En las colinas de Tegucigalpa, capital de Honduras, una clase recita la tabla de multiplicar. Otra repite palabras en inglés. Todas están conectadas por un pequeño patio...
Para muchos de los pequeños que han vuelto a Afganistán, la situación no resulta nada fácil. Tras años en el exilio, sin escolarizar, sus posibilidades...
Entre el desierto del Sáhara y la sabana sudanesa, el Sahel ocupa más de 5.000 kilómetros cuadrados en un recorrido de este a oeste del continente africano. Para...
La Diputación Foral de Bizkaia ha concedido 102.926,54€ al proyecto de “Lucha contra la violencia sexual y la discriminación socio-económica de las mujeres en la República Democrá...
En España, la Fundación Lealtad es un organismo independiente que acredita a algunas asociaciones y fundaciones que se dedican a distintas causas de ayuda humanitaria, acción social...
Treinta niños refugiados tienen la oportunidad de pasar sus vacaciones en una escuela de verano creada por tres sirios que también tuvieron que dejarlo todo atrás. “¿Quié...
Ya son miles las personas que han huido de los disturbios en Nicaragua en las últimas semanas ante las crecientes tensiones políticas y episodios de violencia. Muchos de ellos...
A pesar del aumento de refugiados en 2017, su salud mejora Aunque 2017 volvió a alcanzar niveles de desplazamiento forzado récord desde la II Guerra Mundial y del brote de enfermedades...
Nuestra compañera Elisa Cortés comparte su experiencia tras viajar a los campos de refugiados donde se lleva a cabo el Proyecto MOM. "Son tantos sentimientos encontrados los que...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
Hace apenas unos días, la opinión pública internacional situó a Madaya en el mapa. Esta pequeña ciudad de la Campiña de Damasco se convirtió en la triste portada de muchos diarios e informativos de todo el mundo. Tras meses de asedio, el mundo conoció la gravísima situación en la que estaban malviviendo muchos de sus habitantes: el hambre llevaba tiempo asolando a hombres, mujeres y niños, que apenas tenían para comer la hierba que cocían con un poco de agua. El acceso de las organizaciones humanitarias a esta y otras ciudades sirias bajo asedio no fue posible hasta hace poco tiempo, cuando se permitió la entrada de varios convoys con ayuda humanitaria. Madaya llevaba incomunicada desde el mes de octubre, y la escasez de alimentos había acabado ya con la vida de varias personas. ACNUR participó en el convoy que entró la semana pasada en Madaya para llevar alimentos, medicinas y material humanitario urgente a las miles personas que necesitaban desesperadamente ayuda. Ahora mismo en Siria hay más ciudades como Madaya, asediadas e incomunicadas, donde sus habitantes luchan por sobrevivir en un contexto donde los elevados precios de los alimentos, la escasez de recursos y la constante amenaza de la muerte están minando sus esperanzas de un futuro en paz en Siria. Foah y Kefraya, en la gobernación de Idlib, son otras dos ciudades que necesitaban ayuda urgente y a las que llegaron los camiones de ACNUR y otras organizaciones humanitarias socias. Según datos de Naciones Unidas, más de 390.000 personas viven en zonas asediadas donde el acceso de las agencias humanitarias está restringido. Por su parte, la Agencia de la ONU para los Refugiados continúa trabajando en todo el territorio sirio ofreciendo materiales de refugio y de emergencia a millones de desplazados en el país, además de asesoramiento legal y psicosocial y ayudas económicas para las familias más vulnerables afectadas por la guerra. Con tu ayuda, ACNUR podrá seguir atendiendo a los desplazados afectados por la guerra en Siria. Colabora con ACNUR haciéndote socio o realizando un donativo y contribuirás a paliar la dura situación de los millones de personas víctimas del conflicto.
