En la noche del 27 de agosto, Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania con más de 600 drones y misiles, especialmente contra Kiev. Según los primeros informes hay al menos 18 muertos, incluidos niños, y más de 40 heridos pero las operaciones de rescate continúan y se espera que las cifras aumenten.
Ataques como estos ponen de manifiesto, una vez más, no solo que el conflicto no ha terminado sino que sigue siendo necesaria la ayuda humanitaria. Ucrania lleva más de tres años sufriendo una guerra que destroza vidas, devasta infraestructuras y fomenta el desplazamiento.
Por eso, ACNUR sigue presente en Ucrania y en los países vecinos ofreciendo asistencia, protección y ayuda humanitaria. No olvides que la guerra no ha terminado, como tampoco lo ha hecho el sufrimiento de la población. Por favor, colabora.
5,7 millones
de personas refugiadas de Ucrania registradas en todo el mundo.
3,7 millones
de personas desplazadas internas en Ucrania.
5,1 millones
de personas refugiadas dentro de Europa.
Los observadores de derechos humanos de la ONU están documentando una elevada y continuada intensidad en los ataques en toda Ucrania. Esta fuerte escalada de hostilidades desde abril ha provocado un aumento repentino de las bajas civiles, con casi un 50 % más de muertos y heridos en comparación con el mismo período de 2024. ¿Qué ha pasado estos meses?
ACNUR está presente en Ucrania desde 1994 y desde el comienzo del conflicto ha estado proporcionando protección y asistencia humanitaria, incluida la reparación de refugios a las personas afectadas. Además, apoya el establecimiento de centros de acogida, proporciona materiales de primera necesidad y refugios de emergencia. ACNUR sigue facilitando el acceso a la asistencia jurídica, el apoyo psicosocial y otros tipos de asistencia a las personas en mayor situación de vulnerabilidad. Además, tiene en marcha un programa a gran escala de ayudas económicas para que la población desplazada pueda cubrir sus necesidades básicas.
El apoyo continuado de la comunidad internacional a la respuesta humanitaria en el país y a los países vecinos que acogen a personas refugiadas sigue siendo fundamental. La población civil está sometida a una inmensa tensión psicológica y física, con bombardeos continuos y ataques selectivos contra las infraestructuras que perturban la vida cotidiana.
Ante la intensificación de los ataques aéreos en todo el país, ACNUR y sus socios están brindando apoyo inmediato. Las familias están recibiendo materiales de emergencia para refugios (tablas de madera, lonas y lonas de plástico para cubrir ventanas, puertas y techos destrozados), así como apoyo psicosocial y asesoramiento legal.
ACNUR también está presente en los países de acogida como Bulgaria, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Moldavia, Rumanía, Eslovaquia.