Uganda continúa siendo el mayor país de acogida de personas refugiadas en África, con más de 1,9 millones de personas que han huido de conflictos prolongados en países como Sudán del Sur, la República Democrática del Congo o Sudán. Esta presión creciente pone a prueba sistemas esenciales como la educación y la salud, especialmente en los asentamientos donde vive el 92% de la población refugiada.
En este contexto, la colaboración de empresas comprometidas se vuelve crucial. TEMPE, compañía del grupo Inditex responsable del diseño y distribución del calzado de sus marcas, reafirma en 2026 su apoyo a ACNUR mediante dos líneas de acción clave: la educación y la salud primaria. Su compromiso se refleja tanto en el apoyo financiero como en la donación de miles de pares de calzado para personas refugiadas, una ayuda que mejora la seguridad, movilidad y bienestar de quienes a menudo recorren largas distancias para acceder a servicios básicos.
Miles de niños y niñas refugiados en Uganda siguen viendo interrumpida su educación debido a la falta de infraestructuras, docentes y recursos básicos.
El apoyo de TEMPE al programa Educate a Child permite romper estas barreras ampliando el acceso a la educación primaria y mejorando la calidad del aprendizaje. Todas las acciones incluidas en el proyecto comparten un objetivo común: facilitar que los niños y niñas refugiadas puedan volver a la escuela en un entorno seguro y motivador.
TEMPE contribuye a que escuelas saturadas puedan mejorar sus espacios, que más estudiantes tengan materiales adecuados y que los docentes reciban apoyo para continuar su labor. Estas mejoras permiten que miles de estudiantes avancen en su educación, aumenten su bienestar y tengan más oportunidades para su futuro.
El aumento constante de llegadas —más de 141.000 nuevas personas refugiadas solo en 2025— ha saturado los centros de salud en los asentamientos. La falta de medicamentos, pruebas diagnósticas, personal médico y equipamiento sigue afectando gravemente a mujeres embarazadas, bebés y personas con enfermedades crónicas.
Con su apoyo al programa de Salud Primaria, TEMPE contribuye directamente a reforzar estos servicios básicos. La financiación permite mejorar el suministro de medicamentos esenciales, pruebas médicas y materiales sanitarios, además de apoyar la contratación de personal especializado y el fortalecimiento del trabajo comunitario realizado por agentes de salud. Estas acciones mejoran la calidad de la atención y reducen barreras económicas, especialmente para mujeres embarazadas, madres lactantes y menores de cinco años.
Además de su apoyo económico, TEMPE complementa su compromiso con la donación de miles de pares de calzado para personas refugiadas. Esta contribución, coherente con su actividad y con su visión de proteger la vida de las personas, cubre una necesidad real: muchas familias refugiadas recorren largas distancias a pie para acceder a agua, educación o servicios sanitarios.
El calzado, que puede parecer algo cotidiano, se convierte así en un recurso vital que previene lesiones, mejora la movilidad y aporta dignidad a quienes lo reciben.
Gracias a la colaboración de TEMPE, miles de personas refugiadas en Uganda podrán acceder a una educación de mayor calidad y a una atención sanitaria más segura y digna. Para ACNUR, aliados así no solo financian proyectos: ponen en marcha cambios reales y duraderos, alineados con valores compartidos de solidaridad, sostenibilidad y compromiso humano.
TEMPE demuestra que cuando la empresa privada se implica desde la responsabilidad y los valores, el impacto social se multiplica… y el camino hacia un futuro más digno para las personas refugiadas se recorre mejor, paso a paso.