Historias de vida

Mujeres colombianas contra el abuso sexual

mujeres colombianas contra la violencia
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27/03/2018

Life Weavers Women's Alliance ayuda a las mujeres y niñas colombianas desplazadas a superar la violación y el abuso sexual, y busca justicia en los tribunales.

Leonor Galeano y su hija adolescente fueron expulsadas de su casa por enfrentamientos entre el gobierno colombiano y los rebeldes. Aunque a salvo de los disparos, ahora han entrado en un nuevo mundo de peligros. Cuando fueron reasentadas en el sur del país, la hija de Leonor se hizo amiga del hijo de un funcionario local a la edad de 12 años. A espaldas de su madre, él violó a la joven en sucesivas ocasiones durante tres años, dejándola finalmente embarazada.

"Como somos desplazados, la gente cree que no tenemos ningún valor, que no tenemos los mismos derechos que todos los demás”, dice Leonor.

Más de cinco décadas de conflicto armado en Colombia han dejado a 7,4 millones de personas fuera de sus casas. Mujeres y niñas, como Leonor y su hija, son más de la mitad del total y especialmente vulnerables a la violencia sexual.

"Existe una relación profunda entre la violencia sexual y el desplazamiento"

Preocupadas por encontrar techo y comida, lejos de sus redes de apoyo familiar, los trabajadores humanitarios aseguran que las mujeres y niñas colombianas son muy vulnerables a la explotación sexual cuando buscan refugio en los márgenes de la ciudad.

Por eso, las mujeres desplazadas en Colombia han decidido unirse contra el abuso sexual.

Aunque no existe un registro oficial sobre el número de mujeres y niños que han sido víctimas de violencia sexual en el conflicto de Colombia, Adri Villa, asistente de protección de ACNUR en Colombia asegura que ocurre durante, pero también después del desplazamiento, una vez que se han asentado en su nuevo hogar.

Muchas mujeres como Leonor, sin recursos y lejos de sus hogares, desconocen cómo ejercer sus derechos más básicos.

En los últimos años, 66 grupos se han unido para proteger los derechos de las mujeres en la región, enfocándose en las dificultades de los miles de mujeres desplazadas entre casi 146,000 víctimas del conflicto armado en la región fronteriza con Ecuador.

"El problema de la violencia sexual ... es más prevalente entre las familias que han sido desplazadas por la fuerza, porque se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad", dice Muriel Fatima, presidenta de uno de estos grupos que proporciona asesoramiento gratuito a mujeres desplazadas por el conflicto armado.

ACNUR da apoyo financiero a organizaciones como la Alianza que ofrecen talleres de asesoramiento para supervivientes de abusos sexuales en la región y la oportunidad de llevarlo a juicio en los tribunales. Gracias a esta ayuda legal, la familia Galeano pudo informar al funcionario local a la policía de las violaciones sufridas por su hija.

"Sentí tanta ira y dolor. Pero gracias a ACNUR y la Alianza, este hombre fue detenido en mayo", dice Leonor.

Mujer colombiana

"Me considero una superviviente, porque lo he superado"

Aunque todavía no tienen una fecha para el juicio, Leonor trata de sacar adelante a su familia.

A través de la Alianza, participa en eventos públicos como activista de los derechos de la mujer para concienciar sobre los abusos. También ha empezado un pequeño negocio para apoyar a su hija y a su nieto. Con esta iniciativa, ellas y otras mujeres en su situación pueden acceder a talleres formativos para tener independencia económica, otra herramienta importante para el futuro de las mujeres desplazadas.

"Estoy agradecida porque con la ayuda de Alianza y ACNUR he sobrevivido", dice.

En 2016, un acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC puso fin a las hostilidades en Colombia. Aun así, miles de mujeres como Leonor siguen desplazadas y necesitan ayuda para poder empezar una nueva vida.

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