“Marcamos las tumbas de nuestros muertos por el más antiguo y elemental de los dilemas humanos: podemos anhelar lo eterno, pero vivimos bajo la implacable sombra de lo temporal....
Aunque la tasa de escolarización de refugiados se mantiene, el nuevo informe de ACNUR muestra que el aumento de refugiados y desplazados hace que cada vez más niñ...
Tras una semana bloqueados en el puerto de Catania, los 150 refugiados y migrantes a bordo del Diciotti desembarcaban en Italia en la madrugada del sábado al domingo. Un nuevo...
Uno de los factores que más dudas genera a la hora de hacerse socio de una organización es si se trata de una ONG transparente y dónde...
A medio camino entre Libia, Túnez, Malta y Sicilia, Lampedusa es una de las islas más grandes del mar Mediterráneo. Un paraíso turístico asediado en...
En las colinas de Tegucigalpa, capital de Honduras, una clase recita la tabla de multiplicar. Otra repite palabras en inglés. Todas están conectadas por un pequeño patio...
Para muchos de los pequeños que han vuelto a Afganistán, la situación no resulta nada fácil. Tras años en el exilio, sin escolarizar, sus posibilidades...
Entre el desierto del Sáhara y la sabana sudanesa, el Sahel ocupa más de 5.000 kilómetros cuadrados en un recorrido de este a oeste del continente africano. Para...
La Diputación Foral de Bizkaia ha concedido 102.926,54€ al proyecto de “Lucha contra la violencia sexual y la discriminación socio-económica de las mujeres en la República Democrá...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
ACNUR urge hoy a las partes del reciente acuerdo entre la UE y Turquía sobre refugiados e inmigrantes a que garanticen el establecimiento de todas las salvaguardas antes de que se inicie cualquier retorno. Esta petición se realiza teniendo en cuenta las persistentes y serias lagunas en ambos países. ACNUR no se opone a los retornos de personas que no tengan necesidades de protección internacional y que no hayan solicitado asilo, siempre y cuando se respeten los derechos humanos. Grecia ha tenido que acoger a numerosas personas a causa del cierre de fronteras en el resto de Europa. En este país, numerosos aspectos de los sistemas de acogida y atención a las personas que puedan necesitar protección internacional, o no se han establecido o no funcionan. Actualmente hay aproximadamente 51.000 refugiados e inmigrantes en el país, de los cuales 5.000 se encuentran en las islas y 46.000 en territorio continental. Las llegadas recientemente se incrementaron el 29 de marzo con 766 personas tras varios días con una media de llegadas de 300 personas. En Lesbos, las condiciones en el centro de registro e identificación de Moria (conocido como “hotspot”) se han ido deteriorando y desde el 20 de marzo ha sido utilizado para detener a personas a la espera de una decisión sobre si serán o no deportadas. Actualmente hay unas 2.300 personas allí alojadas pese a que la capacidad es para 2.000. Hay personas durmiendo a la intemperie y la distribución de comida es insuficiente. La ansiedad y la frustración son generalizadas. Para empeorar la situación, muchas familias han terminado separadas, provocando que miembros de una misma familia estén ahora dispersos por toda Grecia, lo que supone una preocupación adicional si los retornos comenzaran. En Samos, en el centro de Vathy, las condiciones de recepción también han empeorado. Las condiciones de saneamiento son deficitarias, existen poca ayuda disponible para las personas con necesidades especiales y la distribución de comida es caótica. Actualmente