Historias de vida

Homofobia y transfobia: 3 historias de refugiados LGBT

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22/06/2017

Mientras en España celebramos orgullosos el día del LGBT, miles de personas sufren la homofobia o transfobia en primera persona.

En 77 países del mundo, ser homosexual es ilegal. En 7 de ellos, bajo pena de muerte. Desgraciadamente, la presión, la persecución y las amenazas a aquellos cuyo único crimen es sentirse atraído por una persona de su mismo sexo, va más allá de las fronteras de la legalidad.

Cada día, son más quienes se ven obligados a huir de su país por culpa de su orientación sexual o su identidad de género.

3 historias de LGBT forzados a huir

La mayoría ha tenido que cambiar su nombre por motivos de protección. Muchos no se atreven a mostrar su rostro. El miedo a ser reconocidos públicamente como LGBT ha viajado con ellos hasta el exilio.

refugiado homosexual

Homofobia en Honduras: “Me dijeron que me fuera porque me iban a matar”

México se ha convertido en la nueva patria para este hondureño víctima de las bandas callejeras. Cuando vivía en su Honduras natal, Carlos recibió una paliza por su orientación sexual y tuvo que ser hospitalizado. “Me dijeron que me fuera de la colonia porque si no, me iban a matar”, fue el mensaje que le llegó a este joven gay de tan sólo 18 años.

Junto a su hermana, Electra, Carlos huyó del país hasta México donde el refugio La 72 ofrece un hogar y asistencia legal a refugiados en la región de Tabasco para los LGBTI que huyen de la violencia, con la ayuda de ACNUR.

Transfobia: “Pensaba que era la única persona del planeta que tenía esto”

Aunque nació en el cuerpo de un hombre en Irak, un país donde la transexualidad no está socialmente aceptada, Nadia siempre se sintió una mujer. Allí fue criada como un niño por un padre que abusaba de ella.

Años de abusos culminaron con el secuestro de una milicia extremista cuyo objetivo eran las personas transgénero. “Nos torturaban y golpeaban”, dice recalcando cómo otras personas como ella tienen sus orificios sellados con pegamento. Muchos, fueron asesinados.

Después de un largo camino en búsqueda de un lugar seguro, Nadia está bajo el amparo de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. “En Irak, gays y transexuales son perseguidos. La mayoría de los transexuales se suicidan al final porque no es vida. No pueden vivir de la forma que quieren”, dice Nadia.

Ahora, en Líbano, un país más tolerante con las distintas orientaciones sexuales e identidades de género, muchos refugiados LGBTI como ella han encontrado un lugar donde quedarse con el apoyo de ACNUR.

refugiado gay

Alqumit: refugiado, gay y musulmán

Cuando este joven de 24 años huyó de Siria, no dudó en coger lo que era más importante para él: su música. Al llegar a Grecia, los policías le miraban raro cuando encontraban sus CDs de Bjork y Lady Gaga en una pequeña mochila con todas sus pertenencias.

Poco le importaba después de las dramáticas situaciones que había enfrentado en el pasado. En su ciudad, muchos homosexuales fueron expulsados de sus casas por el hecho de sentirse atraídos por personas del mismo sexo. Algunos eran torturados y sufrían abusos sexuales, como le sucedió cuando era tan sólo un niño.

Refugiado de guerra y gay, la orientación sexual supone un doble estigma para muchas de las personas que han tenido que huir.

Al llegar a Suecia, Alqumit a duras penas podía creer el mundo que se abría para él. “La vida en Suecia es totalmente diferente. Sobre todo para un gay que viene del mundo árabe”, asegura.

Ayuda a refugiados LGBT a empezar una nueva vida.
 
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