Bajo el título “Con falta de fondos”, ACNUR publica hoy un informe sobre las crisis humanitarias con mayores problemas de financiación.
Publicado por Filippo Grandi, Alto Comisionado de la Agencia de la ONU para los Refugiados, en el Financial Times. “Mientras los titulares de todo el mundo sobre refugiados están...
Un año más contamos con el apoyo del Ayuntamiento de Vigo, destinando esta vez 40.000 € para la población siria refugiada en la gobernación de Mount Lebanon, a...
Tras el último desembarco del Aquarius en Malta, y el ofrecimiento de Francia, Alemania, Portugal y España de reubicar a los desembarcados, el único barco de rescate que quedaba...
El propósito del presente proyecto subvencionado por la Agencia Extremeña de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AEXCID) con 200.467€ es contribuir al proceso de protección internacional de...
A menudo, los debates sobre cómo se financia una ONG, sobre si el dinero llega hasta quien lo necesita, si es mejor donar en especie o en dinero, aparecen...
A menudo, pensamos en Internet como un mero pasatiempo sin darnos cuenta del impacto real que tiene estar conectados. Estudiar una carrera, abrir un negocio o buscar a tus padres...
Un joven reportero de 18 años, decidido a llevar la radio a los rohingya y las preocupaciones de los rohingya, a la radio.
De acuerdo con el Plan de Respuesta Humanitaria para Siria 2018, hay más de 12 millones de personas sirias que necesitan ayuda humanitaria; 6,6 millones de personas desplazadas dentro de Siria. El...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
En aquel momento, Sabah huyó con su familia de una muerte segura bajo las bombas. Cuatro años después, ha vuelto a su hogar y se lo ha encontrado destrozado por los combates que se han sucedido en este barrio durante este tiempo de guerra. En cuestión de segundos, miles de hogares sirios quedaron destruidos. Eran las casas que estuvieron construyendo a lo largo de años e incluso décadas, los hogares donde crecieron generaciones de sirios y donde fueron a parar los ahorros de toda una vida. “Todos mis buenos recuerdos están en esta casa. No quería irme y perderlos”, dice Sabah. Sin embargo, todo eso ahora se ha perdido. “Cuando la casa fue bombardeada sentimos una enorme explosión. Salimos corriendo, miramos hacia arriba y vimos que uno de los pisos se había derrumbado”, recuerda Sabah. Regreso a las ruinas Su familia ha sido una de las primeras en regresar a un barrio que hoy parece una ciudad fantasma, pero donde poco a poco empieza a haber señales de vida. Algunos vecinos que han vuelto, están poco a poco reconstruyendo algo parecido a una vida normal: algunas escuelas han reabierto y se vuelve a ver en las calles pequeños puestos de frutas y verduras improvisados por desplazados que han retornado a Homs. Más de 6,6 millones de personas están desplazadas dentro de Siria. A Sabah y otros desplazados internos que están regresando, reconstruir sus casas les costará mucho dinero que hoy por hoy no tienen. Aunque todavía no ha acabado el conflicto, muchos sirios son conscientes de que, si algún día se restablece la paz, llevará años volver a la normalidad. Y que eso costará mucho dinero y esfuerzo. Pero Sabah no quiere esperar años, así que ya ha empezado a buscar soluciones para mejorar su vida: para sobrevivir -y ayudar, de paso, a otras familias-, alquila dos de las tres plantas de su casa. En una de ellas está viviendo ahora una familia que ha tenido que desplazarse varias veces, la última de ellas desde la ciudad de Raqqa, ahora bajo control del Estado Islámico. “Siento su dolor” asegura Sabah. “Han luchado por sobrevivir, han tenido que huir y han perdido sus casas. Me siento mal por ellos, por eso ayudo a los desplazados, para que no tengan que abandonar nuestro país”, añade. Su actitud decidida y positiva sirve de motivación para las personas que hoy conviven con ella entre las ruinas de su casa. “Tenemos que ser pacientes y optimistas”, afirma. “De otra forma no podremos salir adelante. Tenemos que ser valientes, no podemos ser débiles. Así podremos reconstruir nuestras casas y hacerlas incluso mejor de lo que fueron”. Costará años recuperar todo lo perdido y curar tantas heridas, pero gracias a personas como Sabah y otros residentes que poco a poco están regresando a Bab Amr, todavía queda algo de esperanza en este rincón de Siria destruido por la guerra. NOTICIAS RELACIONADAS: 5 años de guerra en Siria. Envía ayuda Hussam, un futuro ingeniero El hombre más viejo del mundo, ¿un refugiado sirio?
