calefacción, salud y educación para sus hijos.

La historia de Khod es la de millones de refugiadas y refugiados que luchan por sobrevivir durante el invierno y que necesitan de la solidaridad de los donantes para poder pasar de la mejor manera estos gélidos meses de invierno. Porque, como pasa cada año, quienes más sufren de las bajas temperaturas son los pobres y aquellas personas que, por diferentes motivos, han tenido que huir de sus hogares y hoy viven en un campo de refugiados donde hay muchas carencias y donde, muchas veces, las paredes de una tienda de campaña no bastan para protegerse del frío intenso.

Son millones las personas que cada año se ven vulnerables ante el clima invernal severo, lo que obliga a ACNUR a promover campañas de asistencia para mejorar lo máximo posible la situación en los campos de refugiados. En países como Siria, Afganistán, Líbano, Jordania o Egipto, si bien hace mucho calor durante el verano, en invierno las temperaturas pueden llegar a bajo cero. Y a la gravedad del frío y las condiciones precarias de alojamiento, se le suma la crisis por el COVID-19, con lo que la vulnerabilidad crece a extremos preocupantes.

En Siria, Jordania y Líbano suelen ser frecuentes las lluvias intensas y las tormentas de nieve durante el invierno, generando que el agua sucia y helada inunde los campos de refugiados. En Irak, los fuertes vientos helados amenazan a la gente con la posibilidad de contraer hipotermia. Y en Afganistán, las temperaturas llegan a bajar hasta los –12 grados Celsius con la caída de fuertes nevadas, bloqueando muchas carreteras y, por lo tanto, limitando el acceso a los servicios básicos, sobre todo los de salud.

El trabajo de ACNUR durante el invierno

ACNUR durante el invierno se centra en el reparto de material esencial como mantas, ropa abrigada, combustible para calentadores, materiales aislantes y asistencia en efectivo. Es decir, lo imprescindible para que la población refugiada no pase frío.  

Con el dinero en efectivo, las familias cuentan con la libertad de gastar en sus necesidades más urgentes, como alimentos o combustible para la calefacción. Y con los artículos básicos de socorro se busca actuar de manera rápida para evitar tragedias en condiciones climáticas extremas. Además, ACNUR trabaja en el acondicionamiento óptimo de los refugios con reparaciones y protección contra la intemperie, mejoras en los sistemas de drenaje y aislamiento.

«Ya no soy joven y el frío me provoca temblores. A veces, siento que podría morir de frío. Gracias a la ayuda de ACNUR, puedo comprar gas para calentarme» dice Um Khaled, una refugiada siria de 69 años que huyó de su casa en Homs y ahora vive en el campo de refugiados de Azraq con su hija y cuatro nietos. Ella como tantas otras personas están preocupadas por la llegada del invierno y necesitan de ayuda para acceder a ayudas económicas, envío de materiales y mejora de los refugios.

Ayuda a los refugiados

Tipo de aportación
¿Qué cantidad mensual?
Ropa de invierno para 12 familias
Calefactores para 3 familias
Colchonetas sintéticas para 40 familias
Otra cantidad
¿Qué cantidad puntual?
7 mantas térmicas para temperaturas extremas
Un calefactor para calentar a una familia
1 niño podrá dormir bajo techo seguro en un colchón y con una manta
Otra cantidad
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars
(Ninguna valoración todavía)

Deja un comentario

Tu correo electrónico no va a ser publicado. Los campos obligatorios están marcados con *