Las luchas alrededor de la ciudad de Tal Afar, en Irak, se intensifican, mientras ACNUR pide poner el foco en la protección de los civiles.
La historia de este refugiado palestino parece inspirada por los guionistas de la película La Terminal. El joven, de 27 años, pasó semanas trasladándose de aeropuerto en aeropuerto...
El desierto de Libia puede haberse convertido en una ruta más mortífera que la del Mediterráneo para refugiados y migrantes. Al noreste del desierto del Sáhara,...
Tener la posibilidad de volver al cole es un privilegio para muchos de los niños refugiados. En países como Uganda, que acoge 1 millón de refugiados que han...
ACNUR, la Agencia de la ONU para los refugiados, reitera su llamada a la comunidad internacional para enviar ayuda a Sudán del Sur y, especialmente, a los refugiados sursudaneses...
Tras su imagen delicada e inocente, sus cuerpos pequeños e indefensos parecen no estar preparados para enfrentarse a la realidad. Pero estas historias de niños refugiados que han...
El Presidente de la Diputación de Jaén y la Representante del Comité español de ACNUR firmaron el pasado mes de mayo un nuevo convenio con el objetivo...
Ante la falta de medios, los refugiados dan rienda suelta a su imaginación creando inventos curiosos y originales con los escasos medios de los que disponen. Su creatividad y...
Aunque los conflictos armados en sus respectivos países no les permiten llevar su patria por bandera, estos 5 refugiados no se dan por vencidos. Sus ganas de luchar les llevan...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
El proyecto de ACNUR seleccionado este año por la cooperativa GSD, que gestiona ocho colegios en la Comunidad de Madrid, se centra en ayudar a que alrededor de 600 niños y niñas, entre 6 y 13 años, refugiados en Etiopía, Yemen, Sudán del Sur y Kenia reciban sillas de ruedas, aparatos auditivos y gafas para hacer más llevadera su vida. Este proyecto se encuentra dentro del programa “Educa a un/a niño/a”, cuyo objetivo es conseguir que los niños y niñas refugiados en 12 países de África y Asia accedan a la escuela primaria, prestando especial atención a las niñas y los niños con discapacidades que frecuentemente pierden la oportunidad de acceder a la educación en los campos de refugiados. Objetivo conseguido 33.000 euros es la cifra reunida por la comunidad educativa Gredos san Diego (GSD) en 2013 para el proyecto de ACNUR de ayuda a niños, niñas y jóvenes discapacitados que viven en campos de refugiados africanos. Para llegar a esa cifra se han llevado a cabo un despliegue de actividades cada vez más creativas en cada colegio, como un partido de fútbol entre profesores y alumnos en El Escorial, el cocido solidario en Guadarrama, el mercadillo de libros solidarios en Las Rozas o el concierto benéfico en Las Suertes con la interpretación de Alex Perea, Lu y Mario, alumnos de GSD Las Suertes. Como todos los años es valiosísima la labor que desempeñan las cooperativas escolares en cada colegio por la solidaria labor que han llevado a cabo a lo largo del curso escolar con esfuerzo y entusiasmo, dedicando su tiempo y sus energías a recaudar fondos para ACNUR, una iniciativa educativa que fomenta el emprendimiento y la solidaridad. Mención especial para Sergio Fernández, cocinero y profesor de GSD Buitrago, que quiso realizar una aportación personal al proyecto con 3.000€, demostrando así su compromiso con el proyecto educativo y solidario de GSD. Una vez más aplaudimos y felicitamos las ejemplares iniciativas solidarias que, con el apoyo de la cooperativa GSD y la participación de alumnado, profesorado, trabajadores y familias, mantienen vivo su compromiso con las personas refugiadas.
