Historias de vida

Los niños de Petare, la favela más peligrosa de Caracas

Compartir 
Facebook iconTwitter iconCompártelo por email
07 Enero 2019

La necesidad de ponerse trabajar o la falta de material escolar sacan a muchos niños del colegio en uno de los lugares más peligrosos de la capital venezolana.

Colegio de Petare

Petare, uno de los lugares más peligrosos del mundo

A orillas del río Guaire, “Petare” significa “frente al río” en lengua caribe. Situada al este de Caracas, una de las ciudades más peligrosas del mundo, esta favela de medio millón de habitantes está marcada por la droga, la violencia y la pobreza.

En este barrio caraqueño del Estado de Miranda, la vida no es tan fácil como quisieran para los niños locales, refugiados y apátridas, que viven allí. Aunque a muchos les gustaría estudiar hasta los dieciocho, la falta de medios les obliga a menudo a abandonar los estudios para empezar a trabajar o por no poder pagar uniformes, mochilas y libros.

El Colibrí, un centro desarrollado por ACNUR para los niños de Petare

Para evitar que todo esto merme las oportunidades de futuro de los niños, ACNUR apoya un Centro Comunitario educativo en el que el mes pasado se entregó material escolar para los niños de Petare junto a la Fundación Luz y Vida con la que trabaja en la zona.

Allí, varias aulas comunitarias para niños en edad escolar y una guardería para los más pequeños, abren sus puertas a niños y niñas refugiados, menores sin documentos y población local.

Los niños del Centro Comunitario “El Colibrí”, centro desarrollado por ACNUR en Antonio José de Sucre de Petare, a las afueras de la capital venezolana, recibían las mochilas con material escolar entre cantos de alegría.

Centro El Colibrí para los niños de Petare
“Decidimos hacer este tipo de donaciones después de consultar a madres y padres de la comunidad que aseguraban no estar en condiciones de adquirir mochilas, útiles escolares o uniformes, lo cual les hacía pensar en dejar de llevar a sus hijos al centro comunitario o a la escuela”
Dorialbys De La Rosa, Oficial Asistente de Protección del ACNUR.
Los niños de Petare Caracas

“Muchos niños dejan de estudiar para empezar a trabajar”

Kleidy Rivero, una de las educadoras de este centro desarrollado por ACNUR en Petare, se alegra al escuchar a los pequeños responder con entusiasmo que utilizarán su nueva mochila “¡Para venir a clases todos los días!”. “Actualmente hay niños que dejan sus estudios para comenzar a trabajar, por decisión del núcleo familiar”, asegura.

Para Marisela Expósito, otra de las colaboradoras, “cumplir con su palabra de llevar a los niños a estudiar” es la labor más importante por parte de los padres, que se han comprometido por escrito a ayudar a sus hijos a cuidar del material recibido y a pedir el apoyo necesario para que sigan escolarizados.

José Ángel, otro de los niños de Petare, también recibirá una comida diaria junto a otros niños del Centro El Colibrí.

Además, ACNUR ofrece actividades para mejorar el rendimiento escolar, fomenta el deporte y lleva a cabo iniciativas como un campamento tecnológico en el que muchos niños de Petare han aprendido a usar ordenadores e Internet: la alfabetización digital les ayudará a poder encontrar un trabajo el día de mañana.

Colabora con ACNUR y contribuirás a que millones de personas tengan un refugio seguro
 
Hazte socio de ACNUR y contribuirás a que millones de personas refugiadas puedan tener una educación digna.
 
Más de 65 millones de personas han huido de la violencia y necesitan tu ayuda.
 
Más de la mitad de los refugiados son niños. Colabora con ACNUR para que puedan tener un futuro digno.
 
Hay millones de personas que se ven obligados a huir de su hogar y necesitan ayuda
 
 

Noticias