Los enfrentamientos diarios en Etiopía han obligado a decenas de miles de personas a huir en busca de seguridad. Según las primeras evaluaciones podría haber unas 80.000 personas desplazadas internamente. Por su parte, las autoridades locales estiman que 50.000 etíopes han llegado a Moyale (Kenia), lo que duplica la población local existente de 45.000 habitantes.
La mayoría de las personas que huyen son mujeres, niños, incluidos bebés y personas mayores. Muchas de ellas se alojan con familiares o en comunidades de acogida y otras buscan refugio en lugares temporales como escuelas, iglesias y otros espacios temporales, que se encuentran cada vez más saturados y plantean crecientes riesgos para la salud pública.
El acceso a alimentos, agua potable, refugio de emergencia, saneamiento y atención médica sigue siendo una necesidad urgente.
ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, sigue de cerca la situación en la frontera entre Kenia y Etiopía, en los alrededores de Moyale, una localidad dividida por la frontera entre ambos países. Los enfrentamientos que continúan en el lado etíope han obligado a miles de personas a cruzar la frontera hacia Kenia en busca de seguridad.
Desde el pasado 22 de octubre se han registrado importantes movimientos de población a través de la frontera. Las cifras siguen siendo provisionales, ya que continúan las labores de registro y verificación y se siguen produciendo nuevas llegadas. Quienes han huido relatan que viviendas, edificios y barrios enteros han quedado gravemente dañados o destruidos a causa de la violencia. En una de las aldeas de la zona, por ejemplo, un anciano está acogiendo a más de 80 personas refugiadas.
En este contexto, resulta esencial llevar a cabo evaluaciones de protección y necesidades, así como identificar y registrar a las personas afectadas desde las primeras fases de la respuesta humanitaria. El acceso a alimentos, agua potable, refugio de emergencia, servicios de saneamiento y atención sanitaria sigue siendo una necesidad urgente para miles de personas que lo han perdido todo.
ACNUR ha desplegado un equipo de emergencia en Moyale y trabaja en estrecha colaboración con el Gobierno de Kenia, las autoridades locales, diversas agencias y organizaciones no gubernamentales para brindar apoyo a las personas recién llegadas.
También está colaborando con el Departamento de Servicios para Refugiados de Kenia para iniciar el registro básico de los recién llegados, con el fin de comprender mejor sus necesidades. Asimismo, ACNUR trabaja con las autoridades para trasladar a las personas refugiadas desde estas zonas de alto riesgo hacia lugares más seguros.
ACNUR ha comenzado a distribuir artículos de ayuda de emergencia, como mosquiteras y colchonetas para dormir, entre los recién llegados. Esta distribución inicial beneficiará a 12.000 personas, y ya se están realizando gestiones para ampliar la asistencia.