¿Qué está pasando en Oriente Medio? ¿Qué está pasando en Oriente Medio?

¿Qué está pasando en Oriente Medio?

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El conflicto de Oriente Medio, iniciado el 28 de febrero, continúa pese al alto el fuego provisional proclamado el 7 de abril entre Estados Unidos, Israel e Irán, fruto de una mediación diplomática liderada por Pakistán. La región atraviesa un momento de gran volatilidad, marcado por la inseguridad, la presión económica, los desplazamientos de población y las víctimas civiles.

La incertidumbre domina la región mientras las conversaciones entre las partes implicadas siguen sin ofrecer conclusiones claras sobre el fin del conflicto.

Los países que más están sufriendo este conflicto son Líbano e Irán. A pesar del alto el fuego, Líbano sigue sufriendo ataques aéreos en el sur. Según las autoridades libanesas, las hostilidades han provocado más de 2.000 víctimas civiles desde principios de marzo. Mientras en Irán, las autoridades estatales informan de que el número de personas fallecidas ha superado las 3.000.

Este conflicto está aumentando la vulnerabilidad tanto de la población local como de las personas refugiadas que viven en una región que ya acogía a más de 24 millones de personas desplazadas por la fuerza y ​​retornadas. Además el hacinamiento y el acceso limitado a zonas de difícil alcance están incrementando los riesgos de protección, especialmente en niños, mujeres y otros grupos vulnerables.

Las necesidades humanitarias continúan y ACNUR está al frente de la ayuda humanitaria y la protección para la población desplazada por esta crisis.

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Bombardeos en Beirut. Foto: © ACNUR/Houssam Hariri.

¿Qué está pasando en Oriente Medio?

Oriente Medio abarca una extensa y compleja región que incluye países como Turquía, Siria, Líbano, Israel, Palestina, Jordania y Egipto, además de otros situados en el Golfo Pérsico y el sur de Asia, como Arabia Saudita, Irán, Irak, Emiratos Árabes Unidos, y en ocasiones Afganistán y Pakistán. Hoy, esta zona vive una de sus mayores inestabilidades en años.

En Líbano, más de un millón de personas continúan desplazadas internamente, de las cuales un 35 % son niños y niñas, con 121.126 personas registradas en 642 centros colectivos, la mayoría saturados. Las condiciones siguen siendo extremadamente difíciles, especialmente fuera de los centros colectivos y en áreas con acceso limitado. Por otro lado, entre el 28 de febrero y el 25 de abril, unas 56.600 personas refugiadas libanesas cruzaron hacia Siria.

En Irán, las autoridades gubernamentales informan de que, aproximadamente, 3,2 millones de personas, alrededor de 800.000 familias) han sido reubicadas internamente, con un 75% concentrado en Teherán. Un 60% de la población desplazada son mujeres y niños. Muchas personas se alojan en espacios temporales como escuelas, alojamientos colectivos y pabellones deportivos, donde el hacinamiento está provocando problemas de acceso al agua. En algunas zonas, casi el 17% de la población carece de acceso a agua potable.

Las restricciones de movimiento, la presión económica y la preocupación por la seguridad afectan tanto a la población iraní como a familias refugiadas, y es que Irán acoge desde hace tiempo a 1,65 millones de personas obligadas a huir, principalmente de Afganistán.

Por otro lado, desde el inicio de la crisis, aproximadamente 165.100 personas iraníes han cruzado hacia países vecinos. ACNUR considera que las personas nacionales de Irán fuera del país, tanto las que ya se encontraban en terceros países o recién llegadas, pueden tener necesidades de protección internacional como consecuencia de las hostilidades.

Entre el 3 de marzo y el 22 de abril, alrededor de 140.200 llegaron a Turquía desde Irán, mientras que 120.500 cruzaron de Turquía a Irán. Entre el 28 de febrero y el 22 de abril, casi 53.000 refugiados libaneses cruzaron a Siria, con un promedio de llegadas de alrededor de 1.000 por día. Desde el inicio de la crisis, cerca de 279.800 sirios procedentes del Líbano y más de 99.300 afganos procedentes de Irán han regresado, algunos en circunstancias adversas debido a la situación en los países de asilo. Entre quienes regresan a Siria, el 52% son mujeres, y sus principales necesidades incluyen alojamiento, alimentación y empleo. Los afganos que regresan citaron la asistencia financiera, la vivienda y los artículos básicos de primera necesidad como prioridades principales.

La presencia de ACNUR

ACNUR está respondiendo en todos los países afectados por esta crisis, trabajando en estrecha colaboración con las autoridades, los organismos de la ONU y los socios humanitarios. Además, se ha reforzado su capacidad para movilizar personal experimentado, ampliar operaciones y coordinar acciones humanitarias en toda la región. El objetivo es claro: proteger a la población civil y asegurar asistencia donde y cuando sea necesaria. Así ayuda ACNUR en estos países:

  • En Irán, más de 92.300 personas refugiadas afganas han recibido asistencia directa (atención legal, psicosocial, apoyo económico, registros y orientación).
  • En Líbano, ACNUR ha proporcionado ayudas económicas de protección, atendido casos alto riesgo, dando asistencia en los centros colectivos y distribuido artículos de primera necesidad. También se están implementando medidas para mitigar el hacinamiento, mejorar las condiciones de saneamiento, el acceso al agua y la protección frente al clima.
  • En Siria, ACNUR permanece en los principales pasos fronterizos, apoyando con transporte, proporcionando información y coordinando asistencia de alimentos, agua y atención médica con socios humanitarios en la zona.
  • En Afganistán, se está monitorizando la situación para analizar las causas de los movimientos y responder ante cuestiones como el saneamiento, la escasez de alimentos y agua o la falta de acceso a atención médica.
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