Niños refugiados acuden a la escuela: Aprendiendo a vivir

Niños africanos de Uganda acuden a la escuela en un campo de refugiados
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Aprender a leer, a escribir y a vivir..., permitirá a los millones de niños refugiados que hay en el mundo construir un futuro mejor para ellos y sus comunidades. Gracias a los programas educativos que ACNUR tiene en marcha en los campos de refugiados, miles de niños están pudiendo continuar con sus estudios. Con tu ayuda podremos hacer todavía más.

Según la UNESCO, si todas las niñas cursasen los estudios de educación primaria, los matrimonios infantiles disminuirían un 14%. La educación proporciona un lugar seguro a los niños refugiados, reduce el trabajo y la explotación infantil, el número de matrimonios y embarazos en la adolescencia. En la escuela los niños pueden relacionarse, desarrollar la autosuficiencia y el pensamiento crítico, trabajar en equipo y mejorar la autoestima.

Otro informe de la UNESCO afirma que la educación de las niñas refugiadas proporciona bienestar y prosperidad en el entorno familiar y en el de la comunidad. Sin embargo, en secundaria hay 7 niñas por cada 10 niños.