Cuando Mojtaba Tavakoli huyó de Agfanistán tenía sólo 13 años y un título de educación primaria bajo el brazo. Había dejado atrás todo...
La Agencia de la ONU para los Refugiados y la Fundación bancaria ”la Caixa”, en colaboración con el Comité español de ACNUR, han lanzado hoy el proyecto “...
Desde que en el año 1945 se formase la Organización de las Naciones Unidas, el número de los países miembro de la ONU ha ido aumentando exponencialmente....
El conflicto continuado en Myanmar y las muertes de civiles que intentan alcanzar un lugar seguro son extremadamente preocupantes.
Al sudeste de México, muy cerca de la frontera con Guatemala, se abría en 2011 el primer albergue en México para refugiados LGBTI que han tenido que huir...
Desde que empezó el conflicto en Irak, miles de niños secuestrados han sido víctimas inocentes de los grupos extremistas. Algunas historias, como la de Emad, terminan con un...
Durante casi tres años, entre 1936 y 1939, la Guerra Civil española empujó a miles de personas a huir del país para salvar sus vidas. Tras el fin de...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
Nyaring Panchol, con poco más de cuatro semanas de edad, nació bajo un árbol cuando su madre huía del conflicto en Sudán del Sur. Ella es una de las decenas de bebés que llevan ese nombre. La madre, Athieng Agok, con sólo 19 años, se encontraba en la última etapa del embarazo cuando unos hombres armados comenzaron a disparar y a quemar casas en su pueblo cerca de Bor, en el estado de Jonglei. Eso ocurría el 18 de diciembre, tres días después de que el país se viera sumergido en una oleada de violencia. Ella corrió hacia el monte y cuando comenzaron los dolores de parto, tubo que pararse para dar a luz bajo la sombra de un árbol. Por suerte la acompañaba su propia madre, Angelina Ayun, de 35 años de edad, que pudo ayudarla. Durante todo el día, con las armas de fuego resonando a su alrededor, se escondieron en el monte mientras las contracciones de Athieng se iban haciendo más frecuentes. "Había una enfermera con nosotros, pero se asustó y salió corriendo, así que sólo estaba yo", dice Angelina. Finalmente, a media noche, la pequeña Nyaring vino al mundo. El parto fue tan doloroso que Athieng se desmayó. Pero cuando volvió en sí, tuvo que reunir todas sus fuerzas para continuar su huida y escapar de los combates, primero en un camión de la ONU que las llevó a la capital, Juba, y luego en un coche que las trasladaría a la frontera con Uganda. "No me sentía bien, tenía tos y diarrea, pero no había tiempo para esperar", recuerda. "Estaban matando a la gente". En un giro del destino, Athieng nació en las mismas circunstancias. Su madre embarazada se vio obligada a huir a principios de 1990, cuando el sur de Sudán estaba envuelto en los 22 años de guerra civil que condujeron a su independencia de Sudán en 2011. Angelina también dio a luz en la selva, mientras huía hacia Equatoria Occidental, en Sudán del Sur. El mes pasado, cuando la lucha separó a la familia, el marido de Athieng corrió en una dirección diferente a la del resto. Una vez a salvo en Uganda, la muchacha logró contactar con él por teléfono y decirle que tenía una hija. Pero la conexión no duró el tiempo suficiente para enterarse de dónde estaba. Ahora estas tres generaciones de mujeres viven en una pequeña tienda desmontable que les ha dado el tío de Athieng. ACNUR está construyendo más tiendas de campaña familiares a diario y dando la máxima prioridad a los más vulnerables, como menores no acompañados, ancianos enfermos, madres primerizas y personas con discapacidad, pero todavía no hay suficientes refugios para todos. Mientras muchas mujeres dan a luz cada día en el centro de salud de Dzaipi, otras lo están haciendo en el centro de tránsito en sí, a menudo a la intemperie, porque desconocen los servicios que de salud que se ofrecen. La Agencia de la ONU para los Refugiados está utilizando voluntarios y carteles para hacer saber que los servicios de salud son gratuitos. "Tenemos grandes desafíos por la falta de personal local y por la cantidad de nuevos refugiados a los que está dando servicio el centro”, dice Khamis Khamis, oficial regional de salud de ACNUR. "El área de maternidad es también pequeña, con sólo 10 camas en toda la instalación, y hay muchas mujeres embarazadas en el centro de tránsito. Estamos trabajando con nuestros socios de la salud para tratar de resolver estas lagunas". Athieng y su bebé ya han sido trasladadas al centro de salud para un chequeo médico y para recibir un paquete con materiales del Fondo de Población de las Naciones Unidas que contiene jabón, ropa interior y prendas de ropa para las nuevas madres. ACNUR trasladará a Athieng y su pequeña familia tan pronto como sea posible al asentamiento cercano de Nyumanzi, donde recibirán una parcela de tierra y herramientas para construir una casa. Por ahora, está llevando tiempo que la familia se de cuenta de que su calvario ha terminado. "Todavía soñamos que estamos corriendo. Sentimos que estamos todavía en el monte", dice Angelina. "Nadie puede salir de su país sin sentir temor", añade, después de huir por segunda vez con absolutamente nada. Pero ahora no puede imaginar correr el riesgo de volver a casa por segunda vez: "Me quedaré aquí, la guerra continuará para siempre".
