La Agencia de la ONU para los Refugiados y la Fundación bancaria ”la Caixa”, en colaboración con el Comité español de ACNUR, han lanzado hoy el proyecto “...
El 25 de septiembre de 2017, se realizó la firma del convenio de colaboración entre la Fundación Pelayo y el Comité Español de ACNUR en apoyo al proyecto de “...
Con la crisis de Siria entrando ya en su sexto año y ante la situación de alta vulnerabilidad que sufre la población siria refugiada en Jordania, donde...
Desde que en el año 1945 se formase la Organización de las Naciones Unidas, el número de los países miembro de la ONU ha ido aumentando exponencialmente....
El conflicto continuado en Myanmar y las muertes de civiles que intentan alcanzar un lugar seguro son extremadamente preocupantes.
Al sudeste de México, muy cerca de la frontera con Guatemala, se abría en 2011 el primer albergue en México para refugiados LGBTI que han tenido que huir...
Desde que empezó el conflicto en Irak, miles de niños secuestrados han sido víctimas inocentes de los grupos extremistas. Algunas historias, como la de Emad, terminan con un...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
Luis Tosar, Anne Igartiburu y Melani Olivares participan en la última campaña del Comité español de ACNUR bajo el lema “Todos tenemos una herida abierta en Siria”. Esta campaña tiene como objetivo llamar la atención sobre el drama que están viviendo cerca de 8,7 millones de sirios, en su mayoría mujeres y niños. La guerra ya ha entrado de lleno en su tercer año y Siria se desangra con mujeres, niños y hombres que cruzan sus fronteras a diario con poco más que la ropa que llevan puesta, y por ello necesitan de todo. ACNUR les está protegiendo y asistiendo pero a pesar de todos estos esfuerzos, sólo se han recibido el 62% de los fondos necesarios para esta emergencia y hace falta mucha más ayuda. El Comité español de ACNUR quiere recaudar 1 millón de euros para que: - 1.000 mujeres tengan materiales sanitarios durante el parto - 1.200 familias reciban paquetes de emergencia (colchones, mantas, bidones de agua, lámparas solares, pañales, etc.) - 1.300 familias se refugien en una tienda de campaña adaptada para climas extremos - 2.000 niños reciban atención psicológica postraumática - 4.000 bebés reciban alimento durante 3 meses y 1.000 familias tengan comida durante 2 meses - 8.000 familias puedan ser registradas y así tengan acceso a refugio, educación y asistencia sanitaria. *Estas cifras son orientativas y dependerán de las necesidades específicas en el momento en el que acabe esta campaña Y para ello, se ha puesto en marcha una nueva campaña multimedia, “Todos tenemos una herida abierta en Siria”, con la inestimable colaboración de Anne Igartiburu, Melani Olivares y Luis Tosar que han prestado su voz y su imagen desinteresadamente a esta iniciativa. Tú también puedes cerrar tu herida como ellos en heridasiria.org
Pero una nueva oleada de violencia que comenzó la semana pasada derribó la última casa donde vivían y le empujó a él y a los miembros que quedan de su numerosa familia a recorrer 40 kilómetros a través de las montañas hacia el Líbano. “Hemos perdido nuestra patria, hemos perdido todo”, dice Mohammed desde una sala de bodas donde se ha refugiado con otras 60 familias sirias en la ciudad de Arsal. “No hay seguridad en Siria”. Mohammed forma parte del último flujo de refugiados que ha huido de la guerra en Siria, más de 1.200 familias –unas 6.000 personas- que han llegado a Arsal, en el valle de Bekaa, durante la semana pasada. Estos refugiados se suman a los más de 800.000 que han cruzado a Líbano para escapar del conflicto. Las familias huyen de las zonas próximas a Qalamoun, donde viven unas 200.000 personas. A medida que la violencia prosigue, los habitantes temen que lleguen más refugiados en los próximos días. ACNUR y sus socios están ofreciendo refugio temporal, mantas, calefactores y otros materiales para ayudar a las familias a sobrevivir. El clima ha sido duro: ayer cayó granizo y todo apunta a que éste será uno de los inviernos más duros en años. En todo Líbano la búsqueda de lugares donde cobijar a todas estas personas en situación desesperada es más urgente que nunca. “Estamos atendiendo con toda la urgencia que podemos las necesidades que hay en Arsal”, dice Maeve Murphy, coordinadora de ACNUR en la zona. “Estamos trabajando con nuestros socios para ver cómo podemos ayudar a la gente que se ha trasladado a infraestructuras como sótanos y garajes que no son adecuados para este clima que, como se puede ver, es lluvioso y frío”. El martes ACNUR comenzó a levantar tiendas en un pequeño centro de tránsito “para los más vulnerables…hasta que encontremos un espacio mejor para ellos”, añadió. Arsal, la ciudad a la que están llegando los nuevos refugiados, está sobresaturada. Ya antes de que comenzara este último flujo, más de 30 meses de guerra habían hecho aumentar hasta un 50% la población de 40.000 personas que había en tiempos de paz, hasta alcanzar los 60.000 habitantes. Al igual que Mohammed y sus parientes, muchas familias sirias ya habían sido desplazadas antes. Alrededor del 80% provienen de Homs. “Dios sabe a dónde nos llevará esta guerra después”, se lamenta una madre siria que huyó a otras dos ciudades con sus cinco hijos antes de verse atrapada en los combates en la ciudad de Qarah, en la zona de Qalamoun. Muchos de los recién llegados han perdido a miembros de su familia. Mohammed trae consigo a dos niños que han perdido a sus padres en la guerra, y a una chica joven cuyo padre está desaparecido. Él dice que no puede encontrar a su tía y a su abuela. “Empezamos a buscarlas y no las pudimos encontrar. La gente no puede encontrarse unos a otros en este lugar”, dice. Los refugiados están alojados en cuatro centros colectivos en condiciones de hacinamiento. Uno de los centros es un salón de bodas y otro es una mezquita local. ACNUR y sus socios están facilitando paquetes de alimentos, utensilios de cocina y material higiénico para ayudarles con la limpieza y la cocina. También se está trabajando en edificios locales para aislarlos de la humedad y el frío del invierno. Los heridos de guerra y las mujeres embarazadas son los primeros en recibir asistencia. Aisha, de 24 años, está embarazada de cuatro meses y quería dar a luz en Siria, por lo que se quedó en Qarah hasta el último momento posible, cuando los misiles empezaron a caer cerca de su casa. Había preparado una habitación para el bebé y había comprado ropas y una cuna. Pero hace unos días tuvo que dejar todo atrás. Aisha acepta la idea de que su hijo nazca ahora como refugiado. Pero teme por el futuro de su familia. “No estoy segura de dónde viviré mañana”, dice.
