Emergencia

Emergencia Libia: el infierno de los refugiados

A medio camino entre África y Europa, Libia se ha convertido en una trampa mortal.
Bebé de 20 días

Libia: Torturas, abusos, tráfico sexual y esclavitud

Con solo 21 días de vida, Awtsane lleva tres países a sus espaldas. El pequeño refugiado de madre eritrea nacido en Libia ha conseguido ahora llegar a Italia al ser evacuado ante el riesgo que supone permanecer en el país. Es uno de los más de 1.000 refugiados en situación de vulnerabilidad que ACNUR ha podido trasladar a un lugar seguro.

Mientras tanto, los casos de abusos, torturas y venta de esclavos continúan en Libia y miles de mujeres y niñas son objeto de tráfico sexual. En los barcos de rescate en el Mediterráneo, los médicos de ACNUR comprueban las vejaciones sufridas por personas como Mamoudou, un joven nigeriano que consiguió escapar tras ser secuestrado durante 3 semanas sin apenas agua y comida.

 
Mapa de Libia inmigrantes

Libia, de destino laboral al camino del infierno

Su posición estratégica entre el norte de África convirtió a Libia en un destino laboral próspero para refugiados y migrantes. Miles de personas cruzaban la frontera con la esperanza de volver a sus casas años más tarde con ahorros para reemprender su vida. Pero desde 2011, la situación en el país no hizo más que empeorar.

En 2017, ACNUR hacía un llamamiento desesperado para realojar a los refugiados más vulnerables en otros países. Vincent Cochelet, director de la oficina de ACNUR en Europa, asegura que el número de muertos en el desierto de Libia es mayor a día de hoy que en el Mediterráneo.

 
 
120.000
Personas se jugaron la vida cruzando a Italia desde Libia en 2017.
45.000
Refugiados y solicitantes de asilo en Libia.
Sólo el 79%
De la financiación necesaria para 2017 fue cubierta.
 
 

Cada minuto cuenta.

 

Más de 1.000 refugiados ya han sido reasentados y evacuados por ACNUR

Flujos mixtos de refugiados y migrantes llegan a Libia con la esperanza de un futuro.

Aunque muchos son migrantes económicos, más de una cuarta parte de quienes llegan a Libia son objeto de protección internacional. Personas procedentes de Sudán, Siria, Eritrea, Etiopía, Palestina, Somalia e Irak que no podían imaginar lo que encontrarían allí. La inestable situación y la falta de autoridades en Libia hace que la mayoría sean retenidos en centros ilegales, secuestrados y torturados, o les empuja a manos de traficantes.

ACNUR ya ha evacuado y reasentado a más de 1.000 refugiados, entregado 5.665 kits de emergencia y liberado a casi 1.500 personas detenidas ilegalmente. Pero aún quedan casi 300 refugiados vulnerables, la mayoría mujeres y niños, que necesitan la ayuda de ACNUR para salir del país.

 
“La gente desaparece. Muere en el desierto mucho más de los que están muriendo en el Mediterráneo”
Vincent Cochelet, director de la oficina de ACNUR en Europa.