Ir a la compra, rellenar un formulario o ir a jugar al fútbol con un amigo pueden suponer un mundo para quienes llegan solos o sin hablar español...
Mientras en otros países las decenas de crisis de refugiados apenas aparecen en los periódicos y telediarios, los países vecinos de las mayores guerras y conflictos de...
En 2015, se definen 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Más de 50 restaurantes de Europa ponen sus fogones a disposición de refugiados procedentes de Siria, Ucrania, Afganistán, Somalia, Irán o Eritrea. 9 de ellos en la capital...
Mientras en España celebramos orgullosos el día del LGBT, miles de personas sufren la homofobia o transfobia en primera persona. En 77 países del mundo, ser homosexual es...
Valencia 23 de junio de 2016 Las niñas y niños refugiados menores de 5 años procedentes de Sudán del Sur en Etiopía son los principales beneficiarios del proyecto...
El Día Mundial del Refugiado amanecía con la triste noticia de tres nuevos naufragios en el Mediterráneo. ACNUR teme que al menos 130 personas hayan muerto o desaparecido...
Declaración del Día Mundial del Refugiado 20 de junio de 2017 “El 20 de junio, el Día Mundial del Refugiado, queremos honrar la resiliencia y el valor de más...
El 20 de junio se celebra el Día Mundial del Refugiado, un día para pensar en quiénes han tenido que huir de sus casas y en el que...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
Cuando llegaron a Sudán del Sur, se dirigieron al asentamiento de refugiados de Yida, que se creó en 2011 por parte de las personas que huían de la violencia en Sudán. En aquel recinto lleno de menores no acompañados encontraron un refugio. Esto ocurrió hace un año. El mes pasado, Hiba y otras niñas volvieron a verse obligadas a huir para salvar sus vidas tras un tiroteo en Yida, que acabó con la vida de un policía. La causa del tiroteo aún no está clara y, aunque la vida ha vuelto a la normalidad en el asentamiento, el incidente provocó que las 60 niñas que aún seguían en el recinto buscaran seguridad. “Durante el tiroteo, un hombre, creo que policía, nos dijo que nos tumbáramos y nos pusiéramos a cubierto,” recordaba Hiba. “En cuanto se acabaron los disparos, todas las chicas corrieron en distintas direcciones para tratar de encontrar una familia que pudiera ayudarlas”. Hiba se encontró en un refugio para familias que también habían huido. Pasó allí la noche, sola en su refugio. Al día siguiente la familia volvió y se ofreció a acogerla. “Según nuestra cultura, si un miembro de la tribu lo necesita tenemos que ayudarle,” dijo Um Juma Hamid, que está cuidando a 5 hijos suyos y a otro que no lo es. ACNUR, que ha estado asistiendo a las niñas en sus recintos contratando a mujeres que pudieran cuidarlas, proporcionándoles asistencia, organizando el reparto de alimentos y mejorando la seguridad de las instalaciones, trabaja ahora acompañando a las niñas que huyeron para reunirlas con sus familias o encontrarles un lugar en una familia de acogida. Carolyn Akello, de ACNUR, señaló que la mayoría de las familias de acogida e incluso los parientes de las niñas carecen de los medios para cuidar a más menores. “Estamos trabajando para identificar las necesidades de las niñas y de las familias de acogida y para aligerar la carga de esas familias” dijo. De los más de 70.000 refugiados que viven en el asentamiento de Yida, se estima que 1.750 son menores no acompañados. ACNUR busca proteger a todos estos menores reuniéndolos con sus familiares, ya sean cercanos o no, o buscándoles una familia de acogida. Por Tim Irwin en Yida, Sudán del Sur.
Tras un largo día de trabajo en Amman, de vuelta en el hotel, leo que una bomba ha matado a 15 personas en Damasco y que la violencia sigue llevándose cientos de vidas a diario, y entiendo aún mejor a Mohammed*, a quien acabo de visitar. Padre de una familia numerosa de seis hijos, decidió huir de Siria cuando 12 bombas cayeron en su casa, dejándola en ruinas, y lo peor de todo, matando a una de sus hijas y dejando herida a otra. La pequeña superviviente, de 4 años, fue rescatada entre las rocas, con restos de metralla en su cabeza y en su pierna. “Apenas podía andar pero no quise llevarla al hospital porque a muchas de las personas que acuden allí las matan”, reconoce Mohammed. Fue entonces cuando decidió dejarlo todo atrás, y junto a su mujer y sus 5 hijos supervivientes, huir de su país, jugándose la vida, con tan solo la ropa que llevaban encima. “Huí para salvar la vida de mis hijos”, me cuenta mientras su mujer nos ofrece té. “Es muy duro dejar tu país, pero tenía 5 hijos, uno de ellos herido, y era la única opción que nos quedaba”. En la pequeña casa de dos habitaciones en la que la familia vive en alquiler en un barrio de las afueras de Amman, no hay muebles, tan solo un par de alfombras, colchones y unos pocos utensilios de cocina. “En Siria yo era pintor, éramos una familia feliz; traía dinero a casa y podía dar una educación a mis hijos, comida… Aquí en Jordania no puedo trabajar y no tenemos nada; cuando llegamos tuvimos que vender las pocas joyas de mi mujer y ahora tenemos la ayuda de ACNUR y la de un primo de Kuwait para poder pagar el alquiler y la comida” afirma. En Jordania, cerca del 