Las personas que hicieron este trayecto partieron principalmente del norte de África, sobre todo de Libia (unas 6.700 personas). Otras 1.700 cruzaron desde Grecia y Turquía y llegaron al sur de Italia, a las regiones de Abulia y Calabria. Los países del África subsahariana son los principales lugares de origen de estos inmigrantes y solicitantes de asilo, especialmente Somalia y Eritrea. Otros países de origen son Egipto, Pakistán y Siria. Los nacionales de Gambia, Malí y Afganistán también cruzan el Mediterráneo pero constituyen un grupo menos numeroso. El Mediterráneo es una de las rutas marítimas más transitadas del mundo, pero también es una peligrosa frontera para los inmigrantes y solicitantes de asilo en su ruta hacia el sur de Europa. En vista de los peligros, ACNUR pide de nuevo a todas las embarcaciones en el mar que permanezcan alerta en caso de que hubiera inmigrantes y refugiados que necesiten ser rescatados. La Agencia de la ONU para los Refugiados también pide a los capitanes de barco en el Mediterráneo que se mantengan vigilantes para llevar a cabo su deber de rescatar embarcaciones en peligro. La ley internacional y la europea también exigen a los Estados que garanticen que las personas interceptadas o rescatadas en el mar que desean solicitar asilo puedan acceder al territorio y al procedimiento de asilo, donde se puedan evaluar sus necesidades de protección. Las llegadas de inmigrantes y solicitantes de asilo suelen alcanzar las cifras más altas entre mayo y septiembre. En este momento del año, en que se produce un aumento en el número de personas que tratan de realizar este peligroso viaje, es esencial garantizar que se cumpla con la larga tradición de rescate en el mar por parte de todos y que se respete el derecho marítimo internacional. En 2012 en total unos 15.000 inmigrantes y solicitantes de asilo llegaron a Italia y a Malta por mar (13.200 y 1.800 respectivamente). El número de llegadas en los primeros seis meses de 2012 fue de 4.500 personas (3.500 a Italia y 1.000 a Malta). En el primer semestre de 2013 ACNUR ha registrado unas 40 muertes de personas que trataban de cruzar el Mediterráneo desde el norte de África hacia Italia. Esta cifra se basa en las entrevistas llevadas a cabo con las personas que consiguieron llegar a Europa en barcas. En 2012, casi 500 personas murieron o desaparecieron en el mar. El descenso en el número de muertes hasta ahora en 2013 se debe, en parte, a los esfuerzos de las autoridades italianas y maltesas, concretamente de la guardia costera italiana y de las fuerzas armadas maltesas, para coordinar de manera efectiva los rescates en el mar. ACNUR también agradece los constantes esfuerzos de las autoridades de Italia, Malta y Libia para rescatar barcos en peligro en el Mediterráneo y pide a todos los Estados que sigan cumpliendo con sus obligaciones respecto al derecho internacional de refugiados y el derecho marítimo.
Esta madre de cinco hijos es una refugiada de la región del oeste de Darfur, en Sudan, y vive en un campo en un área semiárida del sudeste de Chad, donde el agua limpia es una lujo más que un recurso abundante. Garantizar que los 14.000 refugiados en el nuevo campo de Ab Gadam tienen suficiente agua para beber y cocinar es todo un reto. El mínimo recomendado en una situación de emergencia es 15 litros por persona al día, pero en Ab Gadam, ACNUR y sus socios están luchando por conseguir los 10 litros por persona al día mediante el filtrado de agua de un lago cercano, que será la fuente principal de agua para el campo cuando las lluvias lleguen y e impidan el acceso a Ab Gadam. El nivel mínimo para la supervivencia es de 7 litros por persona al día. “Es muy serio… Necesitamos aumentar el suministro, y en eso es en lo que estamos trabajando” afirma Dominique Porteaud, trabajador de ACNUR especializado en agua y saneamiento. Porteaud añade que sin agua potable suficiente, la gente recurriría a fuentes alternativas no tratadas y esto podría llevar a la aparición de enfermedades. Zenab, sin embargo, está agradecida para tener cualquier tipo de agua, y explica que en su pueblo (Ab Garadil) “tuvimos una bomba de agua, pero todo