Contacta con nosotros900 907 826 / eacnur@eacnur.org

Crisis rohingya, conflicto en Myanmar y acogida en Bangladesh

rohingyas conflicto

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos.

Los rohingya llegaron al norte de la actual Myanmar en algún punto del siglo XVIII, durante la etapa colonial británica. Allí formaron cientos de asentamientos de pequeño tamaño donde se han mantenido como una minoría en el país, siendo víctimas de varios conatos de violencia étnica.

El Gobierno birmano les negó la nacionalidad de Myanmar, al considerarlos migrantes bengalíes, por lo que, desde hace décadas, conforman una minoría étnica no reconocida con una lengua y religión distintas a las de la mayoría de la población del país.

Desde los años 70 ha existido una situación de conflicto armado en la región, que alcanzó su punto álgido en agosto de 2017. Cientos de poblaciones rohingya fueron devastadas y su población fue expulsada, cuando no asesinada.

La violencia generó un éxodo masivo en dirección a la frontera entre Myanmar y el vecino Bangladesh, donde la mayoría de rohingyas decidió buscar refugio. Imágenes de cientos de personas huyendo con lo poco que pudieron cargar a través de las montañas, ríos o en atestadas barcazas de pesca por el mar llenaron las portadas de los medios de todo el mundo.

Pero la dura travesía solo fue el inicio de lo que pasó a ser una de las peores crisis humanitarias que tenían lugar en el planeta.

New Call-to-action

El reto de la acogida en Bangladesh

Bangladesh acogía antes de agosto de 2017 a más de 166.000 rohingyas desplazados en las décadas anteriores. En menos de un mes, cruzaron la frontera más de 400.000 refugiados rohingya.

ACNUR y otras organizaciones internacionales comenzaron entonces a movilizarse para afrontar el reto de la acogida de cientos de miles de nuevos refugiados en los campos de Bangladesh. Las colinas del campo de refugiados de Kutupalong comenzaron a llenarse de tiendas, formando un campamento que se extendía más allá de donde alcanzaba la vista.

Se instalaron comedores, letrinas, colegios y centros sanitarios de campaña en apenas unos días. Comenzaron campañas de vacunación y se lograron unas condiciones dignas para la población refugiada rohingya.

Sin embargo, la situación de los cientos de miles de refugiados se estancó y las soluciones no aparecían a medida que se acercaba el monzón. ACNUR desplazó tiendas de campaña, lonas, mosquiteras, utensilios de cocina, lámparas y bidones, entre otros materiales de emergencia.

Ante la previsible devastación que provocaría el monzón y las enfermedades que podrían extenderse si no se tomaban precauciones, se comenzaron a desarrollar las infraestructuras básicas. En un año, ACNUR y sus colaboradores han construído 4.150 letrinas y y 440 puntos de agua corriente. También se distribuyeron prendas de abrigo entre los rohingya, ante la previsión de un descenso acusados de las temperaturas durante la época de lluvias.

Las lluvias llegaron finalmente en julio, provocando inundaciones e importantes desperfectos en los campos, aunque gracias al trabajo preventivo, las consecuencias han sido controladas.

New Call-to-action

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars
(2 votos, media: 5,00 de 5)

Comments

Deja un comentario

Tu correo electrónico no va a ser publicado. Los campos obligatorios están marcados con *

" "