Revista socios

Boletín "Refugiados" marzo 2016

01/03/2016

HTabs

Editorial

Vosotros sí respondéis

María Ángeles Siemens, Directora General del Comité español de ACNUR

Más de 3.700 personas en busca de asilo perecieron en el mar Mediterráneo en 2015. En lo que va de año más de 400...

Los refugiados que consiguen llegar a Europa, sirios en su mayoría, encuentran la solidaridad de la sociedad civil, por un lado, y el rechazo de los gobiernos, por otro. De forma progresiva se les cierran las puertas, se limitan sus derechos, se les despoja de sus bienes –lo poco que pueden llevar consigo– y se les criminaliza. En algunos lugares de Europa el color de las puertas de las casas que alojan refugiados es distinto a la de los lugareños; en otros les obligan a llevar pulseras “distintivas”; todo para indicar que ellos son los “otros”.

Nunca, desde la Segunda Guerra Mundial, habíamos visto tantos desplazamientos humanos en el mundo. Nunca tan numerosos y desgarradores. Nunca tan cerca de nosotros. El único precedente, la guerra de los Balcanes a principios de los años 90 del siglo pasado, provocó también el desplazamiento de unos dos millones de personas hacia Europa, pero, en ese caso, la acogida se gestionó mejor. Los países europeos establecieron cuotas y dieron refugio a cientos de miles de bosnios. Los países europeos también gestionaron el fin de la guerra, el proceso de paz y el retorno de esos refugiados. Hubo voluntad política para encontrar soluciones y, aunque nada haya podido sanar aún las heridas de una guerra brutal para quienes la padecieron, aquella crisis movilizó la solidaridad y se trabajó fuertemente para encontrar una solución política al conflicto.

Hoy no vemos grandes iniciativas en marcha para solucionar los enormes problemas humanos que se plantean a nuestras puertas, como si estuviésemos anestesiados de dolor. Por eso es tan importante que muchos de vosotros, nuestros socios y amigos, nos hayáis llamado para ofrecer vuestro tiempo, vuestras casas, vuestra ayuda, para acompañar en el camino a esos refugiados que algún día podrían llegar a España. Gracias por vuestra generosidad y apoyo incondicional que no entiende de diferencias.