fue destruido (cuando fue atacado)”. Ella, su esposo y sus hijos son algunos de los miles de sudaneses y chadianos que han huido a la región de Tissi para escapar de las luchas entre comunidades en el oeste de Darfur desde enero. La familia pasó semanas en la remota zona fronteriza, donde el acceso es muy difícil y donde estuvieron bebiendo agua no potable de pequeños agujeros que cavaron en la tierra. El hijo menor de Zenab, Ali, de dos años, enfermó y todavía no se ha recuperado. Cuando ACNUR conoció a la familia, el niño recibía tratamiento para la diarrea en el puesto de salud en el campo de Ab Gadam. Su caso recuerda la importancia del acceso al agua potable, al saneamiento y a la higiene en situaciones de emergencia como esta. Antes y desde que se trasladó a los refugiados lejos de la zona de peligro, en la frontera de Tissi en las últimas semanas, ACNUR y sus socios han estado buscando formas de garantizar un suministro de agua suficiente por lo menos para satisfacer las necesidades más básicas, como beber, cocinar o mantener una higiene. Esto se hará más difícil con el inicio de la temporada de lluvias y por eso ACNUR está reforzando los polvorientos caminos que comunican el lago con el campo. “Es una paradoja” dice Philippe Creppy, coordinador de emergencias de ACNUR en la zona. “Estamos en una carrera contra el agua de las lluvias y al mismo tiempo estamos tratando de movilizar todos los esfuerzos para suministrar agua potable”. Desde que se abrió el campo en mayo, ACNUR ha estado transportando agua por carretera desde un lago en la ciudad de Tissi. Pero Tissi quedará incomunicada cuando las lluvias lleguen, así que la Agencia de la ONU para los Refugiados ha estado valorando cómo implementar otras medidas para mantener y eventualmente aumentar el suministro de agua. Estas medidas incluyeron, por ejemplo, aumentar el número y tamaño de tanques de almacenamiento y bidones plegables en el lugar, así como el número de tanques de agua. También se ha continuado buscando, con algún éxito, pozos productivos. Aunque ACNUR está contento por este descubrimiento, la fuente principal de agua por el momento será un lago situado a unos 9 kilómetros de Ab Gadam. El problema con el lago es que el agua es impura y no apta para beber. Sin embargo, se ha construido una planta de tratamiento de aguas con la ayuda de los socios de ACNUR Norwegian Church Aid y el Comité Internacional de Rescate. Tratada con químicos en grandes tanques con forma de cebolla, el agua marrón del lago sale clara, limpia y lista para beber y cocinar tras un ciclo de 11 horas. Actualmente, la planta puede producir suficiente agua limpia como para suministrar a cada refugiado por lo menos 10,5 litros por día, por encima del nivel mínimo de supervivencia,pero todavía muy por debajo del mínimo recomendado en situaciones de emergencias. Así, aunque no hay colas en el campo para recoger agua, el Comité Internacional de Rescate está instalando otra planta de tratamiento mientras que la perforación de pozos continúa a buen ritmo. Algunos refugiados están encontrando sus propias fuentes de agua. Halima, amiga de Zenab, recoge el agua de lluvia, al igual que hacía en su pueblo, y la usa para lavar la ropa, limpiar ollas y sartenes, y para la higiene de su familia. Al igual que Zenab, ella entiende lo importante y esencial que es el agua limpia para la salud. Pero no todo el mundo lo sabe y por eso ACNUR y sus socios llevan a cabo programas de sensibilización sobre la importancia del agua limpia, el saneamiento y la higiene. “Es importante que todo el mundo, incluidos los niños, conozcan cómo usar bien el agua y los peligros que conlleva beber agua sucia” dice Barka Mahamat Barka, el experto de agua y saneamiento de ACNUR. Los propios refugiados se están involucrando en los esfuerzos por hacer un mejor uso de los suministros de agua. Recientemente se eligió un comité de agua con el fin de controlar el suministro. Mientras tanto, Zenab y su familia están agradecidos por su ración diaria de unos 80 litros de agua. Pero todavía le preocupa el futuro y por eso conserva su bidón lleno de agua de reserva: le hace sentirse un poco más segura.