El Ayuntamiento de Madrid financió en 2025 el proyecto “Respuesta, prevención y mitigación para la protección de la población refugiada, desplazada interna y retornada en el norte de Mali”, implementado por ACNUR, con una aportación de 212.950 euros. La iniciativa tuvo como objetivo reforzar la protección de las personas afectadas por el desplazamiento forzado y prevenir la violencia sexual y de género (VSG) en un contexto de crisis prolongada e inseguridad creciente.
Desde 2012, Mali atraviesa una crisis sostenida en el tiempo, marcada por la inseguridad, la inestabilidad política y los impactos del cambio climático. La intensificación de las actividades de grupos armados, junto con sequías e inundaciones recurrentes, ha provocado un aumento sostenido del desplazamiento forzado y ha desbordado la capacidad de respuesta en amplias zonas rurales del país.
A finales de abril de 2025, el país acogía a más de 378.000 personas desplazadas internas, más de 194.000 desplazadas retornadas y más de 136.000 refugiadas, principalmente de Burkina Faso, Níger y Mauritania, en un contexto de acceso limitado a servicios esenciales y alta dependencia de la ayuda humanitaria.
La situación ha incrementado los riesgos de protección, especialmente para mujeres y niñas. En 2024, se registraron 22.777 incidentes de violencia sexual y de género, lo que supone un aumento del 40 % respecto a 2023. Ante este escenario, el proyecto financiado por el Ayuntamiento de Madrid refuerza la asistencia a supervivientes y personas en riesgo de VSG, así como los mecanismos comunitarios de prevención y respuesta, complementando las intervenciones apoyadas por este mismo donante en 2023 y 2024.
La intervención se desarrolló en las regiones de Tombouctou, Mopti, Gao y Ménaka, con un objetivo de 4.887 beneficiarias directas (un 57 % mujeres), mientras que cerca de 19.548 personas (55 % mujeres) se beneficiarían de manera indirecta mediante el refuerzo de los servicios de protección en las zonas de actuación.
El proyecto situó en el centro a mujeres, niñas y adolescentes supervivientes y/o en riesgo de violencia sexual y de género, principalmente personas desplazadas a la fuerza, así como a miembros de las comunidades de acogida. Asimismo, priorizó la atención a personas con necesidades específicas, de acuerdo con los estándares de ACNUR.
Entre las principales actividades se incluyeron: auditorías de seguridad y coordinación humanitaria para la identificación y análisis de riesgos de protección; la distribución de kits; la prestación de apoyo psicosocial y cobertura de atención sanitaria a supervivientes de VSG; el fortalecimiento de estructuras comunitarias de protección; sesiones de habilidades para la vida dirigidas a adolescentes; actividades de dinamización de grupos de mujeres y niñas; campañas de sensibilización comunitaria sobre VSG, derechos humanos y coexistencia pacífica; o la celebración de la campaña de 16 días de activismo contra la violencia de género en las localidades objetivo.