hay hasta 1.700 personas alojadas en el centro Vial de la isla de Quíos, aunque solo tiene una capacidad máxima para 1.100 personas. Al ACNUR le preocupa seriamente la situación en este centro. Los disturbios que se produjeron anoche dejaron un saldo de tres personas heridas por arma blanca. En línea con la política global de ACNUR de promoción de alternativas a la detención, la Agencia de la ONU para los Refugiados ha tenido que suspender los servicios en todas las instalaciones cerradas, a excepción de la supervisión en materia de protección y la facilitación de información sobre los procedimientos de asilo. Los grupos varados en la península griega esperan reubicación En la península, donde permanecen las personas que han llegado antes del 20 de marzo, la situación es igualmente difícil. Los refugiados y los inmigrantes están distribuidos en más de 30 asentamientos, muchos a la espera de que se les dé la oportunidad de optar por la reubicación. Las condiciones en el puerto del Pireo y en torno a Idomeni, cerca de la frontera con la Antigua República Yugoslava de Macedonia, son pésimas. El riesgo de que cunda el pánico, se produzcan disturbios y heridos en estos y otros lugares es real dadas las condiciones actuales. Según información de los medios locales, esta semana se han registrado más enfrentamientos. Sin un mayor apoyo urgente por parte de la UE, la limitada capacidad del servicio de asilo griego para registrar y tramitar las solicitudes de asilo generará problemas. El tiempo limitado que se ha establecido para registrar, el tope en el número de registros diarios o la falta de acceso al sistema de registro a través de Skype que han establecido los servicios griegos de asilo, son factores añadidos que incrementan la ansiedad de las personas. En Turquía, ACNUR ha pedido tener acceso a las personas que sean retornadas desde Grecia, para asegurar que estas personas se puedan beneficiar de protección internacional efectiva y para evitar posibles riesgos de refoulement (devolución de una persona a un lugar donde su libertad, su vida o su integridad física pudieran correr peligro). ACNUR espera que pronto sea adoptada la regulación sobre Protección Temporal necesaria para conceder o restablecer el estatuto de protección temporal a los nacionales sirios readmitidos desde Grecia. ACNUR recientemente ha enunciado las salvaguardas que serían necesarias para una readmisión segura desde Grecia a Turquía, en un documento del 23 de marzo: http://www.refworld.org/docid/56f3ee3f4.html. Las llegadas marítimas bajan en Grecia y aumentan en Italia Las llegadas por mar a Grecia en los tres primeros meses de 2016 superaron la cifra de 150.700, si bien en marzo se redujo el número de llegadas (http://data.unhcr.org/mediterranean/country.php?id=83). Las llegadas por mar en la otra ruta principal del Mediterráneo – desde el norte de África a Italia – se elevan a 18.784. Esto representa un aumento de más del 80% frente al mismo periodo de 2015 (10.165 personas), al tiempo que las llegadas en marzo se han cuadruplicado (http://data.unhcr.org/mediterranean/country.php?id=105). Las personas que llegan a Italia son principalmente de nacionalidad nigeriana, gambiana, senegalesa, maliense y de otros países de África Occidental. Hasta ahora, ACNUR no ha observado un aumento significativo en el número de sirios, afganos o iraquíes que utilizan esta ruta. El jueves habría llegado a Otranto, en el sudeste de Italia, una embarcación que había partido desde Grecia con 22 sirios y somalíes a bordo. Incendio en Moria.
