Historias de vida

Juegos Olímpicos 2016: El equipo de los refugiados

Varios miembros del equipo de los refugiados en la presentación a medios de los Juegos Olímpicos 2016. Foto: ACNUR
Compartir 
Facebook iconTwitter iconCompártelo por email
04 Agosto 2016

10 refugiados de distintas nacionalidades participarán este año en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro y competirán con deportistas de élite para conseguir una medalla. Llevan meses entrenando para dar lo mejor de sí en agosto en la capital brasileña y saben que muchos ojos estarán puestos en ellos en un año en el que se ha vuelto a batir el récord de desplazamiento a nivel mundial. Dado que no tienen un equipo nacional, serán representados con la bandera y el himno olímpico.

“Su participación en las Olimpiadas es un homenaje al valor y la perseverancia de todos los refugiados que están superando la adversidad y construyendo un futuro mejor para ellos mismos y sus familias”, ha dicho el Alto Comisionado de ACNUR, Filippo Grandi.

Yusra, Yonas, Anjelina y Popole son 4 de los 10 refugiados que irán a los Juegos Olímpicos representando a los millones de personas que se han visto obligadas a huir y convertirse en refugiadas.

Yusra Mardini, nadadora siria 

A esta joven siria su talento para la natación le salvó la vida cuando el bote en el que viajaba con otras 20 personas se quedó varado en el Mediterráneo. Yusra se tiró al agua y ayudó a empujar el bote hasta la costa griega. Su optimismo y sus ganas de salir adelante le han llevado a entrenar duro en Alemania para poder participar en los Juegos. Estar en Río 2016 es un gran sueño para ella, pero su mayor deseo sigue siendo volver a Siria algún día.

 

Yonas Kinde, atleta etíope 

Yonas, de origen etíope, lleva cinco años viviendo en Luxemburgo como refugiado, donde trabaja como taxista y estudia francés. En su tiempo libre, se dedica a entrenar para convertirse en el mejor corredor. Dice que le gustaría que este equipo de refugiados sirviera de motivación e inspiración para los refugiados que están viviendo en los campos de Etiopía.

 

Anjelina Nadai, atleta sudanesa. 

A los seis años Anjelina tuvo que huir de su aldea en el sur de Sudán por los combates que, asegura, “lo destrozaron todo”. Desde entonces no ha vuelto a ver a sus padres, pero sí sabe que están sufriendo la violencia y el hambre que se vive ahora su país. Ellos han sido siempre su mayor motivación para entrenar duro y formarse en el campo de refugiados donde vive, en Kenia. Anjelina sueña con poder ganarse la vida como corredora y poder ayudar así a sus padres.

 

Popole Misenga, judoka congoleño 

Popole tenía sólo nueve años cuando tuvo que huir de los combates en su ciudad, en la República Democrática del Congo. Estuvo varios días solo en el bosque hasta que fue rescatado y llevado a un campo para desplazados en la capital. Allí descubrió el judo, que hoy le ha traído hasta los Juegos de Río de Janeiro. Por el camino ha pasado años de sufrimiento, pero por fin en Brasil ha encontrado una nueva oportunidad como solicitante de asilo y como miembro del equipo de los refugiados de los Juegos Olímpicos de 2016.

Si quieres mostrar tu apoyo a los refugiados, firma nuestra petición y súmate a nuestra campaña #ConLosRefugiados

Colabora con ACNUR y contribuirás a que millones de personas tengan un refugio seguro
 
Hazte socio de ACNUR y contribuirás a que millones de personas refugiadas puedan tener una educación digna.
 
Más de 65 millones de personas han huido de la violencia y necesitan tu ayuda.
 
Más de la mitad de los refugiados son niños. Colabora con ACNUR para que puedan tener un futuro digno.
 
Hay millones de personas que se ven obligados a huir de su hogar. y necesitan ayuda
 
 

Noticias