75% de los refugiados sirios son urbanos (viven en ciudades o aldeas) y el 25% restante vive en el campo de Zaatari. Y la vida no es nada fácil para ellos. “Venimos de una situación muy complicada a otra igual de complicada”, afirma la mujer de Mohammed. Jordania está sufriendo duramente la crisis económica internacional, pero a pesar de ello, su generosidad no tiene límite; desde hace años este país acoge refugiados iraquíes, palestinos, sudaneses… y ahora sirios. Su gobierno no sólo mantiene una política de fronteras abiertas con Siria sino que también ofrece educación y salud básica, entre otros, a todos los refugiados registrados. Me sorprende cómo en un país pequeño, con cerca de 6 millones de habitantes, ya hay más de 470.000 refugiados sirios (según cifras del gobierno) conviviendo con ellos, y con previsiones que señalan que para finales de año esta cifra podría alcanzar cerca del millón de personas o incluso sobrepasarlo. Eso significa que la población refugiada siria casi representa el 10% de la población jordana y que seguirá creciendo. A pocos kilómetros de la frontera con Siria, siento que Amman es una ciudad en plena ebullición, llena de vida y de arena del desierto, pero tranquila y segura a la vez. Cuando le pregunto sobre su sueño, Mohammed sonríe por primera vez. “No es para mí, es para mis hijos”, me dice. “Quiero que estén a salvo, seguros, no pido nada más”. Y así, me quedo con la sonrisa de su hija pequeña, que afortunadamente, tras ser rescatada entre las rocas, sobrevivió y ahora corretea alegremente alrededor de mí. Esa sonrisa que es el futuro de Siria. *Nombre cambiado por motivos de protección.
En un discurso ante el Consejo por videoconferencia desde Ginebra, António Guterres señaló que 400.000 refugiados habían huido de Siria durante las últimas siete semanas, elevando a 1.367.413 personas la población de ciudadanos sirios registrados como refugiados o a la espera de ser registrados. Si se mantienen las tendencias actuales, declaró, a finales de año podría haber hasta 3,5 millones de refugiados sirios, que se sumarían a los 6,5 millones de personas desplazadas en el interior de Siria que podrían necesitar ayuda humanitaria. "Estas cifras son aterradoras", dijo. "Esta situación no sólo es alarmante, si no que se corre el riesgo de que se convierta en algo simplemente insostenible. No hay forma de responder adecuadamente a las enormes necesidades humanitarias que estas cifras representan, y es difícil imaginar cómo una nación puede soportar tanto sufrimiento". "Yo sé que, como Alto Comisionado para los Refugiados, debería limitarme en mis observaciones al ámbito de mi mandato", agregó. "Pero como ciudadano del mundo, no puedo abstenerme de preguntar: ¿No hay ninguna forma de poner fin a esta lucha, abriendo la puerta a una solución política?" António Guterres expuso ante Consejo de Seguridad que las necesidades de financiación para la asistencia humanitaria se habían vuelto tan apremiantes que los gobiernos tendrían que examinar mecanismos de financiación extraordinarios para evitar que la capacidad de respuesta internacional se vea sobrepasada. Asimismo advirtió de la creciente presión que la crisis de refugiados está ejerciendo sobre los países de la región. "El primer paso necesario... es que la comunidad internacional preste un apoyo masivo a los dos países que se están viendo más afectados por el conflicto sirio y el flujo de refugiados que éste ha causado: Jordania y Líbano", indicó. "En el caso del Líbano, la crisis de Siria se ha convertido en una verdadera amenaza. La población ha crecido en más de un 10 por ciento si se cuenta tan sólo a los refugiados sirios registrados. [En Jordania], al igual que en el Líbano, la crisis de Siria ha provocado un descenso significativo en los ingresos procedentes del comercio, turismo e inversión extranjera, situación que se ve agravada por el impacto de una gran afluencia de refugiados". El Alto Comisionado de ACNUR también destacó el enorme impacto que la crisis está teniendo en Turquía, que en su opinión se merece un especial reconocimiento, ya que gastado más de 750 millones dólares en asistencia directa para más de 300.000 refugiados sirios. "Ayudar a los países vecinos a Siria a gestionar las consecuencias humanas de este terrible conflicto es crucial para preservar la estabilidad de toda la región. Esto no es simplemente otra crisis de refugiados; lo que está sucediendo en Siria y en los países vecinos tiene potencialmente unas repercusiones mucho más amplias, incluso a escala mundial". Previamente, durante la mañana del jueves, Kuwait se convirtió en el último país en efectuar una contribución, proporcionando al ACNUR 110 millones de dólares para sus operaciones en Siria en el marco de un paquete de financiación de 275 millones de dólares para las agencias de la ONU. La donación de Kuwait es la mayor contribución que la Agencia de la ONU para los Refugiados haya recibido nunca por parte de un país del Golfo. Con esta aportación, ACNUR ha recaudado hasta el momento el 50 por ciento de los fondos necesarios para ayudar a los refugiados y desplazados sirios durante el primer semestre de 2013. Se prevé hacer un nuevo llamamiento durante el mes de mayo.