Crisis en el Sahel

Emergencia en Sahel

El desplazamiento forzado en el Sahel Central se ha multiplicado por diez desde 2013. Los conflictos armados han obligado a más de 2,5 millones de personas a abandonar sus hogares en la última década. Solo en 2021, cerca de medio millón de personas tuvieron que huir a causa de la violencia. ¡Te necesitan!

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“Es en el Sahel donde debemos intervenir antes de que esta crisis sea imposible de gestionar".
Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados
8 millones
de personas podrían sufren hambre severa en los próximos meses, según la ONU.
80% de tierras
de cultivo afectadas por el calentamiento global.
 

Delicada situación humanitaria en el Sahel Central

La del Sahel es una de las crisis de desplazamiento de más rápido crecimiento en el mundo y, sin embargo, una de las más olvidadas. Solo en Burkina Faso los desplazamientos internos se han multiplicado por 16 desde enero de 2019. El número total de desplazados internos en el país ascendió a más de 1,5 millones de personas a finales de 2021. Seis de cada diez desplazados internos del Sahel son ahora burkineses. Las comunidades de acogida son muy pobres, los servicios de salud están sobrecargados, las escuelas son inadecuadas y la sequía ha provocado una carestía de alimentos.

La situación humanitaria en Burkina Faso, Malí y Níger empeora. Además de la violencia, la crisis se está viendo agravada por la pobreza extrema, la pandemia de COVID-19 y la emergencia climática, con un aumento de las temperaturas en la región 1,5 veces superior a la media mundial. Las mujeres y los niños son los más vulnerables.

ACNUR está liderando los esfuerzos conjuntos de las agencias de la ONU y las ONG para proporcionar refugios de emergencia, gestionar los campamentos para desplazados y prestar servicios básicos de protección.

Los recursos para hacer frente a la enorme crisis que se vive en la región son muy limitados. En 2021, quedaron sin cubrir más de un tercio de los fondos que necesitaba ACNUR en el Sahel Central. ACNUR hace un llamamiento para ayudar a salvar vidas y poder organizar una respuesta eficaz en 2022 en Burkina Faso, Níger y Malí. Para ello, se necesitan 307 millones de dólares.

Las personas forzadas a huir y las comunidades que las acogen necesitan desesperadamente cobijo, alimentos, agua potable, protección, atención sanitaria y educación. ¡Ayúdales!