Violencia, desplazamiento e inseguridad alimentaria
La guerra que durante más de 5 años (2013-2018) asoló al país obligó a millones de personas a huir de sus hogares. Más de la mitad de ellos, eran niños y niñas. Hoy, Sudán del Sur es la nación más joven del mundo y sufre una de las mayores crisis humanitarias y de desplazados de África con 2,4 millones de personas refugiadas y más de 2 millones de desplazadas internas.
Desde principios de 2025, la reanudación de las hostilidades en Sudán del Sur ha provocado un aumento de los enfrentamientos armados, víctimas civiles y nuevos desplazamientos en diversas zonas.
Además de la violencia, Sudán del Sur tiene uno de los peores índices de desnutrición en un país donde el 75% de la población necesita ayuda humanitaria. Por otro lado, el país es tremendamente vulnerable al cambio climático y sus consecuencias.
Tras el golpe de estado fallido llevado a cabo por el ex vicepresidente Riek Machar, las oleadas de violencia, las masacres a la población civil y las guerras en Sudán del Sur han sido constantes en el país más joven del mundo desde su independencia en 2011 hasta 2020.
Etiopía, Kenia y Uganda han sido las principales vías de escape de quienes conseguían cruzar las fronteras. Más de la mitad de los desplazados por el conflicto en Sudán del Sur ha buscado seguridad en otras zonas del país menos afectadas por la violencia.
Sudán del Sur necesita urgentemente una mayor solidaridad internacional y compartir la responsabilidades, un principio clave recogido en el Pacto Mundial para los Refugiados.
2,4 millones
de personas refugiadas y solicitantes de asilo de Sudán del Sur.
2 millones
de personas desplazadas internas.
598.000
personas refugiadas alberga Sudán del Sur aproximadamente.
El 65% de la población sursudanesa refugiada es menor de 18 años. Otro dato impactante es que la tasa de mortalidad infantil en Sudán del Sur es una de las más altas del mundo, según la ONU. El organismo calcula que 1 de cada 10 niños no llegará a cumplir los cinco años.
4,5 millones de niños (dos tercios de la niñez) en Sudán del Sur necesitan asistencia humanitaria urgente.
"Aún queda mucho por hacer para asegurar un futuro pacífico y próspero en Sudán del Sur".
David Shearer, Representante Especial de la ONU en Sudán del Sur.