El Ayuntamiento de Zaragoza apoya a ACNUR desde el año 1997. En esta ocasión, la subvención a proyectos de Ayuda de Emergencia ha sido de 25.000€, destinados a mejorar...
Este curso favorece el compromiso social con las personas refugiadas, brindando la oportunidad de abordar el desplazamiento forzoso desde una perspectiva interdisciplinar, a través de dinámicas participativas y...
La zona del noroeste de Nigeria es, probablemente, una de las peores del mundo para nacer mujer. Los riesgos a los que se enfrentan las mujeres nigerianas, especialmente en el...
La situación en Yemen en los últimos meses no ha hecho más que empeorar. El conflicto en torno al principal puerto de entrada de ayuda humanitaria ha puesto...
El propósito de este proyecto apoyado por el Ayuntamiento de Tarragona con 32.916,67€ es contribuir a la protección de los refugiados sirios residentes en la zona de Mount Lebanon,...
Este curso, ponemos a disposición de profesores y alumnos de toda España recursos y herramientas para trabajar en el aula y movilizarse para cambiar vidas con la segunda...
Casi 2.000 muertos en lo que va de año alzan al 2018 como el más peligroso en el Mediterráneo a pesar de que cada vez son más quienes...
El proyecto actual que subvenciona el Gobierno de Navarra con 90.000€ en la República Democrática del Congo supone una continuidad lógica en cuanto a zona de intervención,...
Un total de 21.000 personas desplazadas en Irak son las beneficiarias de un proyecto de acción humanitaria subvencionado por el Ayuntamiento de Valencia con 30.000 € en 2018. El proyecto se enmarca en...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
Para que todos los niños puedan decir ¡Vuelvo al cole!, recaudamos fondos para el programa Educa a un niño gracias a empresas o fundaciones solidarias con programas de RSC, como El Corte Inglés. El programa tiene como objetivo escolarizar en primaria a los niños refugiados, quienes tienen grandes dificultades para acceder a la escuela. Sólo 1 de cada 2 niños refugiados pueden volver al cole en septiembre, y en ocasiones las escuelas se encuentran muy alejadas o las instalaciones no son las idóneas. Por ello, gracias al programa Educa a un Niño, ACNUR dota de becas de escolarización a estos niños, les da uniformes, zapatos, libros, forma a profesores y rehabilita aulas y espacios de recreo, entre otros. El Corte Inglés no es ajeno a esta realidad y desde 2015 colabora con este proyecto de ACNUR gracias a campañas de marketing con causa. Así, durante el mes de “Creando un futuro”, por cada prenda de una marca del grupo, El Corte Inglés aporta 1€ para apoyar el programa “Educa a un niño,” invirtiendo así en la formación de niños en los campos de refugiados. En su primera edición, se eligió la marca de premamá Alia, y en 2016, la campaña se lleva a cabo con Fórmula Joven. Además, del 12 de septiembre al 15 de octubre, los clientes podrán ver cartelería sobre el trabajo de ACNUR con los refugiados en los 89 centros del grupo, y los equipos Face to Face están en muchas de las instalaciones para dar más información sobre el proyecto Educa a un niño y explicar las formas de colaborar con la causa. Gracias a esta acción holística de responsabilidad social corporativa de El Corte Inglés, 2.000 niños refugiados podrán ir a la escuela, superar los traumas, y soñar con un futuro.
La educación es básica para que un niño refugiado recupere su infancia y sea una persona de provecho para sí misma y su comunidad. Consciente de ello, la Fundación Bancaria Unicaja acordó el pasado mes de julio colaborar con el programa de ACNUR, Educa a un niño, destinado a impulsar mejoras educativas en diferentes contextos de población refugiada y desplazada en diferentes países. De esta forma, la Obra Social Unicaja se une a esta iniciativa internacional que espera conseguir, para finales de 2018, que un total de 1.060.300 niños y niñas refugiados en países como Siria, Sudán, Etiopía o Pakistán accedan a una educación primaria adecuada. Gracias al programa Educa a un niño, la brecha entre los más de 16 millones de niños refugiados y quienes tienen acceso a la educación dentro de los campos es cada vez menor. Desde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, se trabaja para hacer llegar la educación hasta aquellas personas que han tenido que huir de sus casas. La ayuda recibida a través de este programa va destinada a: Facilitar el acceso a la educación, financiando desde la construcción y rehabilitación de escuelas en áreas donde no hay suficientes infraestructuras. Formación de maestros. Eliminación de barreras para el acceso a la educación como el uniforme escolar o material educativo y de papelería. Equipos de deporte y materiales para minimizar riesgos de exclusión. Promoción de actividades comunitarias para promover la educación en entornos como la familia y líderes de las comunidades para garantizar un futuro a largo plazo. Para ello, la ayuda de entidades colaboradoras a través de nuestros programas con fundaciones y empresas a través de Responsabilidad Social Corporativa, son fundamentales. Agradecemos a la Fundación Bancaria Unicaja su interés en apoyar la educación a niños y adolescentes refugiados a través de la labor de ACNUR.
