Una nueva vida después de la guerra

Hace 10 años, antes de que comenzara la guerra en Siria, Mohammad era albañil y trabajaba en la fábrica de su familia en Alepo. Practicaba todo tipo de deportes, como la natación, el fútbol o el atletismo.

Todo cambió una mañana en 2012 cuando volviendo a casa del trabajo fue víctima de un bombardeo que le dejó en silla de ruedas y destruyó todos sus planes de vida. Después de siete meses en el hospital y de haber perdido el contacto con su familia, abandonó Alepo y huyó a Jordania gracias a la ayuda de amigos. Tenía solo 21 años.

Empezar de cero

Cuando llegó a un lugar seguro, Mohammad recibió atención médica que le salvó la vida y, finalmente, pudo reunirse con su familia. Unos meses después de su llegada a Jordania, ACNUR comenzó a proporcionarles ayuda mensual en efectivo para poder empezar de cero.

Hoy Mohammad vive con su madre Mariam y cinco hermanos menores en Irbid, una ciudad en el norte de Jordania. Las ayudas mensuales en efectivo de ACNUR les permiten priorizar sus necesidades. “Cuando lo has perdido todo, eso es muy importante”, dice Mohammad.

Como la mayoría de las familias de refugiados en Jordania, la familia de Mohammad se preocupa por pagar el alquiler. Gracias a esta ayuda en efectivo, ahora no tienen que hacerlo. Sin miedo al desalojo, Mohammad puede concentrarse en tratar de reconstruir su vida.

“Sin estas ayudas no podríamos comprar medicamentos si alguno de nosotros enfermase. Tampoco podríamos alquilar una casa o comprar alimentos”.
Mohammad

Trabajar para poder prosperar

Durante cinco meses, Mohammad ha recibido capacitación para aprender a reparar equipamiento médico, como sillas de ruedas y andadores. Ahora, quiere encontrar un trabajo, ganarse la vida y poder casarse en un futuro. “Donde quiera que vaya una persona, tiene derechos y ambiciones. Yo tengo una ambición, y voy a esforzarme para conseguir lo que quiero".

Esa ambición se extiende también a sus hermanos y hermanas menores. Mohammad está muy interesado en su educación, especialmente en la de su hermana Noha. Le encantan las matemáticas y quiere ser maestra.

Para Mohammad una persona refugiada es simplemente "un ser humano que ha pasado por experiencias difíciles". Las ayudas en efectivo de ACNUR, brindan a las personas refugiadas la oportunidad de recuperar la vida que la guerra, la persecución o la violencia les ha arrebatado.