El 10 de agosto, un devastador terremoto sacudió Colombia, dejando a su paso una emergencia humanitaria de enormes dimensiones. Hasta la fecha, más de 146.000 familias se han visto afectadas, 329 personas han perdido la vida y centenares continúan desaparecidas. Además, más de 31.000 viviendas han quedado destruidas y otras 163.000 han sufrido daños.
A esta grave situación se suma que miles de familias ya afrontaban importantes dificultades antes del terremoto.
En este informe, te contamos:
Gracias a la solidaridad de personas como tú, ACNUR ha podido actuar desde los primeros momentos de la emergencia, apoyando a las comunidades más vulnerables.
Hasta la fecha, y gracias al compromiso de nuestros socios y socias, hemos enviado a Colombia más de XXX.XXX€. Y seguimos recibiendo apoyo. Gracias por estar ahí para ayudar a quienes más se necesita.
Durante estas semanas:
Carmen sabe lo que significa empezar de nuevo. Tras verse forzada a vivir más de cuatro décadas fuera de su Colombia natal, regresó y encontró una nueva forma de reconstruir su vida: acompañando a otras personas refugiadas y desplazadas desde una asociación. Pero el terremoto volvió a cambiarlo todo. Tanto el espacio desde el que apoyaba a su comunidad como la vivienda donde vivía tuvieron que ser evacuados. Gracias a tu apoyo, ACNUR puede seguir acompañando a comunidades que, como la de Carmen, intentan reconstruir sus vidas una vez más.
Desde el comienzo de la emergencia, los equipos de ACNUR han participado en misiones humanitarias conjuntas en zonas de difícil acceso de Chocó y Valle del Cauca, llevando ayuda de emergencia, apoyo en agua y saneamiento, kits de higiene y acompañamiento psicosocial a familias que ya se encontraban en situación de desplazamiento forzado y que han visto afectado su acceso a servicios esenciales a causa del terremoto.
Junto con representantes locales y socios humanitarios en la zona, se siguen identificando las necesidades más urgentes y reforzando la respuesta en refugios temporales y comunidades de acogida.
Las primeras horas de una emergencia son claves para ofrecer una respuesta inmediata. ACNUR lleva trabajando en Colombia desde 1997, lo que permite actuar con rapidez sobre el terreno, identificar las necesidades más urgentes y coordinar la asistencia para que la ayuda llegue a quienes más la necesitan en los primeros momentos de una emergencia.
La respuesta humanitaria ya está llegando, pero el impacto del terremoto sigue dejando importantes necesidades humanitarias en las comunidades afectadas:
En definitiva, la magnitud de las necesidades supera todavía la capacidad de respuesta disponible. Por ello, seguimos necesitando tu apoyo. Porque de esta manera se garantiza asistencia, protección y ayuda de emergencia para todas las comunidades afectadas.
Cuando ocurre una emergencia de esta magnitud, la ayuda inmediata salva vidas. Pero también es necesaria una respuesta sostenida que permita a las familias recuperar la seguridad, la dignidad y la esperanza.
Hoy queremos darte las gracias por hacerlo posible. Y, si puedes, te invitamos a seguir acompañándonos para que ninguna familia afectada por esta emergencia se quede atrás.