Gracias a ti: ACNUR sigue en Ucrania entregando ayuda directa

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Lun, 06/21/2021

Gracias a la solidaridad y a la espectacular respuesta de miles de personas como tú, que formáis parte del Comité español de ACNUR, cientos de empresas e instituciones públicas, hemos podido enviar ayuda de emergencia por valor de 23.167.960 euros para asistir a las personas refugiadas y desplazadas por la guerra en Ucrania. Gracias a tu empatía con las familias que han tenido que huir de las bombas, ACNUR continúa en primera línea en Ucrania y en los países vecinos entregando ayuda directa.

La realidad de la guerra

Desde el inicio de la ofensiva militar de Rusia el pasado 24 de febrero, más de 14 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares y su vida tal y como la conocían para escapar del horror de la guerra y refugiarse en países vecinos o en otras zonas más seguras de Ucrania. Esta cifra aumenta día a día y ha convertido a esta emergencia en la mayor crisis de desplazamiento forzado que hay en el mundo en la actualidad.

Desplazados internos

Millones de familias se encuentran afectadas por el conflicto dentro de Ucrania. Las que se han podido desplazar hacia zonas más seguras necesitan ayuda y también las que se han quedado varadas en las zonas de más actividad bélica, de más difícil acceso para la ayuda humanitaria. No pueden salir debido al peligro de ser alcanzadas por las bombas, a la destrucción de puentes y carreteras y a la falta de recursos o información sobre dónde encontrar seguridad y refugio.

Los compañeros de ACNUR han logrado llegar incluso a las zonas de conflicto más peligrosas, poniendo en riesgo sus propias vidas, para entregar ayuda de supervivencia.

Refugiados

Otros muchos millones de personas han decidido cruzar la frontera de Ucrania y buscar refugio en países vecinos. Muchas familias han emprendido la huida sin saber bien a dónde ir, en coche, tren, en autobús, a pie… con apenas lo puesto y arrastrando maletas hechas con prisa y con miedo.

En la mayoría de los casos, son mujeres que viajan solas con niños. A la desesperación de tener que abandonar su hogar le suman el dolor de tener que dejar atrás a maridos e hijos mayores. La Ley marcial obliga a los hombres de entre 18 y 60 años a permanecer en el país para luchar en la guerra.

Mapa Europa

Desplazados internos

7,1 millones
de desplazados internos en Ucrania.
15,7 millones
de personas podrían necesitar ayuda humanitaria y protección dentro de Ucrania.
 

Refugiados

6,9 millones
de personas han huido de Ucrania.
El 90 %
son mujeres, niños y niñas.
 

ACNUR en acción

ACNUR está presente en Ucrania desde 1994. En 2014 reforzó su presencia en el este del país debido al conflicto en las provincias de Lugansk y Donetsk. Desde febrero de este año, cuando empieza la guerra, ACNUR se convierte en una pieza clave en la respuesta humanitaria brindando ayuda inmediata a quienes huyen del conflicto.

A día de hoy, más de 600 compañeros de ACNUR están trabajando a contrarreloj tanto dentro de Ucrania como en los países vecinos, donde diariamente llegan miles de familias en busca de ayuda. El esfuerzo está siendo enorme, en proporción a la dimensión de las necesidades.

ACNUR trabaja de forma coordinada con el resto de actores humanitarios y lidera la respuesta en materia de protección, asistencia y refugio para garantizar una respuesta conjunta y eficiente a la emergencia.

PROTECCIÓN

ACNUR lidera la respuesta humanitaria en materia de protección prestando servicios de asistencia jurídica, apoyo psicosocial y distribución de información. Tanto dentro como fuera de Ucrania, ACNUR tiene líneas telefónicas gratuitas de ayuda para las personas que necesitan información para la huida: hacia dónde ir, cómo hacerlo, la importancia de llevar su documentación, dónde encontrar ayuda, cómo pedir asilo, etc. También cuenta con equipos muy expertos para identificar y proteger a las personas más necesitadas, como los niños no acompañados, mujeres en situación de riesgo, personas mayores con problemas médicos, personas con discapacidad, etc.

En los países vecinos, ACNUR está apoyando a los gobiernos en la recepción de las personas que llegan diariamente a la frontera. Evalúa sus necesidades e identifica a las personas más más frágiles. Junto con UNICEF se han creado 34 “Puntos azules” en los diferentes países que reciben refugiados a diario. En estos espacios se brinda la información legal necesaria, se identifican necesidades especiales y se ofrece un espacio seguro para las familias que viajan con niños.

