En España, la Fundación Lealtad es un organismo independiente que acredita a algunas asociaciones y fundaciones que se dedican a distintas causas de ayuda humanitaria, acción social...
Treinta niños refugiados tienen la oportunidad de pasar sus vacaciones en una escuela de verano creada por tres sirios que también tuvieron que dejarlo todo atrás. “¿Quié...
Ya son miles las personas que han huido de los disturbios en Nicaragua en las últimas semanas ante las crecientes tensiones políticas y episodios de violencia. Muchos de ellos...
A pesar del aumento de refugiados en 2017, su salud mejora Aunque 2017 volvió a alcanzar niveles de desplazamiento forzado récord desde la II Guerra Mundial y del brote de enfermedades...
Nuestra compañera Elisa Cortés comparte su experiencia tras viajar a los campos de refugiados donde se lleva a cabo el Proyecto MOM. "Son tantos sentimientos encontrados los que...
Era un 27 de julio de hace 65 años, habían pasado algo más de tres años desde el comienzo de la guerra de Corea cuando, por fin, se...
¿Quién podría prescindir del “Chupinazo” con motivo de Santa Ana en los pueblos de Navarra? ¿Qué chulapo o chulapa no ha salido a celebrar la Verbena de la...
ACNUR acompaña a un convoy interinstitucional de las Naciones Unidas y la Media Luna Roja Árabe Siria para llevar material de ayuda humanitaria a casi 20.000 personas en el rural...
La crisis de Siria después de 7 años sigue provocando muertos, heridos, destrucción de infraestructuras públicas, degradación de los servicios públicos, pérdida de viviendas...
Volver a Empezar es el primer podcast del Comité Español de ACNUR, conducido y presentado por Molo Cebrián, creador de Entiende Tu Mente o Saliendo Del Círculo.
En esta nueva temporada de Volver a Empezar hablamos con mujeres que se han visto desplazadas por la fuerza, pero que no se dejan definir por estas circunstancias. Son mujeres incansables, que día a día superan la adversidad y la desigualdad y que además luchan por aquello en lo que creen: una vida digna para todas, para poder vivir en paz. Casi 60 millones de mujeres y niñas están desplazadas en todo el mundo, a ellas les dedicamos la novena temporada del Podcast del Comité español de ACNUR.
En la Temporada 8 de "Volver a empezar", el podcast del Comité español de ACNUR, nos preguntamos: ¿Puede el deporte convertirse en refugio? Para responder a esta pregunta hemos hablado con varias personas refugiadas que han tenido que huir de sus hogares, dejar su país y comenzar de cero en España. Personas a las que el deporte les ha salvado la vida. ¿Y cómo es posible esto? En muchas ocasiones lo es gracias a organizaciones, fundaciones y asociaciones que apuestan por el deporte como herramienta integradora de las personas refugiadas. Y es que el deporte integra, empodera, une, ayuda y puede convertirse en hogar, especialmente cuando el tuyo ha quedado muy lejos.
¿Te imaginas tener que abandonar tu país y empezar de cero para poder salvar tu vida? El protagonista de esta temporada tuvo que hacerlo: le llamaremos Juan. Por motivos de protección, prefiere no decir su nombre, ni de dónde viene, pero sí puede contarnos cómo ha logrado comenzar una nueva vida en un pequeño pueblo de la llamada España rural, ayudando a combatir el despoblamiento. Allí, donde muchos otros no quieren ir, Juan está construyendo un hogar seguro junto a su familia. Acompáñanos a conocer su historia en la séptima temporada del podcast del Comité español de ACNUR.
El cambio climático ha llegado para quedarse y marcar nuestro presente y nuestro futuro. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Qué consecuencias tiene y cómo podemos luchar ante su avance? ¿Cómo afecta a las personas más vulnerables del planeta? En la temporada 6 de "Volver a empezar" resolvemos estas preguntas sobre el cambio climático hablando con expertos en el tema. Te esperamos.
Como no podía ser de otra manera, dedicamos la Temporada 5 de Volver a empezar a Ucrania. Queremos conocer de cerca cómo se vive en un país en guerra, cómo es huir de este conflicto y comenzar de cero en un lugar nuevo. Pero también vamos a mostrar qué labor está realizando Acnur en esta situación y cómo podemos ayudar cada uno de nosotros. Te esperamos.
