La lucha por la supervivencia en Yemen
Desde que a finales de 2014 estallase la guerra en Yemen, la situación no ha dejado de empeorar cada día: la inseguridad y el miedo siguen presentes en la que ha sido catalogada como una de las peores crisis humanitarias de la historia: pobreza, miseria, hambre, desplazamientos masivos, refugios al máximo de sus capacidades, miles de muertes de civiles y enfermedades. Esta guerra ha provocado 4,8 millones de desplazados internos y más de 22 millones de personas necesitan ayuda humanitaria en el país. Las necesidades humanitarias siguen aumentando y el sistema de salud de Yemen sigue sometido a una gran presión debido a la escasez de fondos, la inseguridad alimentaria generalizada, la desnutrición, la insuficiencia de servicios de agua, saneamiento e higiene, y los brotes recurrentes de enfermedades.
En septiembre de 2026, la intensificación de las hostilidades en la costa occidental ha provocado una nueva ola de desplazamientos dentro del país y fuera, ya que miles de personas están huyendo a través del mar a Yibuti.
4,8 millones
de personas viven desplazadas dentro de Yemen.
1,6 millones
de personas desplazadas viven en asentamientos improvisados.
22 millones
de personas necesitan ayuda humanitaria en Yemen.
Desde que ACNUR llegó a Yemen en los años 80, el país ha sido víctima de distintas conflictos que han dejado un país devastado. En los 90, la guerra de la unificación dejaba el nombre de República de Yemen como oficial, tras los antiguos Yemen del Norte y Yemen del Sur. En 2014, volvía a estallar una guerra civil en el país, desencadenada tras años de inestabilidad política y agravada por la lucha entre los hutíes, que tomaron el control de Saná, la capital del país. Aunque los esfuerzos de mediación impulsados por la ONU en 2022 permitieron periodos de cierta calma, el conflicto sigue sin resolverse y continúan los episodios de violencia, que provocan nuevos desplazamientos y agravan las necesidades humanitarias.
Yemen lleva más de una década en guerra y las hostilidades en el país no cesan y la violencia ha alterado la vida de millones de personas provocando huidas, desplazamientos internos y muertes. Más de 22 millones de yemeníes requieren ayuda humanitaria, lo que supone más del 80 % de la población total. El hambre acecha a Yemen: más de 17 millones de personas sufren inseguridad alimentaria, mientras que 2,3 millones de niños menores de cinco años padecen desnutrición aguda según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
A pesar de ser un país que está sufriendo una de las peores crisis humanitarias del mundo, su falta de recursos, servicios básicos y hambre, Yemen es un país tremendamente generoso. Es el único país de la península arábiga que ha firmado distintos acuerdos para la protección de personas refugiadas. En la actualidad, acoge a más de 63.000 personas refugiadas y solicitantes de asilo, la mayoría de Somalia y Etiopía.
“Creo realmente que Yemen es una de las mayores tragedias de nuestra generación”
Joung-ah Ghedini-Williams, coordinadora de emergencias de ACNUR.