Publicaciones ACNUR

Nafla Muhammad, refugiada siria, comparte su historia de vida

Nafla Muhammad Alabood, refugiada siria, de 21 años
27/05/2015

Puedo empezar por mi pasado de color de rosa, en el que viví los días más bonitos de mi vida, aquel pasado fantástico. O quizás puedo empezar por el presente amargo como la hiel, el presente agotador, que me hace sentir como una persona de cuarenta años. O mejor hablar de mi futuro desconocido; pero tengo miedo sólo de pronunciar la palabra futuro, temo que este futuro sólo lleve más miseria a este presente. Empezaré por el pasado. Deseo tanto que aquellos preciosos días del pasado vuelvan... Cuando era pequeña me gustaba reír y estar alegre, jugaba y me divertía sin preocupaciones, allí donde nací y vivir los momentos más bonitos. En mi país amado tenía sueños simples, en vez de imposibles. Cuando era pequeña, mi madre deseaba que mis hermanos y yo estudiáramos para que algún día llegáramos a ser personas cultas. Quería cumplir este sueño tan sencillo: estudiar y aprender para ir a la universidad y ser una persona importante para la sociedad. La vida era perfecta con mi familia, con mis tres hermanas y mi hermano pequeño. Mis hermanas se llaman Marwa, Yara y Reem. Mi hermano se llama Abdel Kareem Abodi.