Las llegadas a Lesbos han continuado hasta ahora. Según datos a esta misma mañana, 934 personas habían llegado desde el domingo y están siendo retenidas en un centro de registro y acogida temporal en régimen cerrado situado en Moria, al este de la isla. Las 880 personas que permanecen en la isla y cuya llegada es anterior a la entrada en vigor del acuerdo, están siendo alojadas a un kilómetro, en el centro de Kara Tepe, que está gestionado por las autoridades municipales y permanece en régimen abierto. ACNUR ha estado hasta ahora apoyando a las autoridades en los llamados “hotspots” o centros de registro en las islas griegas, donde los refugiados eran recibidos, asistidos y registrados. Según las nuevas disposiciones, estos centros se han convertido ahora en instalaciones de detención. En consecuencia, y de acuerdo con nuestra política de oposición a la detención obligatoria, hemos suspendido algunas de nuestras actividades en todos los centros cerrados de las islas, incluyendo la provisión de transporte hacia y desde estos centros. No obstante, ACNUR mantendrá su presencia supervisando la protección para asegurar que se mantienen los estándares de derechos humanos y refugiados, y para proporcionar información sobre los derechos y procedimientos para solicitar asilo. El personal de ACNUR también continuará estando presente en la costa y en los puertos marítimos para proporcionar asistencia en las labores de primera emergencia, incluyendo el transporte a los hospitales donde sea necesario. Estamos asesorando en asilo a los recién llegados a Grecia, así como en procedimientos de reunificación familiar y acceso a servicios. Asimismo, estamos identificando a las personas con necesidades especiales. Al ACNUR le preocupa que el acuerdo entre la UE y Turquía se esté implementando en Grecia sin la puesta en marcha de las garantías exigidas. En este momento, Grecia no tiene la suficiente capacidad en las islas para evaluar las solicitudes de asilo, ni tampoco con las condiciones adecuadas para albergar de forma digna y segura a las personas mientras se toma una decisión sobre su solicitud de asilo. ACNUR no es parte del acuerdo UE-Turquía, ni participará en retornos o detención. Continuaremos asistiendo a las autoridades griegas para desarrollar una capacidad de acogida adecuada. No obstante, la incertidumbre está provocando el nerviosismo entre los recién llegados. Muchas personas aún esperan la apertura de las fronteras y muchas se han quedado sin dinero. Hay además una necesidad urgente de información. La policía griega ha estado distribuyendo folletos en árabe y persa informando a la gente de que la frontera está cerrada y aconsejándoles trasladarse a los campos, en donde se ofrecen mejores servicios. Sin embargo, los campamentos cercanos a la frontera ya han alcanzado su capacidad máxima y es necesaria la apertura de otros nuevos en los que también se pueda acoger a los candidatos a la reubicación. Mientras tanto, en Idomeni un número estimado de entre 10.000 y 12.000 personas, entre ellas unos 4.000 niños, acampan en precarias condiciones en un asentamiento informal junto a la frontera, próximo a las vías férreas. La mayoría son familias, muchas de ellas con niños pequeños. La higiene es un motivo de grave preocupación, que está teniendo un impacto negativo en la salud de las personas. La gente está quemando plásticos y basura para hacer fogatas y protegerse del frío. El entorno general plantea grandes retos. ACNUR y sus socios han estado trabajando para mejorar las condiciones de alojamiento, proporcionando tiendas de campaña grandes y de tamaño familiar para más de 2.400 personas y recogiendo desperdicios. Se han instalado letrinas móviles, aunque no son suficientes. Asimismo se han proporcionado tiendas de campaña para las familias y personas vulnerables, entre los que hay 30 menores no acompañados. ACNUR ha estado visitando los centros de detención donde los menores no acompañados permanecen bajo custodia. La distribución de comida ha sido organizada por varias organizaciones (bocadillos y bebidas), tres veces al día, así como la distribución de leche, alimentos para bebés y pañales. Comunicado oficial de ACNUR Internacional del 22 de marzo de 2016