Ayuda ACNUR

AYUDAS EN EFECTIVO

Para cualquier persona de escasos recursos que tiene que huir de su casa y sobrevivir en otro sitio, por tiempo indefinido, la prioridad es poder disponer lo antes posible del dinero necesario para cubrir sus necesidades más básicas y las de su familia. Por eso ACNUR está distribuyendo de forma organizada y segura ayudas económicas a los más vulnerables en esta emergencia.

Este tipo de asistencia es una de las formas más eficientes, útiles y seguras de ayudar en estas situaciones. Permite a las familias desplazadas cubrir sus necesidades más básicas (comprar comida o ropa, pagar un alquiler), contribuyendo a la economía de las comunidades que les acogen y tomando las riendas de sus vidas al poder cubrir sus necesidades más urgentes según cada momento.

Durante estos primeros meses de la emergencia, más de 400.000 desplazados internos y 180.000 refugiados en países vecinos se han beneficiado de estas ayudas económicas entregadas por ACNUR gracias a la solidaridad de sus donantes.

REFUGIO Y MATERIAL DE EMERGENCIA

ACNUR es una organización mundialmente conocida por responder con gran rapidez a las grandes emergencias de desplazamiento humano con refugios y materiales de primera necesidad. Además, es la que coordina la puesta en marcha de la infraestructura necesaria para acoger a las personas que se ven obligadas a huir.

Dentro de Ucrania, y a pesar del difícil y peligroso acceso a las zonas más afectadas por los bombardeos, ACNUR ha entregado ayuda humanitaria desde el minuto uno del conflicto.

Refugio y material

Los compañeros, que se juegan literalmente la vida debido a la inseguridad, han alcanzado con varios convoyes de ayuda zonas como Irpin, Bucha y Borodyanka, en el este, oeste y centro de Ucrania respectivamente, donde las casas han sido severamente dañadas o destruidas por las bombas. Han entregado comida, mantas, utensilios de cocina, lámparas solares, refugios de emergencia y ayudas en efectivo para las personas que más lo necesitan en estas zonas críticas.

Además, junto a las autoridades locales y al resto de organizaciones, ACNUR está ayudando a reconstruir las casas dañadas y realiza reparaciones a pequeña escala de la infraestructura social. Hasta la fecha, ACNUR ha conseguido aumentar la capacidad de 182 centros de recepción y centros colectivos administrados por el Gobierno ucraniano sumando 60.096 plazas adicionales para que las personas que llegan puedan dormir seguras.

1,2 millones de personas han sido asistidas en Ucrania hasta la fecha

232.837 PERSONAS

han recibido asistencia e información en puntos fronterizos y de tránsito, en centros de recepción y a través de líneas telefónicas gratuitas.

406.045 PERSONAS

inscritas para recibir ayudas en efectivo. 166.630 ya han recibido sus primeros pagos.

482.326 PERSONAS

han recibido materiales de emergencia, ropa, materiales de refugio y asistencia alimentaria.

73.401 PERSONAS

en zonas fuertemente afectadas por la guerra han recibido asistencia a través de convoys humanitarios

60.096 ESPACIOS

para dormir creados en un total de 182 centros colectivos y de recepción.
 

Cifras clave en países vecinos

181.221 PERSONAS

inscritas para recibir ayudas en efectivo en Moldavia, Polonia, Rumanía y Eslovaquia.

34 PUNTOS AZULES

establecidos junto con UNICEF en Bulgaria, Hungría, Italia, Moldavia, Polonia, Rumanía y Eslovaquia para ofrecer un espacio seguro a las personas que llegan.

75.000 PERSONAS

recibieron asistencia e información en puntos fronterizos y de tránsito, en centros de recepción y a través de líneas telefónicas gratuitas.

4 MILLONES

de personas alcanzadas por la campaña “Stay safe”, la mayoría a través de redes sociales, con información y consejos sobre los riesgos de la violencia de género y trata de personas.

MÁS DE 2.500 PERSONAS

(INCLUIDOS TRABAJADORES HUMANITARIOS) en Hungría, Moldavia, Polonia, Rumanía y Eslovaquia recibieron formación sobre temas como la protección infantil, violencia de género, la explotación sexual y la trata de personas, entre otros.

2,1 MILLONES

de visitas a las páginas web de ayuda de ACNUR en Hungría, Moldavia, Polonia, Rumanía y Eslovaquia.
 

