Pensar que no puedes hacer nada para cambiar el mundo es el camino seguro para que sea así. Pero desde que, después de la II Guerra Mundial, se decidió...
Aunque nadie pone en duda que la ayuda humanitaria en muchos países de África sigue siendo necesaria, los africanos son parte esencial del cambio. A través de 7 historias...
En los últimos 3 meses, la guerra en Yemen se ha cobrado 1.500 víctimas civiles. La situación en el país, donde más de la mitad de la població...
Pese a dificultades y restricciones, ACNUR ha conseguido realizar con éxito 23 operaciones de evacuación desde Libia a países seguros.
A pesar de ser una de las emergencias humanitarias más dramáticas de todo el mundo, tras 3 años de guerra en Yemen y el hambre castigando el paí...
El acceso a agua potable se ha convertido en un sueño para muchas de las personas que resisten en la parte occidental del páis. La sequía en...
Los proyectos de ACNUR en todo el mundo abarcan tantas áreas y países en todo el mundo, que resulta difícil de resumir. Por su categoría de Agencia...
Adia no es su nombre real. El de verdad no ha sido publicado para proteger su identidad. Tampoco su rostro puede verse claramente por el mismo motivo. En cambio, su...
Desde que se abrió la oficina de recaudación de fondos para ACNUR en España, hoy hace 25 años, se han recaudado cerca de 500 millones de euros para los...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
La educación es básica para que un niño refugiado recupere su infancia y sea una persona de provecho para sí misma y su comunidad. Consciente de ello, la Fundación Bancaria Unicaja acordó el pasado mes de julio colaborar con el programa de ACNUR, Educa a un niño, destinado a impulsar mejoras educativas en diferentes contextos de población refugiada y desplazada en diferentes países. De esta forma, la Obra Social Unicaja se une a esta iniciativa internacional que espera conseguir, para finales de 2018, que un total de 1.060.300 niños y niñas refugiados en países como Siria, Sudán, Etiopía o Pakistán accedan a una educación primaria adecuada. Gracias al programa Educa a un niño, la brecha entre los más de 16 millones de niños refugiados y quienes tienen acceso a la educación dentro de los campos es cada vez menor. Desde el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, se trabaja para hacer llegar la educación hasta aquellas personas que han tenido que huir de sus casas. La ayuda recibida a través de este programa va destinada a: Facilitar el acceso a la educación, financiando desde la construcción y rehabilitación de escuelas en áreas donde no hay suficientes infraestructuras. Formación de maestros. Eliminación de barreras para el acceso a la educación como el uniforme escolar o material educativo y de papelería. Equipos de deporte y materiales para minimizar riesgos de exclusión. Promoción de actividades comunitarias para promover la educación en entornos como la familia y líderes de las comunidades para garantizar un futuro a largo plazo. Para ello, la ayuda de entidades colaboradoras a través de nuestros programas con fundaciones y empresas a través de Responsabilidad Social Corporativa, son fundamentales. Agradecemos a la Fundación Bancaria Unicaja su interés en apoyar la educación a niños y adolescentes refugiados a través de la labor de ACNUR.
Después de que algunas zonas en el noreste de Nigeria fueran recuperadas del control de Boko Haram, el gobierno nigeriano comenzó a facilitar el regreso de cientos de personas a sus casas. Tras el retorno, surgen nuevas necesidades de ayuda humanitaria. Desde el pasado mes de agosto, el gobierno de Nigeria ha facilitado cientos de retornos desde Maiduguri, capital del estado de Borno, hacia las ciudades de Dikwa, Konduga y Mafa. Las autoridades locales dicen haber realojado a 1.120 personas en Dikwa y se planean más movimientos en las próximas semanas. Los retos para estos retornados son inmensos. “Todavía no podemos cultivar nuestras tierras, los alrededores de Gwoza no son seguros” La ciudad de Gwoza, situada a 150 kilómetros al sudeste de Maiduguri, fue recuperada en el mes de marzo. Desde allí, 300.000 personas huyeron entre 2015 y 2016 para escapar de Boko Haram y 70.000 han vuelto desde el pasado marzo, según las autoridades locales. Pero la vuelta no es sencilla: el 70% de la ciudad ha sido devastada y mientras el gobierno reconstruye algunas infraestructuras, como el hospital de la ciudad, ACNUR y otras asociaciones trabajan ayudando a que los desplazados que llegan a Gwoza tengan un refugio. Organizaciones como UNICEF o Médicos sin Fronteras se encargan de la asistencia médica. El futuro de los niños también es una preocupación: muchos sufren de deshidratación y malaria, por lo que distintas organizaciones les proveen de cuidados médicos. Con la presencia militar, las personas retornadas cuentan a ACNUR que se sienten seguras en Gwoza, aunque muchos aún no están preparados para volver a casa. ACNUR reitera que el retorno debe ser algo voluntario y que la gente debe tener acceso a información y conocer la situación que encontrarán al volver para poder tomar una decisión. Los retornados se enfrentan a la escasez de alimentos y al miedo a Boko Haram En Maiduguri y en las áreas más recientemente accesibles del estado de Borno, muchos retornados cuentan que están preocupados por su seguridad: escasez de alimentos y acceso limitado a agua, comida, refugio y asistencia médica. La estación de siembra ha acabado y las familias temen no tener suficiente comida, a pesar de que el gobierno les entrega 25 kilos de arroz y otros alimentos básicos. Otros, se ven disuadidos por la presencia en sus tierras de minas y explosivos improvisados, que sumados a la inseguridad en las calles paralizan el comercio local. Ciertas mujeres de Maiguguri están asustadas de tener que volver a sus distritos debido a la presencia de Boko Haram. Algunas de ellas fueron secuestradas entre 2014 y 2015, forzadas a casarse y permanecieron cautivas durante meses, antes de ser liberadas. ACNUR sigue ampliando su presencia en el nordeste con el despliegue de trabajadores adicionales y planea construir 1.400 refugios adicionales para emergencias y distribuir 2.500 kits de refugio en áreas como Borno, recuperadas por el gobierno local. Más de 2.2 millones de personas han sido desplazadas en el norte de Nigeria debido a la violencia relacionada con Boko Haram desde 2014, incluyendo más de 2 millones de desplazados internos y 190.000 refugiados en países vecinos como Camerún, Chad y Níger. Muchos, todavía necesitan ayuda humanitaria para poder sobrevivir o regresar a su hogar.
