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60.000 refugiados rohingya huyen a Bangladesh tras los ataques militares

Pueblo Rohingyá en Asia
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16 Febrero 2017

Desde el antiguo país de Birmania, los rohingya llegan a Bangladesh en busca de un lugar seguro. Allí, se refugian en campamentos o aldeas mientras el conflicto continúa.

¿Quiénes son los rohingya?

Procedentes de la actual Myanmar, los rohingya son un grupo étnico musulmán asentado en dos distritos fronterizos con Bangladesh. Tras los violentos incidentes ocurridos en Myanmar en octubre de 2016, miles de mujeres y niños rohingyas se refugiaron en su país vecino.

Allí, el miedo a ser deportados y las condiciones precarias en las que se encuentran convierten su día a día en una lucha por la supervivencia.

Los refugiados rohingya son un grupo altamente vulnerable que recibe ayuda humanitaria por parte de ACNUR.

Más de 60.000 rohingya han buscado refugio en Bangladesh desde octubre de 2016

En sólo 4 meses se estima que más de 60.000 personas se han visto forzadas a huir de sus casas en el estado de Rakhine, en el norte de Myanmar.

En octubre, a consecuencia de los ataques militares contra algunos puestos de policía, una operación de seguridad ha derivado en la quema de casas, desplazamientos masivos de población y violación de los derechos humanos.

Refugiada rohingya en Bangladesh con su bebe

Refugiada rohingyá: “Estaba embarazada de 9 meses, pero era peligroso quedarse”

Rojia tiene 29 años y es una de los miles de rohingyas que vivían en el norte de Myanmar hasta que su vida cambió.

Después de que en octubre varios hombres armados saquearan su casa a punta de pistola, decidió huir a pesar de estar embarazada de 9 meses. Cogió a sus cuatro hijos y se unió a un grupo de refugiados rohingyá que iba camino a la frontera con Bangladesh, a más de 10 kilómetros a pie. Aunque con dificultad, Rojia y sus hijos cruzaron el río Naf que separa Myanmar de Bangladesh y a los nueve días de llegar al país vecino, su hijo nació.

“Estaba exhausta y ya no me podía mover. Tenía las piernas hinchadas y la presión sanguínea alta. Mi esposo ya estaba en Cox’s Bazar y en contacto con ACNUR. Enviaron una ambulancia para llevarme al hospital”.
Rojia, madre y refugiada rohingyá.
Chico asiático rohingya

Refugiado rohingya: “Estoy contento de estar vivo”

Iliyas, de 16 años, estaba en el mercado cuando vio a todo el mundo echar a correr. Entonces, recibió un disparo en la pierna del que aún se está recuperando.

En su país sólo pudieron tapar su herida con hojas atadas con tiras de tela. Sus piernas y manos se habían hinchado por la infección. Ya en Bangladesh fue transportado por ACNUR hasta el hospital. La bala le había fracturado el fémur, por lo que la intervención quirúrgica que le salvó la vida.

Aunque Iliyas intenta ser positivo, el chico está preocupado por aquellos que dejó atrás en Myanmar. “Mi madre y mis hermanos se están quedando sin comida y van mendigando de casa en casa”, cuenta el refugiado rohingyá.

Hasta el mes de octubre, ACNUR asistió a 33.000 rohingyas refugiados en dos campamentos de Bangladesh. Tras los últimos ataques, esta cifra se ha casi duplicado. Se calcula que cientos de miles de personas sin documentación también viven refugiadas en asentamientos improvisados y aldeas en Bangladesh.

Miles de personas refugiadas en Asia necesitan tu ayuda.
 
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