Soluciones a largo plazo

Cuando miles de personas huyen de países en guerra o conflicto, lo primero que necesitan es recibir inmediatamente comida, una lona de plástico para protegerse, botellas de agua o medicinas.

Pero esos conflictos pueden llegar a durar muchos años. Un refugiado pasará una media de 17 años viviendo en un campo. Durante ese tiempo lo más seguro es que su situación deje de aparecer en las noticias, lo que hará que los fondos escaseen y cada vez sea más difícil dedicar la ayuda a las soluciones a largo plazo: esas que ayudan a erradicar los problemas de raíz y a construir un futuro duradero.