Revista socios

Revista: Más de 1 millón de personas #ConLosRefugiados

Niño africano sonriente va a la escuela en África
1 Noviembre 2016

HTabs

Editorial

Declaración de Nueva York: una oportunidad

Matilde Fernández Sanz, Presidenta del Comité español de ACNUR

Historiadores e investigadores sociales, al finalizar el siglo XX, coincidieron en que se trataba de un siglo que pasaría a la Historia como el de los derechos de los trabajadores y de las mujeres. También fue un tiempo importante en el desarrollo de los Derechos Humanos con la Declaración Universal y esos treinta hermosos artículos. El siglo XXI, de momento, se está desarrollando con bastantes nubarrones en lo que se refiere a la profundización de Derechos y, de forma especial, en los derechos para las personas desplazadas, refugiadas y apátridas.

A día de hoy, hay más de 65 millones de personas desplazadas, de las cuales, 21,3 millones son refugiados y, a su vez, la mitad son niños y niñas. Ante esta cifra récord, ACNUR pidió durante este verano 1 millón de firmas a la ciudadanía en apoyo a los refugiados. Las presentaría ante la Asamblea General de las Naciones Unidas de cara a la Cumbre sobre Refugiados y Migrantes que celebró el pasado 19 de septiembre y así demostraría que esta problemática preocupa a la sociedad civil. En España se recogieron más de medio millón de las firmas que se llevaron a Nueva York, así que no puedo dejar pasar la oportunidad de agradeceros vuestro enorme compromiso.

Durante esta cumbre se adoptó la Declaración de Nueva York, que reúne las premisas para futuros pactos sobre refugiados y migrantes. Pese a que a la Declaración le falta precisión, por otro lado ha conseguido que los gobiernos del mundo reconozcan que la protección internacional de refugiados y desplazados es una responsabilidad colectiva y que para hacer frente a los problemas de tantas personas que tienen que huir de sus países, con soluciones reales y eficaces, es necesario hacer otras políticas y de otras maneras. Hay que asumir una financiación continuada para los refugiados y para los países que los acogen. Hay que facilitar con rapidez los documentos a los refugiados y a sus familias para llegar antes a dignos niveles de integración y autogestión. Hay que conseguir un mayor reparto de cuotas de admisión y reasentamiento. Hay que dedicar más servidores públicos a estas políticas. Y, cómo no, antes, hay que hacer actuaciones tempranas en el mantenimiento de la paz y en la seguridad de esos pueblos.

Paso a paso la ciudadanía haremos que nuestros gobiernos las apliquen bien. En el caso de España seremos decisivos los socios y donantes del Comité español de ACNUR. Que nadie lo dude.