Se han registrado cinco casos confirmados hasta ahora y tres posibles contagios entre refugiados en la zona de Arua. Se han enviado muestras al Instituto de Investigación de Virus de Uganda. La campaña de inmunización abarcará a todos los niños refugiados y ugandeses menores de 15 años en los distritos de Arua y Adjumani. ACNUR está trabajando con UNICEF, el Ministerio de Sanidad de Uganda, Médicos sin Fronteras y Medical Teams International. Tras la campaña masiva de vacunación todos los niños refugiados que lleguen a las zonas de Adjumani, Arua y Kiryandongo pasarán un chequeo médico para garantizar que están protegidos. ACNUR todavía está recibiendo a unos 250 refugiados al día en el centro de recepción de Adjumani. Los recién llegados están visiblemente débiles y vienen con menos pertenencias, lo que sugiere que están llegando de zonas más lejanas de Sudán del Sur. ACNUR sigue recibiendo informes del interior del país que indican que la gente se está preparando para cruzar a Uganda según evolucione la situación. La Agencia de la ONU para los Refugiados da la bienvenida a la firma del tratado de paz de Sudán del Sur y espera que con él cesen los combates y que se ponga en marcha rápidamente para evitar más desplazamientos dentro y fuera del país. Mientras tanto ACNUR sigue asistiendo a los sursudaneses que ya están en el exilio. Se está reubicando a refugiados en Uganda desde los saturados centros de tránsito hasta el asentamiento cercano de Nyumanzi. Se han identificado lugares adicionales, entre ellos un antiguo asentamiento llamado Baratuku, que apenas cuenta con infraestructuras. ACNUR está trabajando para construir instalaciones esenciales, como puntos de agua, clínicas y escuelas. El jueves ACNUR reubicó en Etiopía al primer grupo de 500 refugiados desde la frontera hasta el nuevo campo de Leitchor, en la zona oeste de Gambilla. Los refugiados se están alojando en refugios comunitarios y están recibiendo comida caliente para dos días hasta que se levanten refugios familiares. Una vez que tengan sus propios refugios recibirán raciones de comida para un mes y utensilios de cocina para que puedan preparar sus propios alimentos. Se estima que 17.000 refugiados en Sudán están concentrados en las zonas de Kordofán Sur y Oeste, así como en la región de Nilo Blanco. Esta última ha sido testigo de un aumento de llegadas desde el 16 de enero como consecuencia de los intensos combates dentro y en los alrededores de Malakal, en el estado de Alto Nilo. Informaciones no confirmadas también sugieren que unas 1.200 personas han podido cruzar a la zona de Nilo Azul, donde ACNUR tiene un acceso limitado. Las autoridades del estado de Nilo Blanco han identificado dos espacios, Alagaya, en la localidad de El Jebelein, y Kilo10, en la localidad de Al Salam, para levantar nuevos campos. ACNUR y sus socios están trabajando para desarrollar de manera urgente infraestructuras en los dos espacios, incluyendo instalaciones de agua y saneamiento así como clínicas y escuelas. Dentro de Sudán del Sur los desplazados se han trasladado a zonas fronterizas desde las que poder huir si la situación se deteriora más. Algunas fuentes indican que hasta 2.000 personas podrían estar dirigiéndose preventivamente hacia Etiopía desde el condado de Maban, en el estado de Alto Nilo. Desde mediados de diciembre más de 100.000 sursudaneses han escapado a países vecinos como Uganda, Etiopía, Kenia y Sudán.
Un equipo de ACNUR en la Región Grande del Norte de Camerún ha hablado con los refugiados en los alrededores de Banki, una ciudad al otro lado de la frontera en el estado de Borno en Nigeria. Los refugiados dijeron que sus aldeas fueron bombardeadas, que varias personas habían muerto, y que al menos dos aldeas fueron reducidas a cenizas. Los estados del norte de Nigeria de Adamawa, Borno y Yobe han estado bajo estado de excepción desde mayo de 2013. La violencia en curso ha desplazado a miles de personas. De los que han huido a Camerún, la mayoría están en el área de Logone-et-Chari en el Extremo Norte. Con esta nueva afluencia, en la actualidad hay 12.428 refugiados nigerianos en Camerún, según las autoridades locales del país. De ellos, unos 2.183 hasta el momento han sido trasladados a un campamento de ACNUR en Minawao, a 130 kilómetros al interior. Junto con los organismos asociados, la Agencia de la ONU para los Refugiados está proporcionando a los refugiados vivienda, servicios de salud, saneamiento, educación, alimentos y otro tipo de ayuda En Níger, las nuevas llegadas de refugiados se han producido en la región del sudeste de Níger Diffa. Según los testimonios de los refugiados, huyeron de un ataque que se produjo el 16 de enero en la mezquita de la aldea de Gashagar, justo al otro lado de la frontera. Según la información disponible, siete personas murieron durante el ataque y 60 tiendas y siete coches fueron quemados. Los refugiados, en su mayoría mujeres y niños, han sido acogidos por las comunidades locales y ACNUR está enviando ayuda de emergencia. Un censo del gobierno publicado el pasado mes de noviembre mostró que unas 37.000 personas, incluyendo 8.000 nigerianos y 30.000 ciudadanos de Níger que estaban viviendo en Nigeria, han sido desplazadas a la región de Diffa desde mayo de 2013. A principios de diciembre, el Gobierno de Níger emitió un decreto para conceder el estatuto de refugiado con carácter temporal a los nigerianos que huyeron de los tres Estados que se encontraban en estado de emergencia en Nigeria. ACNUR sigue pidiendo a los Estados de la región que mantengan sus fronteras abiertas a los nigerianos que huyen de su país y que podrían necesitar protección internacional, así como que no se lleven a cabo retornos forzosos. Estas recomendaciones están contenidas en un documento sobre Asesoramiento para el retorno emitido el pasado mes de octubre, que trata de garantizar que se respeten los principios humanitarios y de asilo a la luz de la continua situación de inseguridad en el noreste de Nigeria.