Shamsa y Thuha son hermanas y refugiadas. Aprendieron a esquivar las bombas antes incluso que a leer y escribir. La mayor, aún recuerda cuando estalló la guerra en Siria:...
Decenas de fotógrafos de todo el mundo se trasladan a países en guerra, en conflicto o a los lugares con las climatologías más adversas. Sus imá...
Calentar el agua, alumbrar sus casas, mantener la comida refrigerada o cargar el móvil para comunicarse con amigos y familiares era, hasta hace meses, un imposible para los miles...
Entérate de los conciertos solidarios a los que puedes asistir en tu ciudad y convierte tu tiempo de ocio en ayuda para las personas que han tenido que huir...
ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, y Google lanzan una web para dar respuesta a las principales preguntas sobre refugiados sirios en todo el mundo. Para Filippo...
ACNUR Euskal Batzordea presenta la semana del 5 de junio un ciclo de conferencias en Bilbao, Vitoria y Donostia, denominado "Otra historia de la historia”, donde se debatirá sobre la presencia...
Un nuevo spot publicitario de ACNUR llega a la televisión con el lema “No podemos cambiar la historia. Pero sí cambiamos historias”.
Entre 1983 y 2005, la guerra civil en Sudán dejó a miles de niños huérfanos o separados de sus padres. Estos menores no acompañados, más tarde, fueron...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
La asociación de estudiantes Fénix de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga inició el 14 de diciembre una campaña de recogida de tapones de plástico en la facultad, para recaudar fondos que se destinarán al programa de ACNUR para afrontar la emergencia en el Sahel y proporcionar agua potable a la población maliense refugiada en esa región. Con el objetivo de reunir la máxima cantidad de tapones, los miembros de Fénix han instalado cajas de cartón en la cafetería y reprografía de la Facultad y han montado un stand informativo sobre la situación de los refugiados y la labor de ACNUR para asistirles y protegerles. La campaña está resultando un gran éxito y estará en funcionamiento hasta finales de febrero. Es una de las iniciativas con mayor participación, colaboración y acogida por parte de la comunidad universitaria malagueña.
Saeed, de 44 años, vino a Pakistán en 1991 para estudiar pero no pudo volver a Ruanda por el genocidio que comenzó en 1994 en su país, así que se registró como refugiado con ACNUR. Regresó a su país la víspera de Año Nuevo, a la provincia de Gitarama, en la Ruanda central, junto a su esposa Benimana Alice Aliya, de 34 años, y sus cuatro hijos. Eran los primeros ruandeses repatriados bajo el programa de repatriación voluntaria facilitado por el ACNUR en Pakistán. Dos de los hermanos de Saeed y muchos primos estaban entre los miles que fueron asesinados durante la guerra en Ruanda. "Perdí el contacto con mi familia. No supe si estaban vivos o muertos hasta comienzos de 2011, cuando contacté con mi familia con la ayuda de un oficial de extranjería de Ruanda que estaba de visita oficial en Pakistán", dijo Saeed. La familia llamó hogar durante años a una oscura y maloliente habitación de un vecindario pobre en Islamabad, la capital de Pakistán. "No ha habido ni una sola noche en la que no soñase con volver a casa", dijo Aliya con la voz suave. Rodeada de las posesiones de la familia, la mujer empaquetó con cuidado en una bolsa pequeña lo que se iban a llevar con ellos. Aliya, también ruandesa, estaba estudiando en la misma universidad que Saeed. Se casaron en 2003 y formaron una familia. "Me sentí completo cuando conocí a Aliya, era como una brisa de aire fresco tras todos los años que pasé solo en Pakistán", recuerda Saeed. La felicidad por volver después de 21 duros años en el exilio era incontenible y se mostraba en sus ojos y sonrisas. Saeed ha vivido una vida precaria todos estos años. Su único ingreso, aparte de la Prestación de Subsistencia de ACNUR, era lo que ganaba como profesor de árabe y del Corán. Con su familia ampliándose, Saeed dijo que para él “se estaba convirtiendo en una dificultad cada vez mayor el poder llegar a fin de mes. El alquiler, la escuela y los gastos diarios se hicieron difíciles de manejar". Poco después de que Saeed estableciera contacto con su familia y supiera que sus padres estaban vivos y ansiosos por verle, decidió volver a casa. Pero procesar la solicitud de repatriación voluntaria se prolongó ya que no había una embajada ruandesa en Pakistán. ACNUR facilitó su regreso en coordinación con el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) a través de la embajada ruandesa en China. El sueño de Saeed y Aliya se hizo realidad cuando el CICR emitió un visado especial y la OIM ayudó a obtener el permiso del Ministerio de Extranjería paquistaní para su viaje. Nacidos y criados en Pakistán, para las dos hijas y los dos hijos de la pareja Ruanda es una tierra extraña. "Han visto África en el National Geographic y hacen todo tipo de preguntas graciosas sobre África", dijo Saeed. "Bilquees (la hija de nueve años) me pregunta, ¿tienen Roti (pan paquistaní) y Biryani en Ruanda? ¿Tendremos que comer arañas?" dice Aliya, riéndose. "No miraré atrás y no hablaré o pensaré sobre los años difíciles que hemos vivido aquí cuando lleguemos a Ruanda" afirmó Aliya. Saeed además añadió: "Quiero que mis hijos crezcan en su país; Quiero un futuro mejor para ellos". "La repatriación voluntaria es nuestra solución preferible para acabar con una situación de refugiados. Siempre es una gran placer facilitar la vuelta de familias y gente", dijo la Asistente del Representante de ACNUR para la Protección, Monique Ekoko, en Islamabad. "La vuelta de Saeed marca el principio del fin de su vida como refugiado y les deseo mucha suerte en su nuevo comienzo". Además del 1,65 millón de refugiados afganos, Pakistán acoge a unos 750 refugiados no afganos registrados por ACNUR, principalmente procedentes de Somalia, Irán e Irak. En 2012 ACNUR facilitó la vuelta de 13 refugiados no afganos desde Pakistán: la familia de Saeed y siete argelinos. Los planes de Saeed para el futuro próximo incluyen la escritura de unas memorias sobre su vida como refugiado en Pakistán, "quiero que la gente de todo el mundo sepa cómo de hospitalaria y generosa ha sido la gente de Pakistán. Les rendiré homenaje a través de mis memorias, que pretendo escribir pronto InshaAllah (si Dios quiere)” dijo Saeed.
En la zona más desértica de Mauritania se refugian miles de personas procedentes de Mali que huyeron del conflicto que asola el norte del país desde los comienzos del 2012. Para contribuir a satisfacer sus necesidades más básicas, como son las relacionadas con el agua, la alimentación o la protección, la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo destinará 1.000.000,00 euros al programa de ACNUR en el campo de refugiados de Mbéra. El Convenio entre la AACID y ACNUR se firmó el pasado 28 de diciembre, y en el acto de la firma el Vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, destacó entre otras las enormes dificultades a las que se enfrentan los refugiados cada día, y el esfuerzo solidario que hacía la ciudadanía andaluza para poder ayudar a los que menos tienen. La representante de ACNUR en el acto, Mª Jesús Vega, agradeció a la AACID su larga trayectoria de apoyo al ACNUR, y especialmente el realizado con la firma de este último convenio, dadas las dificultades de financiación a las que se enfrenta actualmente ACNUR para poder realizar su trabajo.