Después de que algunas zonas en el noreste de Nigeria fueran recuperadas del control de Boko Haram, el gobierno nigeriano comenzó a facilitar el regreso de cientos de personas a sus casas. Tras el retorno, surgen nuevas necesidades de ayuda humanitaria. Desde el pasado mes de agosto, el gobierno de Nigeria ha facilitado cientos de retornos desde Maiduguri, capital del estado de Borno, hacia las ciudades de Dikwa, Konduga y Mafa. Las autoridades locales dicen haber realojado a 1.120 personas en Dikwa y se planean más movimientos en las próximas semanas. Los retos para estos retornados son inmensos. “Todavía no podemos cultivar nuestras tierras, los alrededores de Gwoza no son seguros” La ciudad de Gwoza, situada a 150 kilómetros al sudeste de Maiduguri, fue recuperada en el mes de marzo. Desde allí, 300.000 personas huyeron entre 2015 y 2016 para escapar de Boko Haram y 70.000 han vuelto desde el pasado marzo, según las autoridades locales. Pero la vuelta no es sencilla: el 70% de la ciudad ha sido devastada y mientras el gobierno reconstruye algunas infraestructuras, como el hospital de la ciudad, ACNUR y otras asociaciones trabajan ayudando a que los desplazados que llegan a Gwoza tengan un refugio. Organizaciones como UNICEF o Médicos sin Fronteras se encargan de la asistencia médica. El futuro de los niños también es una preocupación: muchos sufren de deshidratación y malaria, por lo que distintas organizaciones les proveen de cuidados médicos. Con la presencia militar, las personas retornadas cuentan a ACNUR que se sienten seguras en Gwoza, aunque muchos aún no están preparados para volver a casa. ACNUR reitera que el retorno debe ser algo voluntario y que la gente debe tener acceso a información y conocer la situación que encontrarán al volver para poder tomar una decisión. Los retornados se enfrentan a la escasez de alimentos y al miedo a Boko Haram En Maiduguri y en las áreas más recientemente accesibles del estado de Borno, muchos retornados cuentan que están preocupados por su seguridad: escasez de alimentos y acceso limitado a agua, comida, refugio y asistencia médica. La estación de siembra ha acabado y las familias temen no tener suficiente comida, a pesar de que el gobierno les entrega 25 kilos de arroz y otros alimentos básicos. Otros, se ven disuadidos por la presencia en sus tierras de minas y explosivos improvisados, que sumados a la inseguridad en las calles paralizan el comercio local. Ciertas mujeres de Maiguguri están asustadas de tener que volver a sus distritos debido a la presencia de Boko Haram. Algunas de ellas fueron secuestradas entre 2014 y 2015, forzadas a casarse y permanecieron cautivas durante meses, antes de ser liberadas. ACNUR sigue ampliando su presencia en el nordeste con el despliegue de trabajadores adicionales y planea construir 1.400 refugios adicionales para emergencias y distribuir 2.500 kits de refugio en áreas como Borno, recuperadas por el gobierno local. Más de 2.2 millones de personas han sido desplazadas en el norte de Nigeria debido a la violencia relacionada con Boko Haram desde 2014, incluyendo más de 2 millones de desplazados internos y 190.000 refugiados en países vecinos como Camerún, Chad y Níger. Muchos, todavía necesitan ayuda humanitaria para poder sobrevivir o regresar a su hogar.