Cada 20 de noviembre se celebra el Día del Niño en defensa de los derechos de los más pequeños. Unos derechos especialmente vulnerados entre los niños refugiados. Las guerras y conflictos armados les llevan a verse forzados a ser niños soldados, trabajadores forzosos o incluso esclavos sexuales.
Para la mitad de ellos, las niñas, sobrevivir en este entorno será aún más difícil. Problemas añadidos como la violencia sexual, la ablación o el matrimonio infantil afectan a miles de niñas refugiadas que tienen casi 3 veces más de probabilidades que los niños de ser víctimas de redes de trata.
5 datos clave sobre niños refugiados en el mundo
La Agencia de la ONU para los Refugiados pone especial atención en cuidar de los niños que huyen en busca de un nuevo hogar, un colectivo especialmente vulnerable.
Casi 4 millones de niños refugiados y desplazados bajo el amparo de ACNUR están escolarizados, pero conseguir que todos puedan llegar a cursar secundaria sigue siendo un reto para nosotros. Cada año que un niño sigue estudiando aumentará sus ingresos un 10% en el futuro. Además, es en las aulas donde aprenderá a defenderse y a cuidar de sí mismo. Con 18€ envías al colegio a un niño refugiado durante todo un año.
La brecha de género entre niñas y niños refugiados sigue siendo una realidad. Cada año, miles de niñas abandonan el colegio para casarse con apenas 13 años. ACNUR lucha contra el matrimonio infantil para evitar que las niñas tengan menos oportunidades el día de mañana.
Cuando las bombas, los tiros y la violencia persiguen a tu familia y todos huyen para salvarse, perderse en el camino resulta demasiado fácil. Cualquier movimiento en falso puede hacer que los niños desaparezcan de la vista de sus padres y acaben en otro campo o incluso en otro país. En estas situaciones, ACNUR trabaja en localizar a la familia del niño que se ha quedado solo y juntarle con su familia que le dará la mejor protección y el cariño que necesita.
Trabajamos para enviar alimentos y suplementos nutricionales a miles de niños que no han recibido suficientes alimentos. Con tres sobres al día de Plumpy Nut, un compuesto de cacahuete, leche y azúcar conseguimos que un niño refugiado recupere 1 kilo en 1 semana.
Prevenir y curar enfermedades como la malaria, la primera causa de mortalidad infantil en el mundo, es una de las líneas de trabajo de ACNUR para proteger a los niños refugiados. Con una mosquitera, un niño puede dormir seguro y libre de contagio de un mal mortal que se transmite con la picadura de un mosquito.