Genocidio en Ruanda: una de las peores masacres de la historia Genocidio en Ruanda: una de las peores masacres de la historia

Genocidio en Ruanda: una de las peores masacres de la historia

Este año se cumple el 26 aniversario del genocidio en Ruanda, en el que se estima que más de 1 millón de personas fueron asesinadas, la mayoría de...

14 de febrero, 2020

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Este año se cumple el 26 aniversario del genocidio en Ruanda, en el que se estima que más de 1 millón de personas fueron asesinadas, la mayoría de la etnia tutsi pero también se cuentan entre las víctimas miles de personas provenientes de las etnias hutu, twa y otras. Además de las víctimas mortales, hay que sumar a las más de 250.000 mujeres que fueron violadas, dejando al país africano con un trauma social de amplio alcance.

A partir de entonces, la ONU y otras organizaciones encabezaron un proceso de reconciliación en el país, organizando campamentos entre la población local para debatir sobre el origen del conflicto y el porqué de la división étnica derivó en una violencia sin precedentes, siempre con el foco puesto en una progresiva unión entre todos los ruandeses para evitar que un conflicto similar vuelva a suceder.

Un camino hacia la paz en donde el perdón figura como uno de los factores principales, sobre todo en casos de supervivientes del genocidio en Ruanda que lo han perdido todo y que, aun así, realizan su aporte para que el país logre una reconciliación definitiva. Tal es el caso de Freda Umuhoza, quien perdió a su familia completa (padres, abuelos y cinco hermanos) siendo una adolescente y dice lo siguiente: “Ser un héroe es poder sonreír a la persona que te vendió a la muerte".

Hutus contra tutsis: el germen del genocidio en Ruanda

“Personalmente no me gusta ser llamada víctima ni sentirme como si fuera una. Lo que sea que me haya pasado prefiero que se convierta en una motivación para estar seguro de que nadie tenga que sufrir nunca más un genocidio. Ni un hutu, ni un tutsi ni nadie en todo el mundo”, dice Kizito Kalima, otro de los supervivientes del genocidio en Ruanda.

Si bien el conflicto hizo eclosión en 1994, ya existían antecedentes de enfrentamientos y matanzas entre los dos grupos étnicos mayoritarios del país: los hutus y los tutsis. Cuando Ruanda pasó a pertenecer a la órbita de Bélgica, tras la primera guerra mundial, los hutus ocuparon el escalón más alto de la sociedad y los tutsis el más bajo, revirtiendo el orden imperante durante el siglo XIX en ese país africano.

Tras el proceso de independencia de Ruanda y la definitiva descolonización, el primer brote de violencia entre las dos etnias principales estalló en 1956 y cientos de tutsis fueron masacrados a manos de los hutus. Por esos años se inició un proceso de huida de muchas personas que pertenecían a la etnia tutsi y a finales de los años 80 eran cerca de medio millón los ruandeses refugiados en Zaire, Tanzania, Burundi y Uganda.

El gobierno de transición conformado en 1993 por integrantes de ambas etnias y destinado a apaciguar el conflicto culminó con la muerte del presidente Juvénal Habyarimana, el 6 de abril de 1994, dando inicio a un periodo de masacres masivas y violaciones a cientos de miles de mujeres, lo que en pocos meses se conocería como el genocidio en Ruanda.

Ruanda hoy tras el genocidio

“Hoy expresamos nuestra solidaridad al pueblo de Ruanda, pero nuestra reflexión debe ir más allá de un país y un momento en la historia, debemos mirar el presente: mientras refrendamos nuestra decisión de evitar que ocurran esas atrocidades, vemos en muchas partes del mundo una peligrosa tendencia que escala la xenofobia, el racismo y la intolerancia”. Este fue el mensaje del secretario general de la ONU, Antònio Guterres, el pasado 7 de abril tras cumplirse el 25 aniversario del genocidio en Ruanda. Y en 2020, en la víspera de cumplirse 26 años de la masacre, el objetivo se mantiene intacto y no sólo en este país africano sino en cualquier otra nación proclive a cometer el mismo error que Ruanda.

 

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