Yemen: el país olvidado Yemen: el país olvidado

Yemen: el país olvidado

Ayuda a la población yemení

Yemen lleva más de una década sumido en un conflicto que ha provocado una de las peores crisis humanitarias de nuestro tiempo. Para muchos niños y niñas yemeníes, la guerra es la única realidad que conocen.

En las primeras semanas de septiembre de 2026, Yemen está sufriendo una escalada de los enfrentamientos en la costa occidental que ya ha desplazado a más de 100.000 personas dentro del país y ha obligado a miles más a cruzar el mar en busca de seguridad en Yibuti.

Las necesidades más urgentes son alojamiento, alimentos, agua potable, atención sanitaria y servicios de protección, en un momento en que las comunidades de acogida y los asentamientos para desplazados se encuentran desbordados.

Más de 22 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y protección en Yemen, pero el mundo parece haber olvidado un conflicto estancado cuyas consecuencias perdurarán durante años. No dejemos que caigan en el olvido. Por favor, colabora.

Violencia, hambre y crisis climática

La guerra civil de Yemen comenzó en 2014 y se desencadenó tras años de inestabilidad política, agravada por la lucha entre los hutíes, que tomaron el control de Saná, la capital del país. Aunque los esfuerzos de mediación impulsados por la ONU en 2022 permitieron periodos de relativa calma, el conflicto sigue sin resolverse y continúan los episodios de violencia, que provocan nuevos desplazamientos y agravan las necesidades humanitarias. El último de estos episodios se está produciendo en septiembre de 2026, debido a la intensificación de las hostilidades en la costa occidental. Más de 100.000 personas se han visto obligadas a desplazarse dentro de Yemen y, en los últimos días, más de 2.400 han cruzado el mar hacia Yibuti. La mayoría de quienes huyen son mujeres, niños y personas mayores, que emprenden peligrosas travesías y llegan exhaustos, desorientados y con necesidades urgentes de asistencia.

El país enfrenta una crisis humanitaria devastadora. Millones de personas han sufrido las consecuencias de la violencia, el hambre, la escasez de agua, el colapso económico y los fenómenos climáticos extremos. Según los últimos datos disponibles, cerca de 4,8 millones de personas permanecen desplazadas dentro del país, de las cuales 1,6 millones viven en más de 1.800 asentamientos improvisados. Estos lugares carecen a menudo de infraestructuras básicas y cuentan con un acceso limitado a agua potable, atención sanitaria, educación y medios de vida, lo que obliga a las familias a afrontar diariamente enormes dificultades para acceder a servicios esenciales.

Además, Yemen acoge a más de 63.000 personas refugiadas y solicitantes de asilo, principalmente procedentes de Somalia y Etiopía. A pesar de esta situación, el país sigue mostrando una enorme generosidad, siendo el único Estado de la península arábiga que ha firmado acuerdos para su protección. Sin embargo, las comunidades locales se encuentran desbordadas.

niño yemeni

A la violencia y a la crisis económica se suma la vulnerabilidad del país frente a la crisis climática. Las lluvias torrenciales del verano de 2025 afectaron a más de 100.000 personas, destruyendo viviendas y asentamientos de desplazados. Solo en Marib se perdieron más de 6.700 refugios, dejando sin hogar a 8.400 familias.

Mientras tanto, la población infantil arrastra secuelas psicológicas tras años de violencia; las mujeres enfrentan riesgos como la violencia de género y la falta de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva; y las personas con discapacidad siguen siendo especialmente vulnerables.

La crisis humanitaria en cifras:

4,8 millones

de personas desplazadas dentro de Yemen.

1,6 millones

de personas desplazadas viven en asentamientos improvisados en Yemen.

22 millones

de personas necesitan ayuda humanitaria en Yemen.

La respuesta de ACNUR

Desde el inicio del conflicto, ACNUR está en terreno proporcionando material de emergencia, ayudas económicas, servicios psicosociales y otros tipos de asistencia a las población desplazada por el conflicto. También está ayudando a los más de 63.000 refugiados y solicitantes de asilo que están en el país, la mayoría de Somalia. ACNUR ya ha advertido de que el déficit de financiación en el país está poniendo en peligro el suministro de ayuda humanitaria para poder salvar vidas.

Ante esta nueva escalada de violencia, ACNUR ha reforzado su respuesta de emergencia en Yemen y Yibuti para atender a las personas desplazadas. Sin embargo, el acceso humanitario sigue siendo un gran desafío debido a la inseguridad, los daños en las infraestructuras y las restricciones de movimiento. En coordinación con sus socios, ACNUR lidera las acciones de protección y alojamiento, identificando a las personas más vulnerables y proporcionando asistencia vital, como refugio, alimentos, agua potable, atención sanitaria y servicios de protección.

familia yemeni

En Yibuti, las personas que llegan por mar están siendo trasladadas a centros de acogida donde reciben apoyo inmediato y son registradas para acceder a la asistencia. No obstante, la creciente llegada de desplazados está poniendo al límite la capacidad de respuesta local.

Dentro de Yemen, los equipos humanitarios trabajan para garantizar condiciones de vida dignas en los asentamientos de desplazados, mejorar el acceso a servicios básicos y apoyar a las familias para que puedan reconstruir sus vidas.

  1. ACNUR
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