Los desplazados internos en Siria, civiles que se han visto obligados a huir de sus ciudades a causa de la violencia y que han tenido que buscar refugio en otros puntos del país, son algunos de los más afectados por este conflicto. Amigos y familiares les abrieron las puertas de sus casas para ofrecerles seguridad pero, a medida que el conflicto se prolonga, todas estas familias están sufriendo las consecuencias de la guerra. Hace poco, la grave situación que están viviendo los civiles que permanecen en Siria saltó a la opinión pública internacional cuando se conocieron las duras condiciones de vida de miles de familias en la ciudad de Madaya. Tras meses de asedio y nuevos bombardeos, las organizaciones humanitarias, ACNUR entre ellas, pudieron enviar un convoy con ayuda humanitaria para estas personas. Además de participar en estos convoys de envío de ayuda urgente, ACNUR está trabajando en Siria ayudando a las familias desplazadas a cubrir sus necesidades básicas. Tras realizar una evaluación de su situación, ACNUR entrega a las familias materiales básicos de emergencia. Cada paquete que se entrega está compuesto por estos materiales: Durante 2015, más de 3 millones de personas recibieron la ayuda de ACNUR El hogar es otro de los aspectos vitales de este conflicto. En este sentido, además de estos paquetes con material básico de ayuda humanitaria, que fueron entregados a más de 3 millones de beneficiarios en 2015, ACNUR trabaja para ofrecer refugio a los desplazados, distribuyendo tiendas para que vivan en los campos para desplazados de la Agencia o ayudándoles a reconstruir sus casas, dañadas en estos casi 5 años de guerra. Por otro lado, la Agencia de la ONU para los Refugiados también reparte materiales de refugio y aislamiento para reparar casas o edificios comunitarios donde se están alojando los desplazados. En este mapa te mostramos las zonas donde ACNUR está ofreciendo ayudas para el refugio: La asistencia de ACNUR a los desplazados se complementa, además, con asesoramiento legal y psicosocial y ayudas económicas en efectivo para las familias más vulnerables, entre otros. La emergencia siria es, actualmente, la mayor crisis de refugiados a la que se enfrenta ACNUR. Además de seguir ofreciendo apoyo y asistencia a los 7 millones de desplazados que hay dentro de Siria, gracias a la colaboración de socios y donantes, ACNUR pudo continuar protegiendo a los más de 4 millones de sirios que han buscado refugio fuera del país. Si tú también quieres colaborar, puedes hacerte socio a través de nuestra web. ¡Sólo te llevará 1 minuto!
Los primeros camiones que formaban parte de un convoy de 49 vehículos entregaron ayuda en Madaya, un pequeño pueblo de montaña a 40 Km al noroeste de Damasco, donde más de 40.000 civiles están atrapados y no han podido recibir ayuda durante casi tres meses. La ONU ha recibido informes creíbles de personas muriendo de hambre y asesinadas o heridas al intentar escapar de la zona. La última vez que la ONU tuvo permiso para hacer entrega de ayuda humanitaria fue en octubre. Los primeros cuatro camiones que llevaban artículos de emergencia como mantas y paquetes de comida (arroz, aceite, lentejas) obtuvieron permiso para entrar en la ciudad donde los voluntarios comenzaron a descargar la ayuda. “Una multitud de niños hambrientos alrededor”, afirmaba Saijad Malik, representante de ACNUR en Siria, en un mensaje de texto desde Madaya. “Es desgarrador ver a tantas personas que padecen hambre. Hace frío y llueve, pero hay emoción porque estamos repartiendo comida y mantas”, añadía. Otros convoyes con ayuda para 20.000 personas también han entrado en las ciudades sitiadas de Foah y Kefraya, cerca de la frontera con Turquía, en el noroeste de Siria, donde la gente también se está enfrentando desde octubre a una grave escasez de alimentos y productos básicos, no tienen acceso a la ayuda humanitaria y tampoco a la actividad comercial. En los próximos días se van a enviar convoyes adicionales con ayuda de ACNUR incluyendo mantas, ropa de invierno, bidones, artículos para el hogar y pañales, entre otros. Las organizaciones con las que trabaja ACNUR, Comité Internacional de la Cruz Roja y Media Luna Roja, y Naciones Unidas, están proporcionando alimentos y medicamentos. A medida que la crisis en Siria se acerca a su quinto aniversario, cerca de 4,5 millones de personas en el país viven en zonas de difícil acceso, incluyendo a cerca de 400.000 personas en 15 localidades asediadas que no tienen acceso a la ayuda que necesitan desesperadamente. El año pasado, sólo el 10% de las solicitudes de acceso a estas áreas se aprobaron y se pudo entregar ayuda.