El pasado 15 de marzo se cumplieron 15 años desde que comenzara la guerra de Siria. A pesar de la caída del régimen de Bashar al-Assad en diciembre de 2024 y de que más de 1,7 millones de sirios han regresado, el país continúa inmerso en una de las peores crisis humanitarias del mundo.
Además de los enormes desafíos a los que se enfrentan las personas que deciden regresar a un país destrozado tras tantos años de guerra, las hostilidades no han cesado. A principios de enero de 2026 una escalada de violencia dejó víctimas civiles, miles de desplazamientos y daños generalizados en la infraestructura. Además, el país también ha sufrido la actual crisis en Oriente Medio que ha provocado desplazamientos desde Líbano.
Las familias que regresan llegan sin medios de vida, sin documentación y sin acceso a servicios mínimos, y requieren apoyo inmediato, refugio y atención. Se estima que más de 6 millones de personas necesitarán asistencia para alojamiento y refugio este año.
ACNUR siempre ha estado en Siria brindando apoyo a las personas desplazadas y refugiadas. Por favor, ayúdanos a seguir estando ahí para ellas.
A pesar de la caída del régimen de Assad en diciembre de 2024 y de que más de 1,7 millones de personas refugiadas sirias han vuelto, más de 3,9 millones de refugiados sirios permanecen en países vecinos y en el norte de África. Las personas que regresan para reconstruir sus vidas se encuentran viviendas dañadas, servicios limitados y pocas opciones de conseguir ingresos, por lo que su situación es muy complicada. Se estima que más de 15.6 millones de personas sirias siguen necesitando ayuda humanitaria.

A principios de enero de 2026, las hostilidades se intensificaron en el norte del país, causando víctimas civiles, desplazamientos (la mayoría de mujeres, niños y niñas) y daños a la infraestructura. Esta escalada generó necesidades humanitarias entre los nuevos desplazados, incluyendo asistencia vital urgente, como alimentos, artículos de socorro de emergencia, mantas, colchones, agua, saneamiento e higiene, y combustible para calefacción y cocina. En marzo de este 2026, una nueva crisis en Oriente Medio ha provocado desplazamientos desde Líbano a Siria.
Por otro lado, las adversas condiciones meteorológicas agravan la crisis humanitaria en Siria. Por ejemplo, en diciembre de 2025, intensas tormentas de nieve en Alepo, Idlib y Al‑Hasakah afectaron a más de 150.000 personas desplazadas y dañaron cerca de 5.000 tiendas y refugios, mientras que la falta de combustible en campos de Al‑Hasakah y refugios de Ar‑Raqqa expluso a miles de familias a hipotermia y enfermedades respiratorias, causando incluso la muerte de dos bebés por el frío extremo. A finales de febrero de 2026, fuertes lluvias e inundaciones volvieron a golpear el noroeste del país, dejando víctimas y destruyendo infraestructuras en Idlib y el norte de Latakia, donde alrededor de 1.800 tiendas resultaron dañadas y al menos 150 quedaron completamente destruidas, obligando a habilitar refugios de emergencia para las personas afectadas.
Durante los 14 años de conflicto en Siria, ACNUR ha estado al lado de las personas refugiadas y desplazadas, proporcionando protección y asistencia esencial. Desde el inicio de los retornos voluntarios, la organización facilita el regreso de quienes deciden volver, ofreciéndoles ayuda económica, transporte y apoyo para su reintegración. Miles de familias han recibido asistencia financiera, y junto a sus socios, ACNUR rehabilita viviendas dañadas para que quienes regresan puedan contar con un refugio seguro. En el país, la ayuda incluye artículos básicos, apoyo para la subsistencia, documentación, servicios de protección, salud mental, apoyo psicosocial y protección infantil.
A comienzos de 2026, ante el desplazamiento en el noreste, ACNUR reforzó su respuesta de emergencia, ampliando la protección y el alojamiento, distribuyendo artículos de invierno y construyendo refugios adicionales. Equipos especializados trabajan las 24 horas en la instalación de tiendas y la entrega de ayuda, además de proporcionar apoyo psicosocial y medidas para prevenir la violencia de género.
Durante la crisis en Oriente Medio, ACNUR ha estado brindando asistencia en Siria con especial foco en los tres pasos fronterizos con el Líbano distribuyendo agua, ofreciendo asesoría legal, transporte, artículos de socorro o incluso realizando primeros auxilios psicológicos y difundiendo información sobre protección frente a explotación y abusos sexuales.
El plan de respuesta de ACNUR en la emergencia de Siria se centra en estas áreas:
