En la actualidad, hay más de 117 millones de personas desplazadas y refugiadas en el mundo que se han visto obligadas a dejar atrás sus hogares. Miles de personas trabajan en primera línea para dar asistencia a quienes que se han visto atrapados en una crisis, quienes huyen de un conflicto, de un desastre natural o quienes tienen que hacer frente a brotes de enfermedades. Por el gran trabajo que realizan, cada 19 de agosto se celebra el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria. Este día pretende honrar a todas las personas que arriesgan sus vidas ayudando a otros y que trabajan para dar asistencia a las personas afectadas en todo el mundo.
Son muchos los trabajadores de ACNUR que dan asistencia a las personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares a causa de la violencia y la persecución, garantizando que las necesidades básicas, como la alimentación, el agua o el refugio, estén cubiertas.
El 19 de agosto de 2003 tuvo lugar un atentado terrorista con un coche bomba en el hotel Canal de Bagdad, en Irak. Murieron 22 trabajadores humanitarios, entre ellos el Representante Especial del Secretario General de la ONU para Iraq, Sergio Vieira de Mello, y resultaron heridas cerca de 100 personas. Cinco años más tarde, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó una resolución que designaba el 19 de agosto como Día Mundial de la Asistencia Humanitaria.
Cada año, este día internacional cada año se centra en un tema diferente y reúne a socios de todo el sistema humanitario para abogar por la supervivencia, el bienestar y la dignidad de las personas afectadas por las crisis y por la seguridad de los trabajadores humanitarios.
Organizado anualmente por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria muestra la importancia, la eficacia y el impacto positivo del trabajo humanitario.
En el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria se hace un llamamiento a gobiernos y partes en conflicto para que respeten el derecho internacional humanitario y protejan a civiles, personal sanitario y trabajadores humanitarios. El mensaje subraya que la preocupación y las condenas no son suficientes: es necesario actuar para prevenir ataques, garantizar el acceso seguro de la ayuda humanitaria y exigir responsabilidades por las violaciones cometidas.
Entre las medidas clave se incluyen proteger a los trabajadores humanitarios, facilitar el acceso a la asistencia, evitar detenciones arbitrarias, investigar las violaciones del derecho internacional, apoyar a las víctimas y sus familias, y reforzar la seguridad y el bienestar del personal humanitario.
En este 2026 la campaña #ActúaPorLaHumanidad invita a la ciudadanía a difundir información verificada, apoyar a las organizaciones humanitarias, exigir rendición de cuentas y reconocer la labor y el sacrificio de quienes arriesgan su vida para ayudar a otros. Es importante recalcar que proteger a los trabajadores humanitario significa también proteger a las comunidades que dependen de ellos para recibir asistencia, refugio, atención sanitaria, alimentos, protección y esperanza.
ACNUR trabaja los 365 días del año para que sus equipos, presentes en más de 130 países, estén preparados ante cualquier eventualidad. Esto requiere de un trabajo previo de seguimiento, suministro y negociación con gobiernos de todo el mundo. ¿Qué ocurre cuando estalla una emergencia? Comienza nuestra respuesta en tres fases y las 72 primeras horas son vitales.

En 72 horas, ACNUR organiza la distribución de artículos básicos de primera necesidad, como mantas, tiendas de campaña, colchones o utensilios de cocina desde alguno de nuestros siete almacenes de emergencia. Estos están localiza - dos en lugares estratégicos de todo el mundo. Así, a través de camiones de carga, barcos y otros vehículos podemos transportar los suministros hasta donde la gente los necesita. Incluso en las zonas más remotas y de difícil acceso.
Al mismo tiempo, despliega personal especialista en emergencias, formado para ayudar en situaciones de crisis. Garantiza la presencia de expertos humanitarios en materia de protección, refugio, asistencia sanitaria y agua y saneamiento, entre otras áreas de ayuda. Estos expertos están preparados para dejarlo todo y responder a una crisis en un plazo de 72 horas. Muchos tienen siempre las maletas hechas.
Desde ACNUR, también transfiere fondos directamente para apoyar las emergencias. En un primer instante, contar con fondos disponibles es imprescindible para desplegar la respuesta. Pero lo realmente importante es la financiación más allá de la emergencia: contar con recursos financieros todo el año permite mantener los suministros bien abastecidos, al personal bien formado y, en definitiva, define la capacidad de poder salvar vidas.