Esta es la historia de una persona que gracias al boxeo tuvo una segunda oportunidad. No solo ella, sino también toda su familia.
Ella es Sadaf. Mujer, boxeadora, refugiada, valiente y luchadora. Nació en Afganistán, uno de los peores países del mundo para nacer mujer. Si quieres conocer su historia, ¡dale al play! y si te emociona tanto como a nosotros, comparte este podcast.
La tercera temporada de Volver a Empezar tiene nombre propio: Sergio Chekaloff. Una persona que ha pasado 74 años buscando el reconocimiento de una nacionalidad.
Su historia es la de millones de personas en todo el mundo que carecen de derechos políticos, jurídicos y sociales por el hecho de no ser considerados ciudadanos. Son apátridas.
En esta segunda temporada de Volver a Empezar conoceremos a Sergio, Gleici y Cristian. Ellos se vieron obligadas a abandonar sus países y que al llegar a España se toparon con una situación excepcional por la pandemia de COVID-19. A pesar de sus dificultades personales, y aún a riesgo de contagiarse, volvieron a armarse de valor para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Befriending es la primera temporada de Volver a Empezar. En ella conoceremos la historia de tres mujeres valientes. Dos de ellas lo dejaron todo atrás en sus países para volver a empezar. Una vez en España, forjaron una amistad que les ha ayudado a salir adelante en el día a día.
El pasado lunes, el número de refugiados e inmigrantes en Grecia en necesidad de alojamiento se disparó a 24.000 personas, de las cuales, unas 8.500 se encontraban en Idomeni, junto a la frontera con la Antigua República Yugoslava de Macedonia. Al menos 1.500 habían pasado la noche anterior al raso. Las condiciones de hacinamiento están generando escasez de alimentos, refugio, agua e instalaciones de saneamiento. Hasta el momento, las autoridades griegas han respondido con el establecimiento de dos campamentos militares junto a Idomeni, con una capacidad proyectada de 12.500 plazas. Además, se está construyendo un tercer campo en las proximidades. Junto con sus socios, la Agencia de la ONU para los Refugiados continúa complementando los esfuerzos de Grecia. ACNUR ha proporcionado carpas, tiendas de campaña y unidades de alojamiento para refugiados, así como otros materiales de primera necesidad y personal adicional y especialistas, entre ellos personal de protección y equipo técnico. La Agencia ha advertido de que Europa se encuentra en la antesala de una crisis humanitaria de la que es en gran medida responsable. “Esto se debe a la rápida acumulación de personas en una Grecia que aún tiene muchas dificultades, con gobiernos que no trabajan conjuntamente a pesar de haber alcanzado ya acuerdos en una serie de aspectos y con un país tras otro imponiendo nuevas restricciones fronterizas. La incoherencia de las prácticas está provocando un sufrimiento innecesario y corre el riesgo de vulnerar las normas del derecho internacional y de la UE”, ha subrayado la Agencia de la ONU para los Refugiados. Durante los pasados meses de enero y febrero, más de 131.000 personas cruzaron el Mediterráneo, de las cuales 122.637 desembarcaron en Grecia. En este contexto, ACNUR ha instado a Grecia y a los Estados a lo largo de la ruta de los Balcanes a actuar rápidamente para prevenir una catástrofe, así como a abordar esta emergencia con un espíritu de solidaridad y de responsabilidad compartida.