ACNUR sigue allí

Cuando elaboramos este informe, lamentablemente la guerra no había terminado en Ucrania y miles de familias seguían, y posiblemente lo sigan haciendo mientras lees esto, huyendo y sufriendo las atrocidades del conflicto.

La ayuda continúa siendo necesaria y lo será durante mucho tiempo hasta lograr recuperar lo que ha sido destruido.

Como respuesta solidaria a tanto dolor y sinsentido, a día de hoy, y gracias a la generosidad global, ACNUR ha alcanzado más del 60 % de los fondos necesarios para cubrir las necesidades más básicas de las personas afectadas hasta finales de este año.

Tú formas parte del grupo de personas que lo han hecho posible y por eso queremos agradecértelo y compartir los datos del impacto de tu ayuda.

ACNUR sigue allí

Muchas familias han recibido tu calor en forma de manta, refugio o apoyo en su momento vital más desesperado. Gracias por no soltarles la mano poniendo tu generosidad en las manos de ACNUR. Es muy necesario y valioso contar con tu confianza.

Mientras la situación continúe, ACNUR seguirá presente en primera línea para asegurarse de que todas y cada una de las personas afectadas reciban el apoyo que merecen. Y eso seguirá siendo posible gracias a los donantes de esta gran familia solidaria.

Igor

En la foto, Lyudmyla con sus dos nietas, Sasha and Lera, en el centro de acogida de Uzhhorod.

Lyudmyla tiene 87 años y ha sido testigo de dos guerras. La Segunda Guerra Mundial la sorprendió con tan solo seis años y nunca imaginó que viviría para ver otra guerra en su país. Toda su vida ha vivido en Kharkiv, la segunda ciudad más grande de Ucrania. Cuando estalló el conflicto, los intensos bombardeos y las explosiones la obligaron a buscar refugio con su familia en un jardín de infancia local. Después de pasar una semana acurrucados en el búnker, decidieron trasladarse a la estación de metro donde pasarían varias noches, hasta que finalmente Lyudmyla decidió huir en busca de un lugar seguro.

Hoy se encuentran lejos de casa, en Uzhhorod, una ciudad en el oeste de Ucrania. Tras recorrer 1.300 kilómetros en su viejo coche, encontraron allí un centro de acogida donde ACNUR les proporcionó alojamiento y comida caliente.

Además, gracias al programa de asistencia en efectivo, Lyudmyla y su familia tienen dinero para cubrir sus necesidades básicas.

“El dinero nos ayudó a comprar medicamentos, suplementos alimenticios para los niños y otras cosas necesarias, ya que hemos huido de Kharkiv con solo unas pocas pertenencias”.

Aunque Lyudmyla y su familia ahora están a salvo, sueñan con el día en que podrán volver a su hogar.

“El dinero nos ayudó a comprar medicamentos, suplementos alimenticios para los niños y otras cosas necesarias”.

Olga

En la foto, Olga junto a su hija Daria de 15 años y su hijo Sergey de 7 años, en su alojamiento en Chisinau, en Moldavia.

Olga y sus hijos, Daria de 15 y Sergey de 7 años, son una de las tantas familias que decidieron cruzar la frontera de Ucrania para buscar refugio cuando estalló la guerra. Huyeron en marzo de su aldea, en la región de Odesa, cruzando la frontera con Moldavia. Encontraron finalmente un alojamiento gratuito en Chisinau, la capital del país, en un edificio de residencias universitarias que las autoridades moldavas, con ayuda de ACNUR, reconvirtieron en albergue para unos 80 refugiados.

Justo en el momento en que tuvieron que huir de Ucrania, Olga y su esposo casi habían terminado la construcción de su nueva casa. Estaban ilusionados con su nuevo proyecto, pero las bombas comenzaron a llover echando por tierra sus sueños.

Su casa estaba cerca de dos bases militares que fueron atacadas por misiles. Este hecho traumático convenció a Olga de que era momento de huir para poner a salvo a sus hijos.

Si bien está muy agradecida por la buena acogida que recibieron por parte de la población local, el mayor deseo de Olga es encontrar un trabajo que le permita sostener a su familia y ahorrar dinero para volver a Ucrania cuando las condiciones lo permitan y así poder reunirse nuevamente con su marido.

“La gente local se acercó y me ayudó, gente que no conocía y que estaba de paso. Estaba tan agradecida”.
 

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