A medida que el conflicto sirio se ha ido prolongando en el tiempo, la situación de los civiles que han huido de Siria ha ido complicándose poco a poco. A lo largo de estos cinco años de guerra, más de 4 millones de sirios han ido abandonando su país. Ha sido un éxodo lento y a veces silencioso, un destierro que ha llevado casi el 20% de la población siria a buscar refugio en los países vecinos (Jordania, Turquía, Egipto, Líbano e Irak). Pero el enquistamiento del conflicto y la falta de soluciones políticas ha hecho que la crisis siria llegue hasta las propias puertas de Europa. Desde el año 2014, cuando empezaron a llegar barcos cargados de refugiados e inmigrantes a Italia, el goteo de sirios que huían desesperados de la pobreza en países como Líbano en países como Líbano o Turquía no ha cesado. Sin embargo, fue en septiembre de 2015 cuando esta crisis asaltó las televisiones de todo el mundo con una imagen demoledora: la del pequeño Alan ("Aylan") muerto en las costas turcas. El mundo abrió los ojos entonces al drama humanitario que llevaba meses sucediendo en el Mediterráneo y en las costas europeas de Italia y Grecia. Desde entonces, el flujo de refugiados e inmigrantes económicos ha seguido aumentando. Ni el cierre de fronteras ni la amenaza de la muerte en el mar ha detenido a estas familias desesperadas en su deseo de vivir, de encontrar un lugar que les de cobijo lejos de la guerra y donde reiniciar sus vidas. Europa: una última esperanza para los refugiados La principal causa que ha empujado a todas estas familias sirias a cruzar el Mediterráneo es una: la desesperación. Desesperación por encontrarse, tras cinco años, sin futuro en su país. Y desesperación porque muchas de ellas llevan años viviendo como refugiados en los países vecinos de Siria, agotando sus pocos ahorros y sobreviviendo en condiciones de pobreza en muchos casos. Sin más opciones de futuro en los países de acogida, muchos sirios se han lanzado al mar en busca de una última oportunidad en Europa. Sin embargo, a su llegada, no siempre han encontrado las puertas abiertas. ACNUR ha hecho pública en varias ocasiones su preocupación por la situación que se está viviendo en Europa y por la falta de iniciativas políticas que permitan el acceso al asilo para todos estos refugiados. La fortaleza europea se ha ido blindando con el paso de los meses, pero los refugiados han seguido llegando. Y probablemente, mientras no se encuentre una solución política y pacífica al conflicto, el éxodo sirio continuará. La atención a a estos refugiados a lo largo de su ruta por Europa es una de las principales prioridades del trabajo de ACNUR ahora mismo. En Grecia, tal y como ha alertado ACNUR, podría vivirse una crisis humanitaria inminente si no se dan soluciones a las personas que permanecen atrapadas en el país. Dar asistencia humanitaria básica a estas personas es vital para que sus condiciones de vida en las fronteras europeas sean lo más dignas posibles. Con independencia de las decisiones políticas que determinen el futuro de estos refugiados en nuestro continente, ACNUR seguirá trabajando para estar a su lado, atender sus necesidades y asesorar a los gobiernos en Europa para que el respeto de los derechos fundamentales de estos refugiados prime sobre los intereses políticos o fronterizos.
El mes de marzo está marcado en el calendario internacional como la fecha del comienzo de la guerra en Siria, pero para millones de civiles sirios es un mes grabado en su memoria con el sonido de los primeros combates y ataques a sus ciudades. Marzo de 2011 es una fecha que los sirios jamás podrán olvidar, puesto que marca el comienzo del fin de sus vidas tal y como las conocían entonces. En el quinto aniversario de la guerra siria, los datos abruman: unos 13,5 millones de personas necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir dentro del país (incluyendo 6 millones de niños); 6,6 millones han tenido que desplazarse dentro de Siria -a veces en varias ocasiones-; aproximadamente 2,4 millones de personas no tienen un refugio adecuado bajo el que cobijarse; la pobreza afecta a casi el 80% de las personas que siguen en el país, tratando de sobrevivir en una patria que ya apenas reconocen... Hay otras claves para entender el conflicto en Siria. A todos estos datos hay que sumar los más de 200.000 muertos que ha causado el conflicto y los 4,8 millones de refugiados que han huido del país en busca de seguridad a Jordania, Líbano, Turquía, Irak… e incluso arriesgando su vida para llegar a Europa. Nuevos bombardeos se suceden en Siria en una guerra que ya parece interminable. ¿Cómo ayuda ACNUR a los civiles atrapados en Siria? Según datos de la OCHA (Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios), unos 4,6 millones de sirios se encuentran en zonas de difícil acceso. Esta cifra incluye a más de 400.000 civiles atrapados en zonas asediadas. El envío de ayuda humanitaria a estas localizaciones no siempre es fácil, pero la dramática situación de los civiles en estos lugares hace más necesario y urgente que nunca el reparto de materiales básicos y alimentos. A los convoys con ayuda humanitaria que se enviaron el pasado mes de enero a las ciudades de Madaya, Foah y Kefraya se ha sumado recientemente un nuevo convoy para los sirios atrapados en Moadamiyeh. 51 camiones de ACNUR y Unicef cargados de mantas, lonas de plástico y utensilios de higiene, entre otros, entraron en esta ciudad asediada situada a 10 kilómetros de la capital, Damasco. Además de estos convoys en los que participa ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados mantiene en Siria una operación de ayuda y asistencia a los desplazados por la guerra y a los refugiados de otras nacionalidades que permanecen en el país. Solo en estos últimos meses, la ayuda para el invierno de ACNUR llegó a más de 452.000 personas. En todo 2015, se repartieron más de 9 millones de productos de ayuda humanitaria en toda Siria (esteras, utensilios de cocina, lonas de plástico, mantas térmicas, bidones de agua…..) y se ayudó a unas 61.000 personas vulnerables a mejorar sus refugios. Es el caso de Mohammed, que huyó hace 3 años de su ciudad, Daraya, para acabar viviendo con su familia en una tienda en Al-Khiarah, en la Campiña de Damasco. Gracias a la ayuda de ACNUR, su refugio ahora está mejor aislado y tiene un aseo y electricidad. 1,2 millones de hogares han quedado dañados por la guerra en Siria y más de 400.000 completamente destruidos. La pérdida de sus casas ha hecho que más de 1,7 millones de personas se encuentren actualmente viviendo en campos para desplazados en Siria gestionados por ACNUR. Detrás de todas estas cifras se encuentran vidas rotas por la guerra, nombres propios de personas que hasta hace cinco años llevaban una vida normal y que hoy sólo sueñan con recuperar una parte de ella.