Matilde Fernández, Presidenta del comité español de ACNUR

Matilde Fernández

Presidenta
Junta directiva
Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, especializada en Psicología, ha trabajado durante 15 años como psicóloga industrial en diferentes empresas. Ha sido Secretaria General de la Federación de Industrias Químicas de la UGT, desde 1977, y la Secretaria General de Industrias Químicas y Energéticas desde 1982 hasta 1988 que se incorporó al Gobierno de D. Felipe González Márquez, como ministra de Asuntos Sociales, desde 1988 hasta 1993. Ha formado parte del patronato de varias fundaciones, como Solidaridad Internacional o Fundación Españoles por el Mundo. Ha sido diputada nacional por Cantabria desde 1989 hasta 1999; ha sido concejala del Ayto. de Madrid entre 1999 y 2003, diputada autonómica de la Asamblea de Madrid desde 2003 hasta 2015 y ha sido senadora por la Comunidad de Madrid de 2008 a 2011. Es actualmente presidenta del Comité español de ACNUR, miembro de su Junta Directiva desde 2007.

Discurso de Matilde Fernández con los refugiados

"Era difícil imaginar que una Agencia de NN.UU., una institución internacional, saliera a la opinión pública pidiendo que se recogieran firmas en apoyo a los refugiados y desplazados del y en el mundo como si de una ONG se tratara. Ha sido necesario. Como llamada de atención ante unas cifras escandalosas e insoportables.

En España con ACNUR, en el Comité español de ACNUR, nos creímos la Campaña de recogida de firmas, a modo de sensibilización y a modo de reivindicación hacia nuestro Gobierno y hacia los gobiernos europeos, por eso hemos conseguido más de 500.000, cerca del 50% de todas las que se han logrado. Se ha hecho y seguiremos haciendo este trabajo movilizador.

Hemos ido con ACNUR a NN.UU. a entregárselas al Secretario General, a Ban Ki-Moon, para que fueran el preámbulo de la Cumbre y de la Asamblea General y sirvieran para que la mayoría de los gobiernos firmaran la Declaración de Nueva York. Una Declaración de NN.UU. para que los gobiernos, en nombre de sus pueblos, mejoren sus políticas hacia refugiados, desplazados y migrantes.

Los datos son espeluznantes. Hablamos de 65,3 millones de personas desplazadas y refugiadas en todo el mundo y como casi siempre, acogidas en países cercanos sin medios económicos, sin infraestructuras y sin recursos humanos para atenderles, donde tiene que llegar la ayuda humanitaria y la atención diaria y constante para lo que es necesaria la presencia de ACNUR. De los 16 millones de personas con Estatuto de refugiado/a, la mitad de ellos/as proceden de SIRIA, SOMALIA y AFGANISTÁN y la mitad de todos ellos son niños y niñas. Espeluznante es pensar que en 2015 en el Mediterráneo han muerto, queriendo salvarse de la barbarie, más de 10.000 personas .Sí, era necesario, también, recoger firmas para pedir que se mejore la vida y el futuro de las personas refugiadas y desplazadas de sus casas y países.

La Declaración de Nueva York es genérica, no avanza en propuestas y compromisos concretos pero: “caminante no hay camino, se hace el camino al andar” recordando al gran poeta y humanista Antonio Machado. Es una primera Declaración dedicada a las personas refugiadas que partiendo de la Declaración de los Derechos Humanos, plantea que las respuestas que tienen que dar los gobiernos del mundo tienen que ser respuestas más globales, mejor financiadas y más sostenidas en el tiempo. Sólo una respuesta de ayuda humanitaria es insuficiente. Se necesita una actuación temprana y preventiva en PAZ y Seguridad; se necesitan más recursos y especialmente en los países limítrofes a los conflictos que son los primeros y los que durante más tiempo acogen a las personas desplazadas y refugiadas; se necesitan más recursos humanos y voluntad política para dotar a estas personas de documentos que les protejan junto con sus familias; se necesita que las leyes de cada país posibiliten su integración y autosuficiencia, empezando por su pronta incorporación al trabajo remunerado y finalmente se necesita un reparto de cuotas de admisión, reasentamiento e integración en cada país.

La filosofía ha sido aceptada. Una nueva forma de trabajo, más global e integral, también. Ahora, golpe a golpe, verso a verso y paso a paso hasta que los hechos demuestren que los pueblos y sus gobiernos no queremos que en el siglo XXI haya APÁTRIDAS por el mundo."

Matilde Fernández Sanz

Presidenta del Comité español de ACNUR