En los tres próximos meses, ACNUR y UNICEF pondrán en marcha a lo largo de las rutas más frecuentadas por refugiados e inmigrantes en Europa un total de 20 ‘Puntos azules’ o centros de apoyo especiales para menores no acompañados y familias. Estos centros les proporcionarán seguridad, así como servicios esenciales, juegos, protección y asesoramiento en un solo espacio. En el caso particular de los menores no acompañados, los centros también tienen como objetivo identificar y ofrecer protección a niños y adolescentes que viajan solos y reunirlos con sus familiares en la medida de lo posible, siempre en función del interés superior del menor. Los menores no acompañados o separados de sus familiares, cada vez más numerosos, corren el riesgo de contraer enfermedades, sufrir traumas y convertirse en víctimas de violencia, explotación y trata de seres humanos. Actualmente, ya se encuentran operativos -o a punto de abrir- los primeros centros en Grecia, la Antigua República Yugoslava de Macedonia, Serbia, Croacia y Eslovenia. “Estamos preocupados por el bienestar de los niños y niñas no acompañados y desprotegidos en su recorrido por Europa, muchos de los cuales han vivido la guerra y han padecido dificultades al emprender estos viajes solos”, ha asegurado el Asistente del Alto Comisionado de ACNUR, Volker Türk. Los centros estarán ubicados en lugares estratégicos: en puntos de entrada y salida de fronteras, en centros de registro y en algunos centros urbanos estratégicos, así como a través de equipos móviles. Mujeres y niños, el 60% de las llegadas Los ‘Puntos Azules’ llegan en un momento en el que las mujeres y los niños representan dos tercios de las personas que están llegando a Europa: en febrero, han conformado cerca del 60% de las llegadas por mar, en comparación con el 27% en septiembre de 2015. La identificación de menores con necesidades específicas es un desafío. En algunos países, los viajeros jóvenes fingen ser adultos para evitar que les retengan o retrasen en sus viajes, exponiéndose al riesgo de ser explotados. Durante el pasado año, más de 90.000 menores no acompañados o separados fueron registrados y solicitaron asilo o fueron tutelados en Europa, la mayoría en Alemania y Suecia.
Sudán del Sur es un país joven, de apenas 4 años de vida, y cuyos habitantes llevan tiempo ya conviviendo con la violencia y la guerra. En diciembre de 2013, tras meses de tensiones políticas, la violencia estalló en algunas zonas y poco a poco fue extendiéndose por todo el país. Ahora, tras más de dos años de guerra en Sudán del Sur, las cifras que nos llegan son alarmantes: 1,6 millones desplazados dentro del país y 654.000 sursudaneses exiliados en países vecinos como refugiados por culpa del conflicto en Sudán del Sur. Ya no es sólo la guerra la que empuja a las familias a huir. La escasez de alimentos está obligando a muchos a buscar comida en otras zonas del país. Más de 2,4 millones de personas se encuentran en situación de crisis alimentaria en Sudán del Sur. Cultivos arrasados y malnutrición Tras años de conflicto, muchos cultivos han quedado arrasados y el precio de los productos básicos en los mercados se ha disparado. Esto, para una población que vive principalmente de sus pequeños cultivos y del comercio local, ha marcado la decisión final de muchas familias de huir a lugares más seguros y en los que poder subsistir. El hambre ya está empezando a dejar su huella en muchos sursudaneses: las tasas de malnutrición en las zonas en conflicto son extremadamente altas (entre el 20 y el 34%), y un 80% más de civiles estaban afectados por la inseguridad alimentaria en 2015 en comparación con el año anterior. “Aunque hay pocos alimentos y los niños están enfermos, al menos aquí no hay disparos” afirma Nyepach Benyluok, una madre de 25 años que pasó dos semanas caminando con sus hijos para escapar del estado de Unity. Buscaron ayuda y seguridad en otro lugar del país donde la guerra y el hambre no fueran su pan de cada día. Sin más opción que huir “No tuvimos más opción que venir aquí” dice Benyluok. Ella y las 31 personas que les acompañaron en su huida a Rumbek (en el centro del país) sobrevivieron comiendo frutos secos y plantas silvestres. “Había asesinatos arbitrarios. Incluso los niños eran asesinados al azar. Destruyeron nuestras casas con los alimentos dentro. Era la cosecha que habíamos recogido con nuestras propias manos para sobrevivir en estos duros tiempos” explica. “En el camino, mucha gente se desmayaba. Estaban débiles por la falta de alimentos, pero no te podías parar a ayudarles, eran demasiados. Muchas personas se quedaron en el bosque…” cuenta Benyluok sobre los largos días de camino hasta Rumbek. A pesar de que las agencias humanitarias no pueden trabajar libremente en el país por motivos de seguridad, ACNUR ha estado presente en Sudán del Sur desde que estalló el conflicto y sigue ofreciendo asistencia y protección a los desplazados en el país y a los refugiados en los países vecinos. Además, reparte productos básicos y material de refugio. A día de hoy, esta es una de las emergencias humanitarias más graves a las que hace frente la Agencia de la ONU para los Refugiados. Por ello, se necesita más ayuda para responder las necesidades de los civiles sursudaneses: alimentos y materiales básicos para poder sobrevivir.