A principios de esta semana, ACNUR desplegó equipos en Ormoc, en el oeste de la provincia de Leyte, y en Guiuan, en la provincia de Sámar Oriental. El personal de ACNUR ha visitado numerosos distritos (barangays) para valorar la evolución de la protección y otras necesidades de los supervivientes del tifón y ha encontrado algunas lagunas que ya se están abordando. En algunas zonas remotas de Guiuan, el primer lugar donde el tifón Haiyán (Yolanda) tocó tierra en la mañana del 8 de noviembre, los problemas logísticos han entorpecido la fluidez de la distribución de la ayuda, afectando también a las islas de Homonhon y Suluan. Además, una comunidad de 50 familias indígenas que no había sido previamente registrada por las autoridades municipales en Marabut, en la isla de Sámar, no ha podido recibir asistencia. Como co-líder del grupo de protección, ACNUR está trabajando con el gobierno y el Programa Mundial de Alimentos para solventar estas deficiencias y garantizar que todos los grupos afectados reciban asistencia de forma equitativa. El equipo de ACNUR también observado que muchas comunidades están poco a poco volviendo a la normalidad, especialmente en los centros de las ciudades. Algunas tiendas están empezando a reabrir sus puertas y se están reanudando las actividades comerciales. En zonas como Tagatay, un “barangay” de Ormoc, donde la mayoría de las casas resultaron afectadas, la gente ha empezado a construirse refugios provisionales a la espera de poder reparar sus casas. Sin embargo, la situación en las zonas rurales y suburbanas sigue siendo difícil. Hasta la fecha, ACNUR ha distribuido material de ayuda humanitaria a 23.000 supervivientes del tifón en las zonas de San José y Bagacay, en Tacloban, y en Tanauan. Las zonas al sur de Tacloban, como Tanauan, Julita y Talosa, se han visto gravemente afectadas y podrían tardar más tiempo en recuperarse. Durante los últimos dos días, ACNUR ha estado enviando equipos para evaluar y coordinar la distribución de ayuda. Además, ACNUR está donando tiendas de campaña a las autoridades del Departamento de Bienestar Social y Desarrollo (DSWD, por sus siglas en inglés) en Tacloban, con el objetivo de que las mujeres policía puedan supervisar la situación en los centros de evacuación más de cerca. La Agencia de la ONU para los Refugiados también ha suministrado un lote de 64 tiendas de campaña para descongestionar las escuelas que en estos momentos se están utilizando como centros de evacuación. Esto permitirá reabrir las escuelas y ayudará a que los supervivientes puedan recuperar una cierta normalidad en sus vidas. En Tacloban, ACNUR ha recibido más material humanitario enviado desde Cebú y está a la espera de que en breve lleguen provisiones desde Manila. Con esto, se dispondrá de un total de 3.000 tiendas de campaña, 16.000 lonas plásticas aislantes, 46.000 mantas y otros artículos de primera necesidad. La Agencia está enviando parte de estos materiales a Guiuan y Ormoc en base a las necesidades ya identificadas. Estos artículos ofrecerán una protección temporal frente a los elementos mientras los supervivientes se afanan en reconstruir sus casas. Mientras tanto, miles de desplazados continúan abandonando Leyte por mar y aire. Se ha establecido un servicio de supervisión y vigilancia, proporcionado por el grupo de protección a petición del gobierno, para tratar de asegurar que la población vulnerable recibe asistencia, así como para prevenir situaciones de trata de personas. El miércoles ACNUR montó tiendas de campaña en el aeropuerto de Tacloban para dar cobijo a la multitud que aguardaba para tomar un avión. Desde el domingo 17 de noviembre, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Departamento de Bienestar Social y Desarrollo están registrando a las personas que embarcan a bordo de los aviones de carga, recopilando datos sobre su destino, necesidades y vulnerabilidades. El Ejército de Salvación también está presente para distribuir comida y agua. Según los datos del Departamento de Bienestar Social y Desarrollo, unas 2.000 personas desplazadas se registraron ayer en el aeropuerto antes de partir desde Tacloban. En Ormoc y Guiuan, cientos de personas también se marchan cada día por vía aérea hacia Cebú y Manila. Muchos más están tomando la ruta marítima. El servicio de supervisión y vigilancia pronto se ampliará a estas zonas de salida.