En lo que va de año, más de 300.000 personas han alcanzado las costas del Mediterráneo. En septiembre de 2016 ya se han sobrepasado los 300.000 refugiados y migrantes que han llegado hasta las costas europeas cruzando el Mediterráneo. Aunque el dato es considerablemente más bajo que los 520.000 que se registraron en los primeros nueve meses de 2015, la cifra sobrepasa con creces los 216.054 que llegaron durante 2014. ACNUR ha pedido que se abran nuevos caminos para admitir y agilizar la reubicación de refugiados fuera de Italia y Grecia. Aunque el número de personas que ha cruzado este año el Mediterráneo es un 42% menor al del mismo periodo de 2015, el número de muertos o personas desaparecidas es de 3.211, sólo un 15% por debajo del total del año pasado. Según las previsiones, al acabar el año, 2016 será el año con mayor número de muertos en el Mediterráneo. Las rutas y las condiciones en las que se embarcan miles de personas son cada vez más arriesgadas peligrosas, aumentando la mortalidad del camino. Libia se ha convertido en una trampa mortal desde donde ACNUR ha evacuado a cientos de mujeres y niños que han sufrido situaciones de torturas, abusos, tráfico sexual y esclavitud. En la huida, se enfrentan a circunstancias inhumanas, como las que han tenido que afrontar las personas rescatadas por el Aquarius sin poder desembarcar durante días. Naufragios, islas abarrotadas y cientos de niños que llegan solos hasta la costa son la muestra más evidente de que esta crisis olvidada no cesa. Migrantes y refugiados en Grecia e Italia suman más de la mitad que en 2015 Entre los refugiados en Europa, la evolución está siendo muy diferente en 2016 en los distintos países de llegada. Mientras que en Italia las cifras de personas que han llegado durante los primeros meses de este año son muy similares a las del mismo periodo del año anterior (130.411 frente a 132.071) y las peticiones de asilo se han multiplicado por dos, en Grecia ha disminuido un 42 % el número de refugiados y migrantes. Durante 2016, los refugiados y migrantes llegan en forma de goteo: Más de 67.000 personas llegaron a Grecia en enero, mientras que en septiembre poco más de 2.000 refugiados y migrantes se suman a estas cifras. El total supone el 57% de los que se registraron en los primeros nueve meses de 2015. Entre quienes llegan a Grecia, el 48% son refugiados sirios, el país principal de procedencia de refugiados en Europa, le siguen un 25% procedentes de Afganistán, 15% de Irak, 4% de Paquistán y 3% de Irán. En cambio, hasta Italia llega un 20% procedente de Nigeria, 12% de Eritrea y un 7% de la suma de Gambia, Guinea, Sudán y Costa de Marfil, todos ellos países que se han visto envueltos en conflictos en los últimos años. Dada la situación, según el portavoz de ACNUR, William Spindler, se necesita urgentemente que los estados agilicen y aumenten la admisión de refugiados en sus fronteras con medidas como reasentamientos, patrocinadores privados, unificaciones familiares o becas estudiantiles, entre otras. Con ello se busca evitar los peligrosos viajes en botes por el Mediterráneo, así como el tráfico de personas. Al mismo tiempo, existe la necesidad de que el plan de la UE y los Estados miembros de realojar a 160.000 solicitantes de asilo, principalmente ubicados en Grecia e Italia sea implementado en su totalidad. A día de hoy, 3.791 solicitantes han sido reubicados desde Grecia y 1.156 desde Italia, lo que supone el 3% del número inicial.