Los dos terremotos registrados el pasado 24 de junio en norte de Venezuela han provocado una emergencia humanitaria en las zonas afectadas. Las autoridades gubernamentales han difundido datos que ponen de manifiesto la magnitud de la tragedia y las consecuencias de estos seísmos. Más de 2.295 personas han perdido la vida, mientras que el número de personas heridas alcanza ya las 11.267. Continúan las labores de registro de la población afectada en La Guaira, Distrito Capital, Carabobo, Miranda y Aragua.
Según cifras recientes del gobierno venezolano, 12.841 personas han perdido sus viviendas. Por otro lado, diversos medios de comunicación se han hecho eco del trabajo de ACNUR a la hora de identificar y documentar a unas 16.000 personas que han tenido buscar un lugar alternativo para vivir.
A partir de entrevistas que ACNUR ha podido realizar en terreno se han obtenido diversas cifras importantes para entender la magnitud de la tragedia. Alrededor del 50% de las personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares se encuentran alojadas con familiares o personas allegadas. Un 39% estarían durmiendo en la calle o en espacios públicos mientras un 22% permanecen en las iglesias, escuelas o refugios improvisados. El 75% de las personas encuestadas informó de heridos en sus comunidades y el 56% reportó personas fallecidas.
Existe una especial preocupación por las personas de avanzada edad y personas con discapacidad que se enfrentan a graves riesgos debido a la movilidad reducida y el acceso limitado a información digital. El 17% de los encuestados informó de la presencia de niños no acompañados o separados en sus comunidades.
Además, ACNUR también está identificando riesgos de protección en la infancia, especialmente la separación familiar. Los esfuerzos de ACNUR se centran en concienciación, identificación, búsqueda de familiares y garantizar la seguridad de niños y niñas.
Ante esta situación, ACNUR, se movilizó de inmediato para apoyar a las comunidades afectadas. Los días 26 y 27 de junio, la organización llevó a cabo una evaluación rápida de necesidades en los estados de La Guaira, Miranda, Aragua y Carabobo, así como del Distrito Capital.
Esta evaluación inicial de necesidades realizada sobre el terreno la ha revelado un fuerte aumento de las necesidades humanitarias y de protección en los últimos días, mientras los equipos continúan evaluando el alcance total de los devastadores terremotos registrados la semana pasada. En La Guaira, el estado más afectado, la escasez de alimentos se agrava, los servicios básicos han colapsado y gran parte de las comunicaciones permanecen interrumpidas. Asimismo, las tensiones dentro de las comunidades están aumentando debido al limitado acceso a la asistencia humanitaria.
Foto: © ACNUR/Andrea Sarabia.
Para hacer frente a la emergencia, ACNUR está ampliando la asistencia y los servicios de protección en distintos ámbitos. Entre otras acciones, está apoyando a las autoridades locales mediante la provisión de herramientas y equipos que permitan recopilar y gestionar de forma segura la información sobre las personas afectadas, facilitando así la identificación de necesidades específicas y la derivación a los servicios adecuados.
Paralelamente, se están trasladando suministros de emergencia desde el almacén de ACNUR en Táchira hacia La Guaira. Además, la organización cuenta con capacidad para movilizar más de 20 toneladas de ayuda humanitaria adicional desde sus reservas globales en Panamá, con el objetivo de reforzar la respuesta sobre el terreno.
A medida que la situación evoluciona y aumentan los riesgos de protección, ACNUR reitera la importancia de proporcionar una respuesta temprana y adaptada a las necesidades de las personas en situación de mayor vulnerabilidad en todas las comunidades afectadas.
Para ampliar los servicios de protección y garantizar la distribución de artículos de primera necesidad y soluciones de alojamiento temporal para 30.000 personas durante un periodo de seis meses, ACNUR estima que necesita 14,85 millones de dólares.