Emergencia en Sudán del Sur Emergencia en Sudán del Sur

Emergencia en Sudán del Sur

¿Cómo quieres ayudar?

Sudán del Sur es uno de los países más frágiles del mundo. La violencia interna, la llegada de personas refugiadas de su vecino Sudán, su vulnerabilidad al clima extremo o la inseguridad alimentaria... hacen que el país viva en una crisis permanente.

La situación de seguridad en el país se ha deteriorado drásticamente, con la intensificación de los enfrentamientos, especialmente en el estado de Jongleil. Los combates continúan provocando muertes de civiles, desplazamientos y restringiendo el acceso humanitario.

Todo esto hace que el país y su población requieran ayuda humanitaria urgente. Por favor, colabora.

Las cifras del país:

2,4 millones

de personas refugiadas y solicitantes de asilo de Sudán del Sur.

+ 2 millones

de personas desplazadas internas.

615.300 personas

refugiadas alberga Sudán del Sur aproximadamente.

Violencia e inseguridad alimentaria

Las tensiones entre el gobierno y las fuerzas de la oposición han ido en aumento desde octubre de 2024, cuando el presidente Salva Kiir anunció un aplazamiento de las elecciones presidenciales. Desde diciembre de 2025, la escalada de hostilidades y el deterioro general de la seguridad en el país, ha provocado víctimas civiles y desplazamientos de población tanto dentro como a través de sus fronteras.

En 2026, la situación humanitaria y de seguridad se ha deteriorado drásticamente, con la intensificación de ataques y enfrentamientos reportados, especialmente en el estado de Jonglei, que han provocado numerosas víctimas mortales. Esta escalada sigue impulsando el desplazamiento y restringiendo el acceso humanitario, con un número creciente de personas desplazadas dentro de Sudán del Sur y otras que huyen a países vecinos como Etiopía.

Los recién llegados a Etiopía cruzan principalmente por los distritos de Akobo y Wanthoa, para luego dirigirse a zonas de tránsito. La población está compuesta principalmente por mujeres y niños, incluyendo personas previamente desplazadas, y se han reportado casos de separación familiar. No existen centros de acogida ni asistencia humanitaria debido a las restricciones de acceso, y las necesidades de alojamiento son urgentes, especialmente ante la proximidad de la temporada de lluvias, ya que muchas personas viven a la intemperie, en refugios improvisados ​​o con comunidades de acogida.

Sudán del Sur continúa siendo una de las mayores crisis de desplazamiento de África, con 2,4 millones de refugiados sursudaneses en países vecinos y más de 2 millones de desplazados internos. A finales de 2025, Sudán del Sur albergaba a aproximadamente 615.300 personas refugiadas.

Muchas de estas personas llegan de su vecino Sudán que lleva sufriendo una guerra desde abril de 2023. Además, las personas refugiadas surdanesas que vivían en Sudán se han visto obligadas a huir de nuevo de la violencia y regresar, en su mayoría, al estado de Unity en Sudán del Sur.

La ayuda de ACNUR

ACNUR está centrando sus esfuerzos en asegurar un acceso humanitario estable en zonas del estado de Jonglei donde la presencia es aún viable, mientras que mantiene suspendida la asistencia en áreas afectadas por conflictos activos. Como parte del Grupo Temático de Acceso, trabaja con las autoridades locales para superar limitaciones de seguridad y restablecer operaciones cuando sea posible.

En Etiopía, ACNUR continúa con actividades clave de protección, registro y reubicación, priorizando a las familias más vulnerables para el acceso a refugios seguros y manteniendo la asistencia básica en los lugares de destino, con decenas de miles de personas ya reubicadas y atendidas. No obstante, persisten graves carencias en zonas como Tiergol, donde los recién llegados carecen de refugio, servicios básicos, atención de salud y apoyo psicosocial, en un contexto de alto riesgo sanitario por la falta de agua segura y saneamiento. La limitada capacidad de los servicios existentes, junto con la exposición creciente de las comunidades de acogida y la inminente temporada de lluvias, refuerza la urgencia de ampliar y acelerar la respuesta humanitaria.

ACNUR y sus socios están reforzando servicios esenciales que abarcan protección, salud, nutrición y agua y saneamiento. Se han ampliado las capacidades para responder a la violencia de género, se han brindado miles de consultas médicas y se han realizado acciones de prevención del cólera y apoyo psicosocial. Las actividades de nutrición incluyen el cribado de miles de niños y el asesoramiento a mujeres embarazadas y lactantes. Además, se han mejorado las condiciones de agua y saneamiento y se han construido cientos de albergues adicionales, proporcionando a las comunidades refugiadas servicios básicos que superan los estándares de emergencia en algunos lugares.

Las inundaciones de 2025

Sudán del Sur sufrió a principios de septiembre de 2025 unas lluvias intensas que provocaron el desbordamiento de ríos y el aumento incontrolado del nivel del agua en los estados de Jonglei, Alto Nilo y Unity. Como consecuencia de esto, más de 100.000 personas se han visto obligadas a desplazarse. El estado de Unity fue el más afectado, ya que, el 70 % del territorio se encuentra actualmente bajo el agua.

Estas intensas lluvias destruyeron viviendas, escuelas, centros de salud, así como tierras agrícolas y ganado. Esta situación incrementó los riesgos para mujeres y niñas desplazadas, mientras que el daño a las infraestructuras dificultó aún más el acceso a la ayuda humanitaria.

Esta situación ya se vivió en octubre del 2024 con unas inundaciones que afectaron a más de 1,3 millones de personas. El volumen de las precipitaciones de los últimos cuatro años no tiene precedentes y no parece haber señales de que la situación vaya a mejorar. Estas inundaciones unidas a una situación ya de por sí inestable de Sudán del Sur, convierten a la población en extremadamente vulnerable y al país, en uno de los más frágiles e inseguros de África.

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