El trabajo infantil es una realidad para millones de niños y niñas de todo el mundo. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), aproximadamente 138 millones de niños y niñas son víctimas del trabajo infantil y casi 54 millones de ellos lo hacen en trabajos peligrosos.
El 12 de junio es el Día Mundial contra el Trabajo Infantil y desgraciadamente, siguen siendo necesarios días como estos para poner el foco en temas tan importantes. A pesar de los avances conseguidos en las últimas dos décadas en la reducción del trabajo infantil, en los últimos años se ha producido un retroceso en las tendencias mundiales y, por eso, sigue siendo necesario acelerar las acciones destinadas a erradicarlo. Los conflictos, las crisis han llevado a más familias a la pobreza, lo que ha obligado a millones de niños y niñas a recurrir al trabajo infantil.
En 2026, el Día Mundial contra el Trabajo Infantil coincide con la Sexta Conferencia Mundial celebrada en Marrakech, donde se subrayó la necesidad urgente de convertir los compromisos en acciones concretas. De este encuentro surge el Marco de Acción Global de Marrakech, una guía con medidas e indicadores claros para abordar las causas del trabajo infantil y garantizar los derechos de la infancia.
Bajo el lema “Tarjeta roja al trabajo infantil: juego limpio para niños, trabajo decente para adultos”, la campaña impulsa el refuerzo de políticas clave: acceso a una educación de calidad, protección social universal, empleo digno y medios de vida para los adultos, leyes más firmes y su cumplimiento, sistemas de datos eficaces y una actuación responsable en sectores como la agricultura y las cadenas de suministro.
Te explicamos qué es el trabajo infantil, cuáles son las causas que lo producen y las consecuencias que tiene para los miles de menores víctimas de esta lacra.
La OIT explica que se considera trabajo infantil toda aquella actividad o trabajo que priva a los niños y niñas de su infancia, su potencial y dignidad y es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico, exige demasiadas horas y/o es realizado por niños demasiado pequeños. Por tanto, las características del trabajo infantil son las siguientes:
Ningún niño del mundo debería abandonar su infancia para trabajar, pero lo cierto es que muchos menores se ven obligados a hacerlo por alguna de las siguientes causas:
El trabajo infantil tiene graves consecuencias que repercuten en el correcto desarrollo físico y emocional de los niños que lo sufren:
Es importante destacar que es complicado contar con datos reales porque no hay registros de algunas actividades a las que se ven forzados muchos niños y niñas. Esto hace que se invisibilice la situación y por tanto, no se tomen las medidas necesarias.