La destrucción y la desolación continúan ancladas en Siria, un país que entra este mes en su sexto año de conflicto. 60 meses de enfrentamientos, bombardeos, violencia, secuestros y terror han dejado una profunda huella no sólo en los edificios e infraestructuras del país, si no, sobre todo, en los civiles sirios. En cada nuevo aniversario del conflicto, la situación se ha ido volviendo más compleja. En territorio sirio, la violencia generalizada y el terror han seguido vaciando pueblos y barrios enteros. A día de hoy, 6,6 millones de civiles han tenido que abandonar sus hogares y desplazarse dentro de Siria de un lugar a otro a medida que la guerra ha ido llegando a la puerta de sus casas. Algunos han tenido que desplazarse incluso en varias ocasiones depués de nuevos bombardeos en Siria. Otros llevan meses atrapados en lugares que se encuentran asediados. La llegada de los convoys con ayuda humanitaria ha ayudado a aliviar un poco su situación, pero las condiciones en las que se encuentran muchas personas dentro de Siria son alarmantes, como se pudo comprobar hace unos meses en Madaya. Fuera de Siria, en los países limítrofes, la desesperanza empieza a hacer mella en los 4,8 millones de sirios que han huido del país y se han convertido en refugiados. Más allá de la región, a las puertas del viejo continente, la desesperación comienza a frustrar las últimas esperanzas de los miles de sirios que han llegado a Europa en busca de seguridad y que se encuentran atrapados en sus fronteras. La crisis siria ya no se circunscribe a un único territorio geográfico: se ha convertido en una crisis global que está dejando cifras de refugiados sin precedentes en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y que está poniendo al límite los recursos de países como Turquía, Jordania o Líbano. Millones de sirios llevan años viviendo en el exilio, han visto agotarse sus pocos ahorros y se están quedando sin recursos para sobrevivir. Estos refugiados son ahora más vulnerables que nunca y están tomando medidas cada vez más arriesgadas para sobrevivir. En Jordania, ACNUR les asiste en los campos de refugiados, en Líbano sobreviven en asentamientos improvisados y en Turquía habitan en pisos precarios en las ciudades o en los campos que ha instalado el gobierno. Cinco años después, en cualquiera de los puntos donde los sirios han huido en busca de refugio hay miles de historias que relatan los horrores vividos en Siria y la falta de esperanza. Una generación de niños en el limbo Toda una generación de niños sirios está afectada por este conflicto. Se enfrentan al trauma de lo que han visto y vivido y al panorama de un futuro incierto. Han perdido años de escuela y tienen ante sí múltiples retos: una vida en condiciones precarias en los países de acogida, un día a día monótono y sin futuro en los campos de refugiados o la propia muerte en el Mediterráneo. Dar protección a los menores y atender sus necesidades es uno de los principales focos del trabajo de ACNUR, tanto en Siria como en los países limítrofes y en Europa. 5 años asistiendo a los refugiados y desplazados sirios ACNUR ha desplegado a miles de trabajadores a lo largo de estos años para dar respuesta a esta emergencia. En Siria, la oficina de ACNUR, con 399 trabajadores, se encarga de hacer distribuciones de ayuda humanitaria en distintos puntos del país, participa en los convoys interagenciales de reparto de ayuda urgente en zonas asediadas y da asesoramiento y protección a millones de desplazados y personas vulnerables afectadas por la guerra. En Jordania, ACNUR coordina y gestiona los campos de Za’atari y Azraq, que acogen a 110.000 sirios. Además, registra y da ayudas a los refugiados urbanos que están viviendo en las ciudades del país. En Líbano, la Agencia de la ONU para los Refugiados, reparte ayuda humanitaria al millón de sirios que malvive en refugios precarios en asentamientos improvisados. En Turquía, da apoyo al gobierno en las labores de atención y asistencia a los refugiados sirios que hay en el país (más de 2 millones). En Europa, ACNUR puso en marcha hace meses una operación de emergencia para asistir a los refugiados que llegan a Grecia y darles protección y ayuda en su ruta por el viejo continente. Además, la Agencia está asesorando a los gobiernos e instituciones en materia de procedimientos de asilo y programas de acogida e integración de refugiados. El futuro de Siria sigue pendiendo de un hilo. “Siria es la mayor crisis humanitaria y de refugiados de nuestro tiempo, una causa continua de sufrimiento para millones de personas que debería estar recibiendo una oleada de apoyo en todo el mundo” ha dicho Filippo Grandi, el Alto Comisionado de ACNUR. Mientras se buscan soluciones políticas al conflicto, ACNUR sigue trabajando en primera línea para continuar dando protección y asistencia a las millones de personas afectadas.